Antes de cualquier otra cosa he de decir que soy un grande, enorme y rendido ventilador del cine bíblico, con el subapartado de cine religioso incluido. Me mola lo que no está escrito. En general de las pelis así de época antigua, cuando están bien hechas; ya he explicado que me pongo malísimo cuando veo Espartaco, y hace poco me tragué entera Los diez mandamientos en uno de estos canales de cine, al día siguiente la estaban repitiendo a una hora distinta y me la vi casi entera otra vez. Las he visto todas: Quo vadis, La túnica sagrada, Barrabás, Sansón y Dalila, Ben Hur no sé ni la de veces, y por supuesto también me he visto la versión muda de 1923 con Ramón Novarro, y tantísimas otras. Probablemente os preguntaréis que a santo de qué me gusta tanto, pero es que esas pelis lo tienen todo: épica, un Dios encabronado a la mínima, zarzas que hablan, cielos encendidos, unos coros que lo flipas y todo lo demás. Coinciden, además, con la época jloriosa de Jólibud. Como decía Cecil B. DeMille cuando le echaban en cara que sus películas tenían demasiado sexo y violencia, no era culpa suya que la Biblia fuera así. Sobre que uno tenga que ser creyente o no para disfrutar de este tipo de películas sólo tengo que decir que seguro todos los starwies son devotos creyentes de La Fuerza, seguro. (Lo más triste es que algún caso hay.)
En este caso, trataremos de una historia del Antiguo Testamento, el Diluvio y Noé, que como bien sabemos es una historia muy anterior, la de Utnapishtim, que podéis encontrar, además de en los libros de historia y de mitología correspondientes, en la excelente Gilgamesh, el rey, de Robert Silverberg. La verdad es que el Antiguo Testamento da para mucho, y son unas historias tan exageradas y pasadas de vueltas que eso funciona maravillosamente. En los últimos años se ha hecho un ambicioso proyecto para televisión que adapta casi toda la Biblia, y que se ha emitido en distintos canales, en España en algunos vinculados a la Iglesia, como 13Tv. Aunque históricamente bastante acertados (dentro de lo que cabe), y con buenas ambientaciones, con casas de adobe y todo el mundo vestido con telas bastas y sobre todo usando bronce, cierta reconstrucción de las condiciones de vida de la época, etc, la verdad es que son telefilmes más bien aburridos y con cierto carácter documental.
Sobre el mito de Noé en el cine, haremos dos altos para recordar antecedentes:
No he encontrado un vídeo mejor, así que con ése tendrá que valer. No sé si sois conscientes de la JLORIA que hay en ese concepto: John Houston haciendo de Noé. Repito: John Houston haciendo de Noé. Y lo que es mejor: un Noé que se esconde cuando le habla Dios, y que es básicamente un abuelete cachondo. Es que joder, ¡es John Houston! Sí, ese señor que es uno de los más grandes directores de la historia y que cuando también se ponía delante de una cámara no sabe uno lo que pasa pero haga lo que haga es gloria bendita. Además esta película, La Biblia (1966), la dirigió él, y para mí en cierto modo marca el fin de la época gloriosa de las películas bíblicas y religiosas. Luego habrá otras muchas películas y series de televisión, pero ya no es lo mismo. Esta película de 1966, una gran superproducción cuando ese mismo formato ya estaba empezando a desaparecer, nos da también la pista de un problema que nos vamos a encontrar en esta nueva versión del mito de Noé: aunque el Nuevo Testamento da para hacer sin problemas una película, porque el arco argumental es lo bastante extenso y además acaba en todo lo alto (alerta espóiler: al final Él muere, y luego resucita), las historias del Antiguo Testamento, a no ser que te metas con la épica del rey David y rellenes con material histórico fidedigno, dan para lo que dan. La Biblia. En el comienzo cuenta desde Adán y Eva hasta Abraham e Isaac, y el segmento que corresponde a Noé es de cuarenta minutos, y lo alarga un poco inventando diálogos y situaciones que aunque no están en la Biblia son sólo dramatizaciones que no contradicen nada y son sólo, prácticamente, de sentido común, aunque el aire de borrachín chusquero que le da John Houston al personaje también es inventado. Es imposible verlo y no recordar la melopea constante que tenían él y Bogart durante la filmación de La reina de África, mientras se pitorreaban de la pija (y maravillosa) Katherine Hepburn, a la vez que aprovechaban estar en África para cazar un poco, suceso del que luego salió la película dirigida e interpretada por Clint Eastwood, Cazador blanco, corazón negro. Bogart afirmaba que él fue el único que no se puso enfermo durante el durísimo rodaje de esa película porque no bebió ni una gota de agua. Te creemos, Humphrey.
