7.9.10

Libro: Guerra por encargo, de Norman Lewis

Va uno al rastro así a lo loco y se compra alguna cosilla. En este caso en un puesto de libros de trapero, que ni siquiera antiguos, me encontré con éste que llamó un poco mi atención. Por un lado es de Editorial Molino, de la que uno siempre guarda un buen recuerdo pues es la editorial que ha dado a conocer a varias generaciones las novelas de Agatha Christie, y otras novelas de las llamadas de autores populares, como Zane Grey. Ya hablé de ella comentando precisamente una portada de esa editorial. Esta portada, que me llamó también la atención, es igualmente de Noiquet, un ilustrador muy conocido de este tipo de libros y revistas, y que en este caso captura bastante bien lo que es la novela: un señor y una chica guapa, que corresponde al personaje de Clarita.

El libro lo compré bastante a voleo atraído igualmente por su imbatible precio, 1 leuro de nada, así que no tenía ni idea de que
Norman Lewis es un autor sólido conocido sobre todo por sus libros de viajes, aunque también conoció la fama por medio de una docena de novelas, de las cuáles esta, A small war made to order, es una de las más conocidas. Es del año 1966, y la edición de Editorial Molino de 1968.

La pregunta ahora es: ¿de qué año es la invasión, o amago de invasión, de Bahía de Cochinos? Pues en 1961, apenas dos años después de que Fidel Castro se asentase en el poder. Y como podéis ver por la portada, la novela se nos anuncia como "Fracaso de una invasión y verídica descripción de la Cuba de Fidel Castro". Pero la novela no nos cuenta la invasión de Bahía Cochinos, qué va. Norman Lewis es más chulo que un ocho, cuenta lo que le da la gana y pone los nombres que le da la gana, aunque al principio aparece un intento de invasión frustrado que se podría interpretar como el de Bahía Cochinos, y que éste fuera un intento posterior. La CIA es la I-A, y la invasión se va a producir en un lugar llamado Lagartera, que es una ciénaga asquerosa.


Los personajes son bastante arquetípicos pero funcionan razonablemente bien. El mandamás de la I-A es un racista encubierto, y uno de sus mejores agentes un británico llamado Peake, que a ojos de su jefe se está convirtiendo en todo un estadounidense incluso en el aspecto físico, ya que aprecia que hasta se le está poniendo más cuadrado el mentón como a un chico de Wisconsin. Desde esa descripción no pude sino imaginármelo de esta guisa:

Como el autor es británico, pues todo el mundo es más o menos británico en la novela, como en las historias de James Bond, que los súbditos de su Graciosa Majestad son siempre los que dominan el cotarro. Peake busca a un agente al que poder infiltrar en Cuba para que les dé información vital para la invasión, y encuentra a un autor inglés con pasado fascista que sin embargo por azares editoriales ha tenido un gran éxito en los países del bloque del este y en el mundo musulmán anti imperialista. El personaje principal de este escritor está bien creado: luchó en la Guerra Civil como voluntario del bando de Franco, lo que no deja de ser chocante, y aunque ha evolucionado en sus posturas ideológicas es un convencido anticomunista al que Peake tienta para que vaya a Cuba a darles información a cambio de un buen dinero. El escritor accede y después de lavarle su pasado consiguen colocarlo en un periódico izquierdista canadiense que poco después lo manda a Cuba a hacer unos reportajes sobre el régimen castrista.

Lo de "verídica descripción de la Cuba de Fidel Castro" queda muy bonito en la portada, pero ni por asomo. No es que Lewis lo haga bien ni mal. Es que ni lo intenta ni le interesa, aunque tampoco nada de lo que cuenta sea falso o choque con lo que sabemos del régimen castrista de la época: dificultades para entrar y salir, burocratización, muchas sospechas y poco más. El agente hace su trabajo y traba amistad con su intérprete, Clarita, que parece que se lo quiere camelar para conseguir salir del país. Lo que sí me llamó la atención es que el narrador afirme que casi todos los oficiales cubanos dominen el inglés, y que incluso lo hablen entre ellos de preferencia. O mucho ha cambiado la cosa desde entonces, o me parece como mínimo una exageración sin fundamento alguno.


La novela es corta, apenas 190 páginas, y se lee con facilidad. Es una trama de espías sencilla pero bien llevada, con una historia de amor bien contada sin entrar en sensiblerías ni en la típica escena de sexo que no viene a cuento: yo el porno, lo que queráis, pero la típica escena de compromiso en películas o novelas mal contada y como con vergüenza, no, por ahí no paso. Los personajes están correctamente construidos, los malos no son de opereta y los dos personajes centrales son creíbles. El escritor británico no es un héroe ni un héroe por accidente, acaba simpatizando aunque sea un poco por los revolucionarios y a la vez se da cuenta de que el juego en el que se ha metido le viene pero que muy grande, y la cubana aunque va a lo que va tampoco es un ser despiadado y termina sintiendo por el que cree que será su salvador un afecto real. El final, sin ser una maravilla, es correcto.


