Que en España no se lee. Hombre, pues claro, a estas alturas no es ninguna novedad. Lo que sí es de analizar es que de lo poco que se lee la tendencia es a leer pura mierda, como dije más o menos en su momento en la entrada de No me puedo creer que no sea literatura. Tampoco es de extrañar: nuestro sistema educativo garantiza ya que la probabilidad de haber leído un clásico o un buen libro al salir del instituto sea casi nula. Y lo de los clásicos no es un capricho: no es tan exacto como decir que para saber integrar primero hay que saber sumar y hacer ecuaciones de segundo grado, pero sin conocer las bases de la cultura luego acceder a otros "productos" culturales que, se sepa o no, se basan en ellos, es como mínimo azaroso y genera todo tipo de confusiones y malentendidos.Nuevamente, ¿de qué nos extrañamos? Hace poco leí en un blog de un conocido el impresionante curriculum de Paul Preston, hispanista británico de gran prestigio. ¿Y qué es lo que vemos en los escaparates de las librerías y lo que pide la gente? Pues bonitos libros de tapa dura con títulos sensacionalistas escritos por semovientes cuyas mayores credenciales son ser un ex terrorista y un capullo integrista cristiano que depone superventas de novela histórica igual que pseudoensayos históricos en cuyas solapas se lee que es profesor de no se sabe qué universidades que nadie conoce. ¿Quién quiere leer un ensayo histórico, documentado y académico, sujeto a la revisión de iguales (o de pares, con el riesgo de sonar medieval), cuando puede acceder a algo mucho más... coño, digámoslo claramente, entretenido y divertido, para pasar el rato? Algo donde hay buenos y malos, el lenguaje es llanote, y los autores nos desvelan nuevas verdades (que ya eran viejas en el franquismo) que el conspirador stablishment académico rojeras y oficial quiere que no sepamos, con lo que muchos les pica el ojete como cuando ve los programas de Íker Jiménez... aunque al igual que en los programas de ese jetas lo que se diga no tenga ni pies ni cabeza y se busque la polémica donde no la hay.
Pues eso: ¿por qué, si en eso no se quiere romper la gente la cabeza y les da igual lo que les echen, nos vamos a escandalizar por lo que se ve en novela por los escaparates de las librerías, donde todas parecen un único libro que va de lo mismo, y todos los demás títulos quedan más y más relegados? En Francia, hasta están hablando de dar una especie de certificado a las librerías de fondo, y que no se limiten a tener las novedades que las más de las veces dejan de venderse a los pocos meses. Reconozco que hasta no hace mucho ni siquiera sabía del todo quién era ese señor llamado Carlos Ruiz Zafón, vendedor de diez millones de ejemplares de La sombra del viento, y tampoco sabía de la polémica entre sus incondicionales, que seguro que uno de ellos hizo ese artículo de la Wikipedia, y sus detractores, que lo ponen de chupa de dómine y consideran que lo que hace con la literatura debería tipificarse como atentado cultural, hasta el punto de que parodian su apellido y lo llaman en algunas ocasiones Zafión. Yo no he leído ese libro y tampoco el que acaba de publicar, pero desde luego si algo me ha llamado la atención es que un libro escrito en español y ambientado en la Barcelona de antes de la guerra civil puede triunfar en todo el mundo, lo que desmiente tanta pijotería de alguno que se cree que sólo se puede escribir un libro de éxito si está en inglés y los personajes muestran inequívocos nombres anglosajones. Cada uno tiene que escribir de lo que sabe, e igual de ridículo es por ejemplo que yo me ponga a escribir sobre pijos neoyorquinos que sobre venganzas familiares en medio de las selvas de Venezuela.