Aunque habrá otras versiones, a mí una de las que me suenan es esta miniserie de 1999 con John Voight en el papel de Noé, y en el que mezclan la historia del diluvio con Lot y la destrucción de Sodoma y Gomorra, por aquello de la unidad temática de Dios castigando a la humanidad. Es una miniserie de unas tres horas, y según una tradición bastante absurda en España creo que la emitieron toda seguida, lo típico de un día de puente o de programación especial que no se sabe lo que poner y se soluciona así el problema de toda una tarde. Aunque es prolija y no gran cosa, yo creo que medio se deja ver, y en efecto algunas cosas terminan siendo contradictorias, como cuando después del Diluvio Noé se encuentra con Lot en una escena que parece saca de Mundováter. La crítica la puso bastante mal, y no entiendo muy bien por qué, la verdad. Que no, que no es ninguna maravilla, pero como se verá hay cosas mucho, mucho peores. Además la miniserie acababa como es lógico, con el descenso de las aguas y con Noé como patriarca de la humanidad, y con Dios forjando la Alianza definitiva con el ser humano, pero los guionistas, que debían tener todavía el chip puesto de la anterior década y de las películas apocalípticas y los coletazos de la Guerra Fría, añaden una interpretación de su cosecha, pues Dios le dice a Noé: "Puedo ser único y perfecto, pero puedo estar equivocado. No me pidas que te lo explique". Recordemos que para justificar el Diluvio dice que se arrepiente de haber creado a los hombres, lo que no es muy lógico con alguien infinitamente inteligente y sabio. Pero es que luego añade: "No volveré a levantar la mano contra la humanidad, pues sé que es perfectamente capaz de destruirse a sí misma. No necesita de ninguna ayuda de mi parte." Y la miniserie termina con Noé, patriarca de la humanidad, y todos nosotros a través de él, con cara de congoja. Lo dicho: esa última escena es buenísima, y en cierto modo bastante herética, pues añade un punto más de mala uva a Dios, que no es ya que vaya a destruir a la humanidad, sino que en el caso de que ésta se empeñe en destruirse, cosa más que probable en ese contexto de guerra total, sencillamente no hará nada por evitarlo.
Lo que nos lleva, en efecto, a hablar sobre el aspecto doctrinal de estas películas. Incluso en Los diez mandamientos, que se inventa tantas cosas, no se salen un pelo de lo que podríamos llamar una interpretación que difícilmente podría enfadar a alguien, aunque como siempre habrá fanáticos que se sentirán ofendidísimos por si Jesús en una película lleva sandalias del número 43 o del 44. Por poner un caso extremo, Saramago en El evangelio según Jesucristo y Caín utiliza la narrativa del Nuevo Testamento y del Antiguo con una perspectiva claramente atea y contraria al cristianismo: por un lado incide claramente en la inmoralidad de un dios que consiente en la matanza de los inocentes mientras que protege a su propio hijo, y en el caso de Caín el primer ser humano nacido de mujer, con muy buenas razones, le pregunta cómo puede ser él completamente responsable del asesinato de Abel, si Dios lo sabe todo y podría haberlo detenido, cómo el hombre puede creer en la moral y en el bien si no es libre para elegirlo y hay un ser supremo que puede cambiar las leyes a su antojo. Saramago termina en alguna otra parte diciendo que lo más normal hubiese sido que cuando Dios le pidiera a Abraham que le sacrifique a su propio hijo, Isaac, que lo hubiese mandado a la mierda. Yo entiendo la postura de Saramago, pero si uno ha estudiado algo de eso probablemente no estemos más que ante una parábola en la que se nos muestra cómo el ser humano pudo ir abandonando los sacrificios humanos por el de animales, que es lo que al final ocurre en ese episodio. Dan Simmons en Hiperión da también una interpretación muy interesante: en realidad es Abraham el que pone a prueba a Dios, pues si permite que mate a su propio hijo no será digno de la raza humana a la que creó.
Todo esto quiere decir que en tanto que mitos e historias que, ni que decir tiene, están en el dominio público, cada uno tiene completa y absoluta libertad para trabajar con ellas como le dé la gana, ya sea hacer películas como Kirk Cameron y el Arrebatamiento o lo que sea necesario, en el tono que le dé la gana. No sólo eso: aunque no lo parezca, hay muchísimas reinterpretaciones bíblicas donde uno menos se lo espera: Superman tiene no poco de Moisés, y sobre el mito de Noé hemos visto variantes a montones en todo tipo de series y comics de ciencia ficción, y no me digáis que no os suena haber visto más de una vez la nave-arca perdida en el espacio que lleva el código genético de los habitantes y seres vivos de un raza extinta, y donde en ocasiones hay párrafos enteros tomados de la Bilibia, aunque salgan naves espaciales. Pues eso, variaciones sobre el mito de Noé.
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Si lo hace Rob! es bueno. Eso es así, primo. |
Saliéndonos un poco del tema, ¿cuántos planos hay ahí? ¿Cómo pueden estar esas manos así? ¿Por qué el palomo se parece al Capitán América? ¿Eso es un oso blanco, de verdad? Rob! Liefeld, si fuera un día de visita a R'lyeh, ¿se sentiría confundido o como en casa?
Así pues, en esta última versión de Noé, podríamos preguntarnos: ¿de qué va?, ¿de qué pie cojea?, ¿qué me quiere contar? Mi respuesta: que me maten sin lo sé. Quizá un análisis detallado lo clarifique, aunque lo dudo.