En definitiva, una novela que se deja leer sin demasiados problemas, entretiene y sobre todo, y lo más importante, en ningún momento ofende a la razón, no pasan cosas absurdas ni ridículas ni hay diálogos de verdadera vergüenza ajena. ¿Lo has oído, Zafón? Por supuesto que se pueden hacer buenas novelas muy populares o bestsellers,
como decía aquí este amigo, pero es que todavía hay clases. Hace sólo un par de décadas los autores superventas eran gente como Frederik Forshyth o John Le Carré, cuyas obras si las comparamos con los pelotazos de ahora son poco menos que de arte y ensayo, cuando en realidad no eran sino novelas bien construidas y que aunque no tuviesen grandes pretensiones en ningún momento lo hacían a uno pensar que era mucho, pero que mucho más inteligente que el autor, o que éste sencillamente te toma a ti por tonto o te quiere tomar el pelo.

Editorial Molino, como dije antes, era un ejemplo de este tipo de literatura, por regla general editada de forma sencilla y a precios populares en formatos baratos. Algo en lo que otros países nos llevan mucha ventaja y en el que nosotros hemos retrocedido, ya que el libro poco a poco se ha ido encareciendo y preocupándose más por el aspecto exterior sin importar otras cosas. En este caso en el libro de Lewis, además, se nota cierto descuido típico de las ediciones de serie B, ya que hay unas cuántas erratas muy claras y una "autumnal" que me dejó escocido,
aunque existe y todo. Este tipo de edición un poco descuidada era de esperar en este tipo de libros, aunque incluso en las ediciones lujosas de nuestros tiempos no se hace mucho mejor, e incluso con todos los medios técnicos para evitar hasta el más mínimo error a veces se cuelan unas cosas que dan ganas de llorar. Con lo que hemos llegado a que los libros son (relativamente) caros, y además las ediciones en más de un caso dejan mucho que desear por hacer las cosas a monte.

En este libro, además, tenemos algunos detalles en las contraportadas realmente interesantes. En el reverso de la portada de cartoncillo tenemos esto:

Novelas con animales de protagonistas. Vive el cielo que es imposible saberlo todo de la literatura, y éste es un género que desconozco por completo.

La contraportada nos anuncia esto:

Nada menos que la trilogía de la Bounty, al escandaloso precio de 150 pelas, que sólo basta con compararlo con las 25 (15 céntimos de los de ahora), que cuesta esta Guerra por encargo. Podéis ver una crítica a esta edición en un magnífico blog sobre este tipo de libros y editoriales.

Por último en el reverso de esta contraportada Editorial Molino nos sigue animando a que leamos las novelas de Philo Vance:


Por lo que he investigado un poco por ahí esta novela está también completamente descatalogada en su lengua original, aunque obviamente
se sigue vendiendo de segunda mano.

-SuperSantiEgo

7 comentarios:

Elperejil dijo...

Anda, pues al Norman Lewis lo conocía, pero en su vertiente de escritor de libros de memorias, en concreto "Napoles 1944" en la que cuenta su trabajo como agente de inteligencia (así que algo del mundo de los espías, el tipo sabía) en la Italia de 1944, justo después de los desembarcos aliados. Interesante. Ni idea de lo de sus novelas...

Beauséant dijo...

Hemos pasado de los detectives salvajes a esto.. Es bueno ser un poco ecléctico de vez en cuando.

Es curioso, ¿verdad? Un libro para entretener sólo debe estar bien construido, y sin embargo cada día parece más complicado de lograrlo...

Necio Hutopo dijo...

Una joyita, vamos...

Santiago Bergantinhos dijo...

Bueno, la novela ya que la compré, pues de paso me la leí, claro. Se la he pasado a mi padre, que seguro que lo entretendrá un rato. Es una novela sencilla, sin más pretensiones que presentar una historia sin complicaciones pero bien contada y sobre todo a estas alturas muy importante, que no te hace sentir insultado mientras la lees.

Lewis destacó sobre todo como articulista y por sus libros de viajes, efectivamente. Graham Greene era amigo de él y un admirador.

Morvran dijo...

Para mi, Editorial Molino es sobre todo la serie de 'Guillermo el travieso', aunque imagino que han tenido más difusión las citadas aquí.
Por otra parte, 'Colmillo Blanco', 'El segundo libro de las Tierras Vírgenes', 'Anaconda' (y el resto de cuentos de la selva de Horacio Quiroga), son ejemplos de literatura con protagonista animal. Y a mi me gustaron.
Del tema del post, tanto la novela como el autor, ni papa, pero el caso es dejar algún comentario, por si las maldiciones de Stan Lee.

capolanda dijo...

Otro ejemplo de género popular eran las novelas del oeste, a las cuales mi abuelo era muy aficionado hasta que el género llegó al cine.

Santiago Bergantinhos dijo...

Aquí conocemos sobre todo las novelitas del oeste de Bruguera y similares, las llamadas de duro, pero en el país de origen había autores de cierto renombre, como Zane Grey, y muchos clásicos de películas están basadas en novelas del género del oeste.