Bueno, para mí todo eso de las ventas no es lo importante, ni mucho menos, estando como estoy desde una posición entre estupefacta y ofendida que me brinda el Lumpenliteraturiado. Dan Brown ha vendido sesenta millones de ejemplares de El Código da Vinci, al que igualmente se acusa de trama infantiloide, falta de profundidad del argumento y de los personajes y de estar mal documentado. Probablemente una de las críticas más ácidas se hicieron a este libro en uno de los episodios de Padre de Familia, en el que Lois habla de él por teléfono con una de sus compañeras del club de lectura, y viene a decirle que cada capítulo es muy cortito, se entiende todo muy bien y te hace sentir muy inteligente. A mí eso me importa cuatro higos, para qué os voy a engañar. Son otras las cosas que me ponen los pelos como escarpias. En particular los efectos, cada vez más perniciosos, que tendrá el completo desmantelamiento del sistema educativo español, paralelo al que se está viviendo en casi todos los países del mundo. No sólo se está consiguiendo que la población desprecie su propio legado cultural y, como ya he dicho en más de una ocasión, incluso empiece a ser de buen tono renegar y escupir de la literatura clásica española en términos parecidos a la buena imagen que da denigrar al cine español, sino que además con la retirada inminente de los planes de estudio de lo poco que quedaba de filosofía el camino a la cultura masa y a la literatura masa está expedito.La consecuencia lógica del analfabetismo funcional es, por supuesto, el analfabetismo funcional literario. Una sociedad donde altos cargos de las empresas no son capaces de escribir correctamente un correo electrónico y cuanto más gañán eres más triunfas en la tele termina teniendo la literatura que pide y la que se merece. Una población que importa de forma totalmente innecesaria y arbitraria palabras del inglés substituyendo a otras que ya existían, las conozca o no, termina leyendo lo que lee. Yo lo siento mucho, pero a veces veo las lecturas de gente con una carrera universitaria acabada, o lo que recomiendan a sus amigos, o el brutal desconocimiento que tienen de los más elementales conocimientos de literatura tanto en autores y términos de técnicas literarias, que sinceramente me acojono. Que sí, que todos tenemos un pasado y no lo vamos a negar, que yo de renacuajo me leí no pocos libros de Los Hollister (podéis reíros, que no me importa), pero ver a tipos de casi treinta años leyendo entusiasmados el último de Harry Potter... explica muchas cosas más. ¿Por qué nos va a extrañar que Zafón, si de verdad es tan malo, venda diez millones de libros en todo el mundo? Ésos son los votos que saca cada uno de los dos sectores enfrentados del PPSOE, que nos ofrecen de contiuo un espectáculo lamentable, un argumento que nunca acaba como nos insinúan al principio, y donde los personajes se desdicen continuamente de sus palabras y actúan de la forma más insospechada sin que nadie termine por entender nada, y con la vana promesa de que en la siguiente entrega de la saga, que saldrá puntualmente cuatro años después, se nos aclarará todo y cada parte de la trama terminará por tener sentido.
Pues bien: ni siquiera eso me da realmente mucho miedo. Qué va, ni de lejos. Me provoca cierta angustia, eso sí, sobre todo al comprobar que los grandes escritores distópicos, como siempre, y por mucho que los admiremos, se quedaron totalmente cortos en sus profecías sobre la catástrofe por venir. Orwell nos hablaba de un mundo donde las noticias desaparecían y se reescribían en una continua sobreescritura del pasado, pero eso no es nada en comparación con nuestro mundo, donde la información nadie se molesta en destruirla, ahí está para el que quiera simplemente ordenarla y ponerla en claro, aunque eso de nada vale cuando se la presentas a los demás en su sueño de la caverna y rugen porque no quieren más que ver lo que que están acostumbrados a ver, pues la libertad y el juicio crítico son una pesada carga que muchos no quieren soportar, sobre todo cuando se les ha convencido de que lo que ya conocen es el único camino y la única forma posible de entender las cosas. Por eso, no nos preocupemos, nunca habrá un futuro en el que se nos lleven los libros de las estanterías para quemárnoslos en las calles. El proceso será mucho más sutil, desde luego, y ya empezamos a verlo.