Lo primero que comprende uno al empezar la película es que estamos ante un ejemplar de cine hodierno: no tiene nada bueno de la antigua forma de hacer cine, pero tampoco aporta nada nuevo excepto lugares comunes, interpretaciones bastante gilichorras y blandurrismo. Que si lo que quieren es decir: "Dios es malo, la religión es mala, viva el humanismo secular", a mí me también me vale, siempre que lo hagan bien. Que quieren hacer una película respetuosa con la interpretación mayoritaria de las principales corrientes del judaísmo y cristianismo, también me vale, pero recordemos que tenemos varios problemas: primero, que la historia ya nos la conocemos, de largo, así que el factor sorpresa está ya descartado, y a partir de ahí a ver si me cuentas algo que no me aburra y sobre todo que no me haga quedarme a cada cinco minutos con esta cara:
Nos empiezan contando en un par de imágenes de archivo el asesinato de Abel a manos de Caín, lo que está muy bien porque nos pone en situación. También vemos cómo una mano coge de un árbol el fruto prohibido, que es una especie de manzana en forma de corazón, y que late, y vemos el cgi de una serpiente que muda de piel. Vale, hasta ahí bien. Lo malo es que nos cuentan que Caín, y su linaje, abusan del mundo, y se extienden por un especie de Pangea o continente originario... ¡con la ayuda de unos trolls de piedra!
¡Paremos inmediatamente! Algunos estaréis diciendo: ¿cómo que trolls de piedra? ¡Eso no sale en el tréiler! Pues no, no sale en el tréiler que comos su nombre indica debe "arrastrarnos" a ver la película, así que cobardemente lo hurtan a ver si no se nota demasiado. Y ahora hagamos otro pequeño inciso porque mucha gente se ha olvidado de un pequeño detalle, y es que esta película es la adaptación de un cómic publicado a finales de 2013 en Francia y a principios de este año en EEUU, por Image, y que es más o menos en lo que se basa esta película, aunque con bastantes modificaciones. El comictrailer (supongo que se podrá decir así):
De momento sobre el cómic, que me he leído, sólo diré que bueno, no está mal, se deja leer, está bien dibujado, y que dentro de lo que cabe se incluye en la tradición de cómic fantástico europeo, en la línea de Humanoides y la Metal Hurlant. También se le notan ciertos jodorowskysmos, y en mi caso pienso que a veces los jodorowskysmos no quedan bien ni en el Jodoverso.
El cómic es claramente, mucho más que la película, una fantasía bíblica, aunque nuevamente tiene el problema de querer jugar a dos barajas. Si realmente asumiese eso, que es una fantasía con ciudades enormes, paisajes típicos de ese tipo de comics, etc, bien, pero no quiere renunciar al respaldo de la fidelidad a la historia bíblica, y en varias viñetas aparecen versículos como para recordarnos que, aunque estemos viendo una fantasía visual y argumental, la historia bíblica y su valor está presente. Algo que no sólo sobra, sino que confunde, porque terminas por no saber si estamos a setas o a rólex, y sobre todo el mensaje que te cuelan de rondón (antiespecismo y protección de los animales), no está en la Biblia ni en pintura. Habría sido mucho más honrado llamar a esto Utnapishti, la historia en la que se inspiró el mito de Noé, y a partir de ahí dedicarse a hacer un cómic de fantasía más desmadrado su cabe, y no intentar jugar, como digo, a dos juegos y con dos barajas. De hecho en el cómic queda mucho más claro que el mundo ha conocido una brutal sequía durante mucho tiempo, que según el mito de Utnapishti fue como primero intentaron eliminar los dioses a la humanidad. Como suele ser habitual en estos casos, se ha tapado o ignorado lo más posible que hay una versión en cómic, además de los mismos que han hecho el guión de la película, y la verdad es que en la mayor parte de las críticas no hay ninguna mención.
Así pues, en la película tenemos trolles, que son ángeles caídos que han caído, se supone, por querer ayudar a la humanidad, para enseñarles tecnología y a excavar en búsqueda de una especie de unobtanium que son piedrecitas brillantes de colores que contienen energía o algo así, y que aparecen un par de veces más, pero que sinceramente tampoco tienen demasiada importancia, son esas cosas que sólo están para ser confusas. Del mismo modo el padre de Noé, Lamec, está en posesión de una reliquia del Paraíso, que es la muda de la piel de la serpiente, y que si te la enrollas en el brazo como hacen actualmente los judíos con el tefilín para rezar... pues además de quedar muy bonito si tocas a alguien con ella pues se ilumina. Son esas cosas que, de nuevo, no termina uno de entender ni qué pintan, ni qué sentido tienen. Os recuerdo que esta película es del mismo tipo que hizo La fuente de la vida, que sólo entendió él mientras se le iba ocurriendo y sus amigos mientras se la contaba a ellos a la vez que se fumaban un canuto bien cargado de THC.
La cuestión es que el mundo es un secarral, se supone que por la acción de los hombres tan mal asesorados por esos consultores que son unos ángeles que al caer a la tierra se han visto cubiertos por el mismo polvo entre el que caminan, de ahí esa pinta de trolles contrahechos. El malo de la película es Tubal Caín, descendiente de Caín, y en la tradición bíblica uno de los padres de la metalurgia. Pero bueno, en la película de lo que ejerce básicamente es de Tulsa Doom, el malo de Conan. Cuando vi que Tubal Caín mata a Lamec y que Noé lo contempla me dije: qué bien, esto es nuevo, matan al padre del protagonista y éste ya tiene motivos para vengarse, esto es totalmente nuevo en una película. Bueno, no es el caso pero la cuestión es que a Noé le matan al padre y después lo vemos ya adulto en el secarral, y como se elimina la estética de cómic europeo que funciona bastante bien, y que nos recuerda por su colorido a comics como Valerian o Alef Thau, pues todo va a ser de color grisáceo azulado la mayor parte de las veces, y eso parece, sobre todo, una continuación de Mad Max, aparte de que como siempre el estilismo dark metal es omnipresente. Acompañado por su hijo mayor Sem, y el pequeño Cam, recogen alguna cosilla por allí, y Noé amonesta a Cam por arrancar una florecilla, aunque luego contempla cómo ésta vuelve a brotar inmediatamente, lo que interpreta como un milagro. Yo eché en falta a este señor:
Si veis la peli en ánglico, a Cam lo llaman Ham, que como todos sabéis es Jamón. Parece ser que Noé y su familia viven así a su aire sin meterse con nadie, huyendo de la gente, pero siempre los hombres en su avance terminan encontrándolos, de modo que ven a una partida de caza que va detrás de una especie de perro armadillo mutante. Noé, para salvar la vida al perro, o incluso porque parece que eso se convierte de repente en La carretera y ponen cara de ir a zampárselo a él, los pone de verano, y se vuelva a casa, donde está Jennifer Connelly, a la que amaré siempre, y el pequeño Jafet. Sigo sin tener claro de qué vive la familia de Noé, porque tampoco se ve que planten cosas ni nada. Practicarán la fotosíntesis, supongo. Noé y fámili se encuentran con la típica escena sacada de Centauros del desierto o de cualquier otra de John Wayne, con una tribu que ha sido masacrada por los malos, y ven que hay una superviviente, una niña que está herida en el vientre, por lo que la esposa de Noé automáticamente deduce que no podrá tener hijos cuando crezca. Noé tiene un sueño premonitorio de que todo el mundo se va a ahogar, y recibe las especificaciones técnicas del arca. En esta película Dios no habla con él, sólo le manda mensajes confusos y contradictorios y objetivos poco menos que irrealizables o de interpretación dudosa. Igual que en 300 II me pareció que había una solapada crítica a el mundo corporativo, creo que aquí también estamos ante un ejemplo de incompetencia empresarial: Dios es un jefe pésimo que no sabe nada de inteligencia emocional. Por supuesto, hay anacronismos y demás, y las mujeres llevan pantalones de cuero oscuro dark metal, pero como buena película donde el protagonista es un patriarca el marido levanta una ceja y su señora a callar.
Perseguidos por los cainitas, se adentran en la Tierra Prohibida, que es un lugar quemado y devastado, señalizado muy sutilmente con calaveras, y que es donde mora Matusalén, agüelo de Noé, y donde vegetan los trolles, que no gustan de esa intempestiva visita pero que sin embargo les cuentan un poco su vida, quiénes son y cómo la misma humanidad a la que ayudaron se volvió contra ellos e intentó matarlos, hasta que por lo visto Matusalén con una armadura de placas así como un mongol, y con una espada flamígera con un +5 al dado, los salvó y creó ese perímetro en el que están allí sin hacer nada, sólo son feos y listo. De verdad, estás viendo una película y de repente te meten una escena de Los caballeros del Zodiaco. Eso no te saca de la película, qué va. Noé visita a su yayo, que es Aníbal el Caníbal, Odín, ya os hacéis una idea. El yayo tiene poderes, toma té alucinógeno y hay un momento en el que desaparece como Batman, Noé tiene otra visión y llega a la conclusión de que Dios está muy enfadado con los hombres y que va a reinstalar el sistema. Matusalén le entrega entonces una semilla que procede del Jardín del Edén, que hace brotar una fuente y a su vez provoca que crezca un bosque bien hermoso para que Noé construya el arca, y ante ese prodigio los trolles-ángeles se dan cuenta de que ahí por detrás debe estar Dios y se ponen a las órdenes de Noé. A mí la escena me recordó a una mezcla entre Jack y las judías mágicas, El país maldito de los Pitufos y La mansión de los dioses, en la que Panorámix tiene bellotas mágicas. Así que de un momento para otro se encuentran en Endor.
Aquí podríamos hablar de tantas y tantas incoherencias de la Biblia, pero podríamos plantearla tal como se nos dice en la película. Si Dios puede hacer crecer un bosque de la nada, ¿por qué no le da el arca ya hecha? O ya puestos, que cree un campo de fuerza alrededor de todas las criaturas, que inunde el mundo, y listo. O sencillamente que mate a todos los malos y regenere la tierra por completo, así de golpe, que también puede y de algo tiene que valer ser omnipotente. Ya, pero es que entonces no hay historia chula que contar al amor del fuego, ése es el problema. Sobre eso no voy a incidir más porque no es el objetivo de esta entrada, pero aquí tenéis de forma interactiva todas la contradicciones de La Biblia, y en este enlace en particular cuándo Dios se arrepiente de algo que ha hecho, cosa no demasiado compatible con alguien que nunca se equivoca.