Eso sí que me da miedo. Yo, como otros conocidos, hemos tenido ya encuentros con los verdaderos hombres masa del futuro, una raza muy superior a la pasada. Son esos que te miran con mala cara o incluso te llaman al orden si empleas un vocabulario que no comprenden o hablas de cosas que se supone que deberían saber y desconocen por completo El ignorante, cuando sabe que lo es y lo que supone la ignorancia, es un ser digno de respeto, pues conoce su limitación y llegado el caso sabe cuál es el camino para dejar de serlo, y en definitiva el que estudia y aprende realmente de lo primero que debe darse cuenta es que cuanto más estudie y aprenda más consciente será de lo poco que todavía sabe. El actual ignorante masa es muy distinto: muestra consciencia de sí mismo, y alentado por la publicidad y las directrices del mercado que busca un sumiso trabajador y consumidor masa, ha decidido tomar conciencia de clase y pasar a ser clase no en-sí sino para-sí, y para ello necesita destruir el mundo antiguo con el que ya no se identifica para erigir uno nuevo a su imagen y semejanza. Reclama para sí el dominio de lo real, y por supuesto la supeditación de toda cultura a la cultura de masas dominada por criterios de producción, rentabilidad, eficacia y consenso de la masa. El hombre masa pide ser masa, ser fácil de conformar y manipulable como la substancia de la que sabe que se compone, y sobre todo reclama no avergonzarse de su condición de masa e incluso proclamar orgulloso que lo es.
Se habla mucho también, y no deja de ser cierto, que Internet y otras tecnologías de la información ponen en contacto a la gente que piensa, que crea cosas y que investiga. Bueno, es cierto, pero como casi siempre al hablar de estas cosas se olvidan de que también pone en contacto a los gañanes, a los que tienen medio cerebro y en definitiva Internet y otros medios puede ser un medio tan bueno para compartir conocimientos como para compartir ignorancia, lo que explica que se extiendan a la velocidad del rayo esnobismos y aberraciones en la lengua, y permite formar grupos de apoyo de anoréxicas o de analfabetos literarios y de extrañas teorías de la conspiración. No hace mucho llegué a un foro donde un grupo de adolescentes de varios países hispanos se decían estupideces vergonzosas sobre esa lamentable película, 300, y se hacían preguntas que planteaban las más elementales dudas sobre historia que cualquiera podría empezar a solucionar sólo con poner "Esparta" o "espartanos" en Google y llegar al primer resultado, que era el artículo de la Wikipedia. ¿Lo hicieron? No padre.
Del mismo modo el lector masa ha encontrado en Internet el lugar perfecto en el que encontrarse con sus iguales y defender a gusto no sólo sus Harry Potter, sus códigos de Leonardo o las sombras del viento, sino para ir más allá y, como les anima Mr T desde su sillón de la academia, soñar con una literatura hecha para el hombre nuevo, de cosas ligeritas y entretenidas, para no complicarse la vida, y exigen el reconocimiento que ahora usurpan esos autores que andan copando premios Cervantes y Nobel, que hacen tan aburridas las clases de literarura y a los que no conoce ni el tato. Uno de los argumentos que más se esgrimen es el de la democracia mal entendida: "Si venden más por algo será" o "Si esos otros son tan buenos, ¿por qué no los lee nadie?" Bueno, no es sino una corrupción más de la democracia, una que no es lo mismo que lo que está pasando ahora mismo en Italia pero que es complementaria, y parecido a lo que ya referí una vez cuando en Robocop 2 el presidente de la OCP decía que todo el mundo podía comprar acciones de la compañía, y que no podía haber nada más democrático que eso. La democracia es un sistema de gobierno, considerado el menos malo de los creados, y que se supone que crea un equilibro en la frustración sobre la adquisición del poder, pero no es un método científico ni una forma de explorar la realidad. Del mismo modo que porque un partido político saque más votos y gobierne eso no quiere decir que lo que diga sea bueno y que vaya a cumplir lo que promete (el PPSOE saca la friolera de casi el 80% de los votos y así nos va), que tal señorita salga elegida como la más guapa de España no quiere decir tampoco nada, y comprar un libro poco quiere decir tampoco respecto al nivel de satisfacción que se haya conseguido con él.