Para construir el arca básicamente Noé arrasa el bosque y lo deja más o menos como la tierra baldía que se supone que es el resultado de la actuación de los cainitas, jate tú, y los niños ya han crecido unos diez años, lo que me lleva a preguntar, si no os molesta, si Noé no será probablemente el peor contratista de todos los tiempos. Vale que el arca es grande, pero te están ayudando un buen puñado de trolles superfuertes y nada, unos diez años, tú a tu ritmo. En fin. Llegué a pensar que hubiese algún rollo mágico y que por la magia del Creador el arca por dentro pareciera muchísimo más grande por dentro que por fuera para albergar a todos los animales, así en plan Tardis, pero no, no hubo suerte. Los niños ya han crecido y vemos que la niña adoptada es nuestra querida Hermione, que anda por ahí retozando con Sem. Jamón, que ve lo bien que se lo pasa su hermano mayor, y que empieza a detectar cierta hipertrofia en su biceps derecho, le recuerda a su padre que, como ya es mayor y todavía no existen los coches, que le permita al menosencontrar también una esposa, que ya le toca, y tal.
A todo esto llega Tubal Caín, ya algo mayorcito y con todos sus guerreros de la autopista dark metal inspirados en la Edad Hibórea, y no se atreve a tomar posesión del arca y de todos los animales que contiene porque se acojona al ver a los trolls, que recordemos que dan un poco de miedo. Si la veis en inglés es muy divertido, porque los llama "minions", secuaces o sicarios. Ya sabéis, esa palabra tan divertida de Despreciable yo que no hay que traducir para que el merchandising se reconozca y venda mejor, y que por no traducirla convierte a un nombre genérico de la lengua de partida en un nombre propio de una especie de bichos en la de llegada como si fueran oompa loompas, lo que se llama una traducción cojonuda y podemos decir "los minions son los secuaces de ese personaje. Y la gente tan contenta, diciendo minions, como si les hicieran un favor, cuando la explicación es ésa, nada más. Me recuerda a la traducción del cómic Mundo sin Fin, en la que supongo que por impericia dejaban sin traducir sin venir a cuento cosas como "harlots" y "bedlam", lo que simplemente lo convertía en algo incomprensible para el que no supiera que eso significa "ramera" y "manicomio/locura". Es decir: minions en un idioma significa y tiene un sentido, pero al dejarlo tal cual tiene un significado, un alcance y un uso totalmente distinto en otro. Y la gente encantada: minion, minion, minion. De verdad que es alucinante: os dan por culo pero os parece bien porque os dejan a vosotros mismos colaborar y poneros la vaselina. Vais por ahí bien cool'iaos pero con una enorme sonrisa en la boca porque os ha follado un tío cojonudo, como diría el Sargento de Hierro. Pues eso, que Tulsa Doom llama a los trolls minions y eso en inglés no tiene mayor importancia, pero si sabes español hace gracia aunque en el original no, igual que todos los chistes y referencias a que "alien" signifique "foráneo" o "extranjero" nos los perdemos por mucho que utilicemos tal cual la palabra alien. Ya sabéis: en inglés "sombrero" no significa "sombrero", y "cojones" no es una expresión malsonante porque la han importado sin esa connotación.
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Soy un macarra, soy un hortera, voy a toda hostia por la carretera. |
La cuestión es que ya se pone el cielo muy feo, eso está todo encapotado, y Noé dice que le parece que va a llover, que lo siente en el juanete. Tulsa Doom, en un arranque nietzscheano, lanza una bengala al cielo a ver si alguien le da señal, pero recibe la misma respuesta que todos los personajes de Kafka: ninguna. Entonces piensas que igual, por como van vestidos, esto es una precuela de Mundováter, pero ni aun así tiene demasiado sentido. Hermione y Sem llegan al arca muy sonrientes, con la típica cara de haber frungido, y Jamón ha estado en el campamento de los malos a ver si pilla cacho, si le dejan esposa a buen precio o algo así. Se cae en una zanja o fosa común, donde conoce a una chica. Ahora la gente se conoce por internet, hace unas décadas en la disco moviendo el esqueletuqui y en aquellos tiempos, en una zanja, donde se supone que la moza ha depositado a su familia. Como no le ve mucho futuro a su vida, decide seguir a Jamón, a pesar de la cara de apollardao que tiene de merecer una buena hostia, y coincide todo con la carga de los malos, que van corriendo desde lejos. En ese momento, que me muera si miento, la pobre chica pisa una trampa para osos que hay por ahí en medio, que vale que será para que los malos cacen, pero ya es casualidad, y está Jamón intentando liberarla cuando llega Noé buscando a su hijo, ya sabéis, lo típico que hay que salir de viaje a la hora porque si no no llegas tempranito a Peñíscola, y ahí está perdiendo el tiempo pelando la pava con una pava. La cuestión es que Noé lo intenta, pero como ve que no lo consigue deja ahí a la niña, que muere arrollada por la multitud, y se lleva a Jamón, que pone cara de "ahora sí que no frunjo en la puta vida".
Los trolls, que están allí como en stand by, se ponen en funcionamiento y se les encienden más los ojos, y si ya no hubiese pocas razones para tomarse en serio esta película se acuerda uno de Terry Pratchett y ya es imposible. Los trolls forman una línea defensiva así en plan Batalla de la Cólera, y Noé va corriendo en mitad de sus enemigos y habla con esos mismos trolles sin que nadie se dé cuenta ni recuerde que es el tipo al que quieren matar. Lo siguiente es ver más o menos a Bárbol y sus amigos matando orcos en Isengard, porque los trolls están hechos de piedra y llevan unas estacas que viaje que meten, gente que sale volando muy perjudicada. Eso no impide que a los atacantes, como son gilipollas, no se les ocurra ir por otro sitio, o hacer un clásico flanqueo en una posición tan difícil de defender como ésa, sino que nada, a lo loco, se tiran todos adonde están los tróleses, que los matan a placer. Los malos parecen el club de admiradores de Conan y Humungus, se protegen con uralitas y disparan bengalas a los trolls, y Tulsa Doom le hace un Smaug a uno de ellos, con lo que el espíritu del ángel queda liberado y se eleva a los cielos. Igualico igualico que en Yo, Fronkonstin, al final todo tiene sentido, y todas estas películas transcurren en una dimensión que es Chorrilandia, o nuestra querida Danbrownlandia, donde aristogatos cabalgan unicornios nazis escupefuego que exterminan pitufos en medio de un ataque preventivo de la URSS. Noé, que se supone que es pacifista, saca al gladiéitor que lleva dentro y se pone a dar estopa cosa fina, y por fin salen columnas de agua de la tierra que se llevan por delante a los malos, que ya podrían haber sido un rato antes, pero Dios como siempre tan teatrero y haciendo las cosas para el último segundo, manteniendo la tensión dramática. Ya han ido muriendo todos los ángeles, pero la mar de contentos porque vuelven al Cielo, y Tulsa Doom, aunque herido, consigue meterse en el Arca.
Y a todo esto, ¿qué ha pasado con Matusalén? Porque es de los buenos, ¿no? Pues sigue por el bosque buscando bayas, y cuando llega la tromba de agua, como si esto fuera 2012, la recibe tan tranquilo. Jamón ha visto que Tulsa Doom se ha metido en el Arca, pero calla cual meretriz. Desde el Arca oyen a la gente ahogándose fuera, lo que tiene mucho mérito en medio de esa tempestad, y su familia le pide a Noé que los deje entrar, que algunos son gente buena, y él dice que no, que eso no está en las especificaciones que le dieron, y que no piensa hacerlo. La familia, por cierto, un poco veleta: si lo dice el cabeza de familia, que además habla con el Dios que obra milagros, a obedecerle, coño ya. Y yo a un Dios con ese carácter tampoco le llevaría mucho la contraria, vosotros sabréis a lo que os arriesgáis. Noé dice: "Afuera sólo están las aguas del caos". ¿Tú eres griego o qué? Como en aquella época no había televisión, ni internet, Noé para entretener la sobremesa le cuenta a la familia la teoría del Big Bang (no, la serie no, todavía no existía) y la de la formación de planetas, que vemos así todo en plan cámara rápida, y sólo falta que aparezca un negro con bigote montado en la nave de la imaginación, sigue narrando la creación de la vida y la evolución, y cómo la Tierra se convierte en el Paraíso. Sí, aparece el modelo evolutivo, pero hay una pequeña trampa, o elipsis narrativa, en la que después Dios crea a Adán y Eva, pues un modelo mixto y poético intenta salvar lo insalvable en el sentido en que en un determinado momento Dios insuflaría verdadero espíritu a nuestros ancestros. La cuestión es que Adán y Eva son una especie de seres de luz dorada
que son seducidos por la serpiente, y como hay ciertos elementos de los evangelios gnósticos se puede interpretar que la serpiente no era mala al principio, su piel antes de convertirse en malvada es símbolo de la inocencia primera del ser humano. Aaaaahhhh...
Y aquí ya es cuando a la película se le va la olla por completo, se quita la careta y Noé se convierte en un claro defensor del Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria, que pide la extinción del ser humano para que la Naturaleza pueda seguir su curso sin la lacra y el cáncer que es el ser humano, y como dice Noé, así se volvería al Paraíso de las Bestias. A todo esto, Jamón no ha dicho ni una palabra de que Tulsa Doom esté en el Arca, y además lo ayuda. Expuesto todo esto, y pese a que yo entiendo que si Dios no te da instrucciones claras y con tanto estrés a Noé le empiecen a pasar ideas raras por la cabeza, tampoco es de recibo que cuando el buen hombre se entere de que Hermione está encinta, que le den los siete males y que diga, así tan tranquilo, que si es un niño, que no pasa nada, pero como sea una niña que pueda tener descendencia con sus tíos (¡incesto, incesto!), que se la carga, así en plan infanticidio femenino. Y no es por meter cizaña, pero pero por las mismas deberías matar a tu mujer, que también puede tener hijos todavía, o a la misma Hermione. Yo te lo hago notar por si no te has dado cuenta y quieres hacer la barrabasada completa. Noé no puede con la vida, sigue lloviendo y allí a la intemperie busca una señal de Dios arrodillado como Nicholas Cage al final de La Roca, pero Dios comunica, está a otra cosa o lo que sea. Igual, no sé, una idea, Noé podría ver todo esto como un presagio de que Dios, que le cura la infertilidad a la chica, quiere que la especie continúe, pero Noé nada, erre que erre que no, que hay que morir todos. Llega un momento que ves al personaje muy perdido, pasan meses y meses, no como en la Biblia que no es tanto, pero claro, aquí metemos un embarazo y ya se sabe, y Hermione y Sem deciden hacer una lancha y marcharse en otro momento muy Mundováter que acaba con Noé rajándole al muchacho los neumáticos del coche, o como es el caso quemándole la lancha.