Tampoco nos equivoquemos: la novela, la poesía o el relato no dejan de ser géneros artísticos que se leen por placer, y algunos de los autores más importantes de estos géneros han tenido importantes intuiciones sobre cómo funciona el ser humano, o han hecho verdaderos compendios de lo que ha sido nuestra historia y cuáles son las fuerzas que nos mueven. Leer literatura de ficción, o creativa, no deja de ser un acto que se hace por placer, pero en esto como en todo se puede elegir ser epicúreo o un hedonista compulsivo. La degradación de la literatura de ficción no sería de preocuparse sino fuese porque corre pareja a otras formas de degradación intelectual y a otros contenidos que también se presentan en libros. Fenómenos como el éxito de los libros de Pío Moa o César Vidal sólo se pueden comprender en una sociedad incapacitada para el juicio crítico y que ha renunciado ya al derecho de descubrir incoherencias y burradas tanto en lo literario como en lo histórico, o lo que se atreve a hacer JLo todos los días en la COPE, no dejan de ser síntomas de un mismo fenómeno más profundo que, por otro lado, corre parejo a la ya citada destrucción de la educación como uno de los pilares de una sociedad sana. Y lo mismo ocurre con el debate político, o con la profundidad de las ideas y cómo se presentan: sólo comparar la situación actual con la de hace quince años, que tampoco era ninguna joya, puede hacer que nos estremezcamos al pensar qué es lo que veremos dentro de no mucho tiempo.
En resumen, que tampoco es de extrañar lo que pasa, y sólo nos queda el consuelo de que lo que está a punto de venir va a ser mucho peor. Cuando termine de instalarse esa idea de que no hay más literatura posible que la de "entretenimiento" o "diversión", por falta de entendimiento, todos serán felices, y fieles. Se lo tragarán todo sin que les haga ningún mal, pero sin que les haga tampoco ningún bien, porque no les dejará residuos lo mismo que un grano de trigo puede pasar, sin ser digerido y sin hacerle daño, por el cuerpecito de un pájaro.* Habrán pasado el rato, habrán entretenido o ignorado el tiempo un poco... y después de cerrar el libro estarán un poco más cerca de a la muerte, y no mejor de lo que estaban cuando empezaron a leer. Si a ellos les vale...
El lector masa reclama para sí la libertad de la esclavitud de elegir entre lo poco y malo que le ponen delante, sin necesidad de saber si hay algo distinto o mejor en otra parte, busca la paz perpetua que conseguirá cuando consiga ganar la guerra de la inversión completa de los valores y sobre todo ansía la fuerza y la felicidad de la ignorancia, del no saber. Ellos se saben muy superiores porque gracias a su ignorancia viven en la gloria del hedonismo y disfrutaron perfectamente de 300 sin ser conscientes de las tonterías que veían, se sintieron muy inteligentes leyendo El código da Vinci y están seguros de que en su ignorancia del pasado, que otros controlan por ellos para dominar su futuro, se les podrá colar cualquier refrito mal cocinado de la literatura del pasado y a ellos les parecerá ámbar.
[Resumen de todo este soporífero artículo con apenas una imagen y unas palabras.]
-SuperSantiEgo
*Glosa de un párrafo de 1984. No me vayáis a pillar y me acuséis de plagio.
28 comentarios:
Siempre que le leo se me ocurre una cosa: Por qué no se prostituye y escribe una novela tipo berceles y nosotros, con la enorme capacidad de difusión e influencia que nos otorga la web, se la publicitamos hasta que una gran editorial no tenga más remedio que ofrecerle un contrato, y después se dedica a escribir lo que de verdad le apetezca. Si su segunda obra causase escándalo, por la diferencia, tendría la publicidad de un autos maldito... Yo me comprometería a publicitarle incluso en Radio Euskadi, que tiene picos de 300.000 oyentes.
Luego incluso podría llegar a publicar Het.
¿Qué le parece?
Es que ahora,contando historias sobre niñas masturbándose, no creo que Planeta quiera publicarle...
Hombre, que sí, que yo he pensado eso mismo un millón de veces. Pero si ya es a veces uno vago para escribir lo que quiere, como para hacerlo con lo que le toca las narices.