Mientras, Tulsa Doom se ha tirado allí meses comiendo animales crudos, sin sal ni nada, y recuperándose de sus heridas con la ayuda de Jamón, que va a apoyarlo para matar a su padre, porque Tulsa va soltando nietzschadas y dice que las mujeres y los animales, para el que tiene voluntad de poder para dominarlos. Todo muy melodramático, tocan tierra cuando Jamón y Tulsa Doom quieren matar a Noé, que nuevamente se olvida de eso del pacifismo y mete sopapos como panes, y además Hermione se pone de parto. En un inesperadísimo giro de acontecimientos que no nos esperábamos ninguno, Jamón se pone de parte de su padre y mata a Tulsa Doom, aunque Noé lo mira de mala manera en plan "te dejo sin paga hasta nuevo aviso", aunque tiene cosas más importantes que hacer porque ve que Hermione lo ha hecho abuelo de dos niñas. No de una, sino de dos. Igual Dios te está queriendo decir algo, pero tú nada, que deben morir, aunque nuevamente, y ahí sí que no nos lo esperábamos nadie, en el último momento no las mata.
Ya en Tierra Seca, que eso parecen las tierras altas de Escocia o algo así, bonito contraste con el antiguo secarral, se dedican a vivir y eso, pero Noé está deprimido, muy deprimido, por no haber conseguido cumplir con lo que le ha ordenador el Señor, ése que no le habla, así que encuentra por allí unas uvas, se hace un tinto de verano bien cargado y se pone a cocerse de forma lamentable con una pinta de desastrado como esos señores que a veces vemos por el parque tirados por el suelo con un cartón de vino al lado. Ya sabéis: esa escena que sí que viene en la Biblia, la de la cogorza, pero que curiosamente sí ha ofendido a alguna gente, y que sin embargo está ausente en la versión de John Houston, y eso que me da la impresión de que la hubiese bordado, no sé por qué. Jamón vaga por ahí con la típica expresión del rebelde sin o con causa que ha crecido en una familia desestructurada, hasta que se va sin decir nada a nadie, con lo que se da a entender que será el nuevo Caín, un maldito. Noé sigue poniéndose fino en una cueva tipo Robinson Crusoe que está en una playa idéntica a la de la última escena de El planeta de los simios, y sus hijos cuando lo ven allí tirado cubren su desnudez, pero no aparece el momento en que Jamón se ríe de él y Noé lo maldice, de modo que eso tiene sus muchas implicaciones en el futuro: la justificación de la conquista de los cananeos, descendientes de Cam, por parte de los descendientes de sus hermanos Sem y Jafet.
Al final, rehabilitado, y suponemos que no por la ayuda de Alcohólicos Anónimos porque todavía no existía en aquel entonces, Noé vuelve con su familia, se pone en el brazo la piel de serpiente que había recuperado de Tulsa Doom y bendice a las nietas, mientas en el cielo vemos que se prepara para descender la nave de E.T. Porque eso es lo que parece, ya que aparecen en el cielo unos arcoíris concéntricos que le dan un final muy alegre a la película.
Lo primero que uno piensa al tener todas las piezas del puzzle es cómo semejante película con tantos despropósitos ha llegado a existir. También reconozcamos que el cómic original era básicamente lo mismo, y tenía las mismas ideas: ángeles caídos, ludismo enmascarado, ecología profunda y un frangollo histórico-ideológico que conforma una empanada mental con un buen relleno, ahí no se queda nadie con hambre. Sin embargo, rara vez un cómic tiene el alcance de una fíchur flim de gran presupuesto con actores conocidos, aunque a este paso va a ser muy difícil distinguir un guión propio de una película de The Asylum que de una en condiciones. Como indiqué antes, el cómic tiene al menos un aspecto visual más sugerente y elaborado, mientras que la película se decide por el "más de lo mismo" que últimamente viene a ser esa estética grisácea y darkmetalera que hace que todas las películas sean visualmente tan iguales. El cómic tampoco se esconde: ahí claramente Noé y su familia son una panda de perroflautas vegetarianos, y está claro que "los inocentes" son los animales, mientras que por lo visto utilizar el encéfalo superior te convierte en malvado e indigno de ser salvado. Incluso hay un momento en el que Cam (Ham) le dice a Tubal Caín que eso, que son vegetarianos, y da mucha risa porque alguien que se llama Jamón diciendo eso es un poco difícil de no tomárselo con humor. Sin embargo, en plena contradicción, en el cómic cuando Sem se atrinchera para que Noé no mate a sus hijas éste despierta a varios animales, los controla mentalmente y los sacrifica en su manía de matar a sus nietas, así que con la tontería él mismo contribuye a la extinción de varias especies, a ver cómo se come eso. En la película también, en algunas escenas, se colige que la maldad proviene del consumo de carne y del sacrificio de animales, vemos a los cainitas poniéndose ciegos a chuletones, y se da a entender que la violencia y maldad del mundo proviene en gran medida de ahí. Por último, también, supongo que por cuestiones de presupuesto y la decisión de no utilizar animales reales sino de cgi, la muerte de la "novia de cuatro minutos" de Jamón queda mucho más confusa en la película, así como la relación entre Jamón y Tubal Caín, pues éste en el cómic intenta ayudarlo a que se lleve a la muchacha para que luego lo deje entrar en el Arca, y cuando ya están a punto de hacerlo es el mismo Noé el que con toda frialdad la echa y deja que se muera allí mismo, lo que sí que deja a Jamón horrorizado, pero al eliminarse todo eso en la película da la impresión de que Jamón ayuda al malo poco menos que por una rabieta. En el cómic también aparece más claramente que los ángeles cohabitan con los humanos e hicieron cositas, tal como se cuenta en el Libro de Enoch.