Que conste que a algunos escritores de cierto tipo de libros no se les puede negar eso: profesionalidad y ser unos currantes.
acertada reflexión. De todas formas, lo mejor es no dejarse ahogar por la masa. Y lo bien que sienta poder mirar a la gente por la calle y saberse superior al 90%??? :)
respecto a las ventas, ayer la FNAC era un claro ejemplo de cómo está el patio: había pilas de lo nuevo de Zafión por todas partes, y el (diminuto) rincón de grecolatinos, vacío. así pude hacerme cómodamente con la edición de Cátedra de La Eneida
Pues por eso mismo yo soy firme defensor del microrrelato, Supersanti. Por la sencilla razón de que soy un SUPERVAGO REDOMADO para escribir (y no lo hago del todo mal, que conste) Y estoy de acuerdo contigo: yo pienso que los tres requisitos de un escritor son: técnica, creatividad y CONSTANCIA, sobre todo, mucha constancia. O por qué te piensas que todavía no tengo un blog?
Ya, Padawan, pero cuando llegue la Lucha Final entre el Bien y el Mal, ¿qué? Seremos cuatro gatos, y así nos irá.
Qué pesadito me estás, Juanito. La culpa de todo la tiene el bloj, que me quita tiempo.
Yo leí la sombra del viento, y sin saber si es bueno o malo, solo puedo decir que lo olvidé rapidamente, cosa que me ha pasado con mucho libros (algunos de ellos considerados joyas de la literatura), pero lo que me jode es convertir una cuestion de gustos/no gustos literarios en la batalla definitiva por la cultura ( no lo pongo con mayusculas para no publicitar este armagedon).
y la proxima vez, ponga el tutubo primero, coño ¿o acaso no ha leido farenhait 451? lo quiero mascadito y resumido, que, para pensar ya está el jefe.
experimento 626
Debe ser reconfortante parir una entrada como ésta, y también leerla y saberse del mismo club que el autor, pero ¿y los que no son del club? yo me las veo y me las deseo cada vez que tengo que lidiar con uno del otro bando para que, en el día de la batalla final, no seamos cuatro gatos. Me harto de mandar enlaces de entradas como ésta a ruiz-zafómanos (yo no podría explicarlo de una forma tan clara, completa y más o menos detallada como lo hace el señor super) para que, después de 20 segundos, me suelten "es ke es mu largo". Está bien eso de darnos palmaditas en la espalda unos a otros, o mirarlos por encima del hombro, o conversar con ellos con la risa floja puesta, pero a los que dan respuestas tipo "es cuestión de gustos" o "si vende tanto, por algo será" este tipo de entradas les resbala que da gusto.
De Zafón no he leído nada, así que poco he dicho. Sí me he leído el primero de Harry Potter y el de Dan Brown. Un amigo mío, eso sí, dice que no pudo pasar de "Desgranaban los primeros días del verano de 1945 y caminábamos por las calles de una Barcelona atrapada bajo cielos de ceniza y un sol de vapor que se derramaba sobre la Rambla de Santa Mónica en una guirnalda de cobre líquido."
Bueno, Góngora no se puede quejar: tiene imitadores hoy como los tuvo en su época.
El día que escriba mi saga de Space Opera retirarás tus palabras, Super. Tengo toda una vida por delante: me he quitado de fumar.
¿Que te has quitao de fumar? Eso tengo que verlo yo.
Y el Space Opera está últimamente de capa caída, así que si lo revitalizas yo que me alegraré.
"Saberse superior al 90%". ¡Menuda seguridad que tienen algunos!
Pues miren ustedes, normalmente suelo coincidir con las opiniones del señor supersantiego, pero estas entradas tan pesimistas, donde se pinta un futuro tan negro, no dejan de traerme a la cabeza la dichosa falacia de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
¿Es que resulta que ahora nos enteramos de que la mierda vende? Esto viene siendo así desde que el mundo es mundo. El caso es que mientras la basura tiene un momento de gloria los clásicos permanecen y siguen vendiendo, poco a poco, a lo largo de los años.
Por otro lado, a lo mejor es que yo soy demasiado optimista, pero sí que confío en que la facilidad de acceso a la información ayudará a más gente a cultivarse y formar su sentido crítico. En el caso de los adolescentes desbarrando sobre "300" usted mismo dice que tenían las respuestas a sus dudas a un tiro de piedra. Ahora mismo hasta el más cazurro puede informarse sobre algo si realmente está interesado. Incluso es posible que haya algún despistado que llegue a este blog y le entre curiosidad por ese señor Orwell que usted menciona en tantas entradas. Los hombres masa de los que usted habla no son un fenómeno actual, lo del "panem et circenses" es más viejo que usted y yo; lo bueno es que hoy tienen más posibilidades de salir de la masa y yo veo inevitable que muchos terminen por aprovecharlas.
Vamos, que en mi opinión la dichosa "Lucha Final entre el Bien y el Mal" nunca ocurrirá. Esta batalla se está librando desde hace miles de años y el bien, poquito a poquito, se está imponiendo.
"Saberse superior al 90%". ¡Menuda seguridad que tienen algunos!
Pues miren ustedes, normalmente suelo coincidir con las opiniones del señor supersantiego, pero estas entradas tan pesimistas, donde se pinta un futuro tan negro, no dejan de traerme a la cabeza la dichosa falacia de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
¿Es que resulta que ahora nos enteramos de que la mierda vende? Esto viene siendo así desde que el mundo es mundo. El caso es que mientras la basura tiene un momento de gloria los clásicos permanecen y siguen vendiendo, poco a poco, a lo largo de los años.
Por otro lado, a lo mejor es que yo soy demasiado optimista, pero sí que confío en que la facilidad de acceso a la información ayudará a más gente a cultivarse y formar su sentido crítico. En el caso de los adolescentes desbarrando sobre "300" usted mismo dice que tenían las respuestas a sus dudas a un tiro de piedra. Ahora mismo hasta el más cazurro puede informarse sobre algo si realmente está interesado. Incluso es posible que haya algún despistado que llegue a este blog y le entre curiosidad por ese señor Orwell que usted menciona en tantas entradas. Los hombres masa de los que usted habla no son un fenómeno actual, lo del "panem et circenses" es más viejo que usted y yo; lo bueno es que hoy tienen más posibilidades de salir de la masa y yo veo inevitable que muchos terminen por aprovecharlas.
Vamos, que en mi opinión la dichosa "Lucha Final entre el Bien y el Mal" nunca ocurrirá. Esta batalla se está librando desde hace miles de años y el bien, poquito a poquito, se está imponiendo.
Hombre, este tipo de entradas tiene su parte de pose y su parte de cabreo pasajero, no se puede negar.
Pero bueno, si se os cabrea un poco tampoco viene mal.
Hombre, tanto como cabrearme pues no... Es simplemente que el pesimismo no va conmigo. Me gusta mantener algo de fe en la humanidad, aunque a veces conservarla sea realmente difícil.
Por cierto, siento la torpeza de enviar el comentario repetido.
Bueh, más que pesimismo es pura mala leche, para qué lo voy a negar.
Supersanti, yo tambien pienso mucho en la batalla final y para no desmoralizarme recuerdo la previa de la gran pelea entre Montealto y el Barrio de las Flores. Alguno dijo "peleamos para que la calle sea nuestra", entonces el Chico de la Moto les explico de que va la cosa: "peleamos para divertirnos".
Esa es la virtud que nos puede llevar a la victoria, los plastas que nos empeñamos en tener voz propia disfrutamos la vida.
Creo que nunca le habia dejado un comentario, sirva este como agradecimiento por usar la cabeza y mostrarlo publicamente.
Supongo que esto no le alegrará.
Hombres-masa...hmmm...
1) Hace meses. Casa de amigos. Todos con carrera, todos bien colocados. Alguien saca libras de su cartera, a cuento de hablar de su viaje a la pérfida albión.
En los billetes aparece Adam Smith. Yo digo: "Anda, Anda Smith". Todos los presentes me dijeron que quién era ese. No sabían ni a qué se había dedicado.
2) Leyendo "El País" en la facultad. Una chica se me acerca y me dice: "Anda, El País...¿y estos a qué partido apoyan?". Me río, y digo: "Al PP". Ella responde muy seria: "pues mi padre es afiliado y nunca lo trae a casa, sólo trae La Razón".