Darren Aronofsky, un vegetariano y ambientalista convencido tirando a pasado de vueltas, ha tomado la historia de la Biblia, y básicamente la ha hecho decir más o menos lo que a él le apetece. En cierto modo es admirable: la película ha ganado dinero, y ha conseguido más de cien millones de dólares para realizar su panfleto. Ya quisiera más de uno conseguir eso para su causa. Y me parece bien por él, sólo que ha quedado un poco pestiño, y a partir del momento que sale el primer troll o vemos lo de la espada flamígera +5, pues uno ya está perdido para la causa porque yo no me tomo en serio eso ni de coña, y cuando le pillo lo del Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria ya me parto. Lo más gracioso de esto es cómo ha colado, y cómo ha conseguido hacer pasar esto como una historia bíblica aceptable para tanto meapilas, aunque supongo que ya están viendo tan amenazado su chiringuito que el argumento que suelen dar del tipo "todo vale si acerca a la gente a la palabra de Dios" es poco menos que inevitable. Aun así que la crítica se haya tragado esto tan sin sentir es sencillamente de echarse a temblar, porque a pesar de la espectacularidad de algunas escenas, que son cosa de contratar a la gente adecuada y pagar mucho dinero, esto es de un infantilismo que clama al cielo. Y que algunos medios religiosos se dejen meter así un gol también indica lo poco preparaditos que están y que lo único que les importa a estas alturas es si se ve o no una teta, mientras se las cuelan del tamaño de esta película, porque como bien han indicado algunos que han analizado esta película en realidad Tubal Caín, cuando se pone a comerse todo lo que hay y dice lo de "todo lo que anda, corre, nada o vuela, a la cazuela", es el que está haciendo caso realmente a Dios, que pone la Creación a disposición de su obra más amada, el ser humano, ya que Dios es un especista convencido. Otros también han hecho notar que la Biblia no tiene ningún mensaje mediomabientalista por la sencilla razón de que a esas alturas maldita la falta que les hacía, y de hecho la Biblia está llena de sacrificios de animales, y si nuestra civilización ha tenido bien claro que la Naturaleza está al servicio del hombre es tanto por la vía de la Biblia como de los mismos griegos, que también tenían asumido que con las cosas del comer no se jugaba, y Aristóteles dejaba bien claro que los animales, en tanto que inferiores al hombre, están para servirle de alimento en el noble deporte de la caza, o para ser domesticados, una opinión extendida a los seres humanos inferiores, cuya vida mejoraría al servicio de los griegos. "El arte de la guerra es un arte natural de adquisición, que incluye cazar, un arte que hemos de practicar en contra de las bestias salvajes, y en contra de los hombres que, aunque por naturaleza deben ser gobernados, no se someterán; la guerra de este tipo es naturalmente justa". Ya en el Capítulo 1 del Génesis Dios dice a Adán y Eva: " Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer". Hay estudiosos que interpretan que eso no da a los seres humanos el derecho a comer, todavía, carne de animales, pero después de encallar el Arca en el Monte Ararat Noé hace sacrificios a Dios, y éste complacido crea la Alianza, pone el arcoíris en el cielo como recordatorio perpetuo de ella y posteriormente Noé dirá a sus hijos antes de que se marchen a repoblar la tierra: "Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar; en vuestra mano son entregados. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo." Es decir: para más cachondeo lo que explicaría en última instancia el mito de Noé, entre otras cosas, es la alimentación carnívora del hombre.
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Según la autoridad cultural máxima, Los Simpson, en el Paraíso ya se comía tocino. |
Lo peor no es ya que sea un panfleto. Si una película bíblica es un panfleto religioso, lo acepto como parte del juego, lo raro es que no lo sea, pero en este caso bajo la apariencia de una "épica bíblica" nos han colado un publirreportaje de PETA que si al menos estuviese realmente bien hecho, podría pasar, pero que está tan centrado en colar su mensaje y a la vez hacer que no se note, que no hay por dónde cogerlo. Este tipo de historias no te puede sorprender en lo esencial, sabemos qué es lo que va a pasar, pero que todo lo demás suene a conocido y requemado, el malo sea el mismo Malo de siempre y que las escenas de "ahora ayudo a mi papá" o "seguro que vas a matar a tus nietas, seguro" sean más previsibles que un reloj de cuco, pues ya me diréis.
-SuperSantiEgo.