¡Me lo había dicho en serio!
No sé, la Lucha Final entre el Bien y el Mal está más empatada de lo que parece. Va a haber mucha gente que no sepa ni lo que es una trinchera.
Salud.
Seth, en la Lucha Final entre el Bien y el Mal, conocida también como la Guerra de la Cólera, yo lo único sé es que me descojonaré, gritaré "¡Odíííínnnn!", y para adelante como los de Alicante. El que quiera que me siga y si no solo, me da igual.
Kanif, precisamente el sistema de creación de palabras de Chiquito es el correcto. Así es como evoluciona el idioma en algunos casos. Es como la serie CASA > caseto > keto > el/la keli y keo. Otras veces proviene de la experiencia histórica que se satirizas: esto va a ser la de Troya/San Quintín, te voy a anarrosear esto, etc. Lo chungo es cuando los capuyosh dice "Tengo veinte fologüers en twitter".
Ignorantes somos todos, Luzbel, pues como bien sabes sólo el Altísimo te supera en sabiduría. Yo aún me quedo tonto cuando descubro autores y disciplinas enteras de las que no tengo ni papa. Lo malo es que a mucha gente, pues eso, le importa ya todo un pito, y no sólo reclama su derecho a la mediocridad sino que además se ofende cuando, por mucho que quieras evitarlo, los dejas en no pocas ocasiones con el culo al aire o en evidencia.
A mí a veces incluso me acojona responder sin ninguna incorrección a un correo electrónico escrito sin comas y sin mayúsculas. "Espero que no se lo tome a mal", me digo.
Me alegro de que le alegre pero... ¿de donde viene "fistro"?
No sé. Supongo que eso quedará entre Chiquito y las musas.
Internet no es la panacea. Si no se sabe manejar para buscar información puede ser el caos total para una cabeza desinformada. Se necesita un poco de cultura básica y otra dosis (alta)de criterio. Si no, es mucho mejor echar mano de la Espasa.
Es lo que digo yo. Si cuando a veces publiqué cómo llegaba la gente al blog se ve cómo usan Google y cómo creen que van a encontrar lo que buscan. Algunas son increíbles.
Aquí en el curro estoy rodeado de ingenieros cuya erudición no pasa del furbo. Lo cierto es que devorar el Marca a diario es altamente enriquecedor.
Si te apetece leer a uno que se explaya a gusto criticando "La sombra del viento"...
http://riddlers-den.blogspot.com/2006/12/la-sombra-del-viento-o-corn-tellado.html
http://riddlers-den.blogspot.com/2007/01/la-sombra-del-viento-o-corn-tellado.html
Imprescindible leer las réplicas a los comentarios de los fans del Zafón.
Estaba yo hace años en el pueblo que me vio crecer, Benalup-Casas Viejas, lugar en el que tuvo lugar el último intento de "push" anarquista de la historia, tierra de campesinos y terratenientes, actualmente oportunidad para enriquecerse en torno a campos de golf si conoces a quien tienes que conocer. Me había comprado El País y disfrutaba leyendo, allí sentado, en la plaza a la que todo el mundo se refiere como "La Alameda" aunque ponga un cartel que rece "Plaza de Ntra. Señora del Socorro", donde siempre hay un grupo de niños jodiendo con la pelota y un par de abuelos sentados al sol como lagartos. Hacía tres años que había acabado el instituto, antes de marcharme a la ciudad donde hice los estudios universitarios. En aquella plaza me encuentro con mi amigo Grego, compañero de pasillos en aquel instituto, niño de buenas notas entonces, ahora licenciado: "¿Qué, haciéndote el interesante con el periódico?".
http://bonobeando.blogspot.com
Señor chimpancé de variada actividad sexual: es de sobra conocido que leemos periódicos y libros para hacernos los interesantes. Eso no hay ni que decirlo.
THX 1138, ¿eh?
La intenté ver una vez por la tele, pero me quedé frito. La echaron a la 1 de la madrugada, un horario perfecto para mentes despiertas.
Publicar un comentario