La cuestión es muy sencilla, más de lo que parece: ¿qué pasaría si en la guerra eterna entre los supervillanos y los superhéroes, ganasen los primeros? Ya ha habido incluso intentos de responder a esta pregunta en los universos superheroicos más tradicionales, donde a veces se llegaba a proponer también que la escalada de las hostilidades entre ambos bandos sería el equivalente a una guerra mundial en la que se empleasen armas de destrucción masiva. Eso es lo que ocurre, sin ir más lejos, en Kingdom Come, donde esa guerra está a punto de provocar el Apocalipsis.
Otro cómic, bastante cercano en el tiempo, intentaba también responder a esa propuesta: Empire. En él un supervillano llamado Gólgota, una mezcla de Doctor Muerte y Monarca, conquistaba el mundo con un grupo de secuaces, se pulía a los demás héroes capados con capa y convertía al mundo en un bonito lugar, o sea en una dictadura fascista dominada por puño de hierro en la que todo estaba en su sitio y, por narices, se llegaba a la paz universal, a una eficiente lengua única y esos malvados convertían al mundo en su particular patio de recreo donde practicar todo tipo de juegos sádicos, aunque también no les queda otro remedio que hacer cierto papel para que el mundo funcione. La verdad es que Empire no es que sea ninguna maravilla, pero bueno, tiene cierta gracia.
Caso especial, que ya analicé en su momento, era el de Doctor Muerte 2099: cuando ese "villano" conquistaba el Universo Marvel del futuro, éste era un lugar tan cochambroso e infernal que una dictadura paternalista casi se podía llegar a ver como toda una mejora
Wanted es hasta cierto punto lo mismo que Empire, aunque la resolución es distinta. En cierto modo hay que entender que la batalla eterna entre los superhéroes y los supervillanos es eso, una gigantomaquia que hay que comprender dentro de una interpretación mítica y simbólica, y donde el "realismo" no pinta nada. Como tal enfrentamiento mítico, no tiene por qué resolverse, sino que puede continuar indefinidamente. Porque el triunfo definitivo de uno de los dos bandos constituye un desequilibrio tan grande que conduce a un mundo desquiciado, incluso en el caso de que sea el Bien, así con mayúsculas, como se nos insinúa en las novelas de Moorcok y en Predicador. En la colosal Red Son, también de Millar, recordémoslo, Supermán es el sucesor de Stalin y crea un estado comunista en todo el mundo... menos EE.UU. y Chile. En el caso de que triunfe el Mal, también se puede tomar con cierto cachondeo, como en Bomb Queen, o intentar ver qué es lo que pasaría de verdad en el caso de que los malos malísimos tomasen el control del mundo.
La versión de Millar, en cierto modo, es más tramposa que la de Waid. En Empire, los malos gobiernan, y en Wanted después de aniquilar a los buenos... borran la memoria de toda la humanidad, con lo que el mundo se convierte en un sitio gris y sin substancia, nuestro mundo, en el que apenas quedan ecos de una era donde los héroes y sus némesis caminaban sobre la Tierra. La razón de esto es lo que se va a convertir en el detonante de la miniserie y del enfrentamiento entre los villanos después de veinte años de paz tensa entre ellos. Al fin y al cabo, la facción disidente de los malvados tiene toda la razón del mundo: ¿qué gracia tiene haber conquistado el planeta, si hay que vivir en la sombra y nadie lo recuerda? ¿Cómo es que sus nombres no los conoce nadie, en vez de causar pavor entre una humanidad sojuzgada? De todos modos, los villanos no lo pasan tan mal: tienen carta blanca para todo, para cometer cualquier abuso y hacer el bestia a su antojo. Claro que en cierta manera sus desahogos tampoco están a la altura de un verdadero villano: asesinatos indiscriminados, violaciones... pero se percibe que intentar volar una ciudad o una verdadera muerte en masa rompería algún código al que ellos mismos tienen que atenerse. A veces, eso sí, se descuelgan por algún universo alternativo donde sigue habiendo superbuenos, y se lo pasan bastante bien haciendo el animalico como en los viejos tiempos. A éstos me gustaría verlos a mí contra The Authority, a ver lo que pasaba.
Wanted, releído, sigue teniendo un claro atractivo, que es el que nunca se podría reflejar en la pantalla, y que tampoco captará el que no sea aficionado al género superheroico: descubrir todas las referencias a personajes que ya existen, y los homenajes/cachondeos a héroes de DC y Marvel. Sin lugar a dudas mi preferido es lo de "¿Mato también al niño, jefe?" "No, qué va. Quizá haya suerte y dentro de unos dieciocho años me dé unos buenos ratos de diversión en mi vejez."
Respecto a lo más flojo del cómic, posiblemente su maniqueísmo invertido. Los malos son malos sin fisura alguna, inmorales, pervertidos, absolutamente corruptos e irresponsables, y sobre todo se lo pasan muy bien. Lo que es absolutamente incompatible con cierto grado de lealtad personal que sí muestran entre ellos. El nihilismo de los personajes es tan absoluto, sobre todo el del protagonista que recibe como herencia de su padre muerto la pertenencia a ese mundo de privilegio, que hace imposible creer muchas de las cosas que pasan. Ahí Millar se pasa bastantes pueblos. Por ejemplo hay un momento en el que el chico narra a su amante, Fox, con total desapasionamiento, cómo una noche, sintiéndose aburrido, le da por entrar en una comisaría de policía y cargarse a todo bicho viviente, como en la famosa escena de Terminator. Cuando comenta que en los sótanos había una policía indefensa, su amante le responde tan tranquila: "¿Y la violaste?" "Sería lo normal, ¿no?" Un malo demasiado malo puede ser tan aburrido como un bueno demasiado bueno.
Aun así, es un cómic curioso de leer con una mala hoxtia de la que pocas veces se ve. Respecto a la peli que se han atrevido a hacer diciendo que es adaptación del cómic, no hace falta sino leer la sinopsis para comprobar que, como mucho, han tomado un poco de la anécdota inicial de cómo el muchacho abandona su antigua vida.
Por cierto que la imagen del cartel está tan mal photosopeada y ese brazo da tanta grima que no sabe uno si esto no es una nueva parte de Species.
-SuperSantiEgo



6 comentarios:
La pelícual es una m**rd*... No creo que se necesite decir mucho más...
Va a ser ¡¡¡¡la mejor pelicula de superheroes de la historia!!!!
Por cierto, yo añadiría la magnífica Emperador Muerte, IMHO el mejor retrato del Doctor Idem junto al Interludio de los 4F de Byrne.
"¡Sielos!" No sabía que había un tebeo de Wanted. Aunque por lo que dices tampoco me entran excesivas ganas de leerlo.
La película, ni me planteo ir a verla.
Te lo tenía que decir algún día. leñe. ¡Qué post más entretenidos haces, jodío!
Y todo eso le viene bien porque ahora la peli se critica por lo violenta, lo desfasada que es, pero al mismo tiempo, por tener un guión tonto o absurdo. ¡Qué más quisiera yo! Lo que pasa es que la peli no es tan violenta ni tan bruta (tiene alguna cosilla, pero es casi siempre infantil), sino que es aburrida. Cuando se hacen críticas de estas cosas, lo obvio es ir a eso: es todo espectáculo, todo violencia, nada de profundidad. Leyendo eso, yo podría pensar que me voy a divertir con un film semejante. Pero de lo que no avisan es de que hay muchísimos minutos de preparación sin nada de acción. Y entonces me aburro... mucho. ¿Eso lo hay en el cómic?
Bueno, el cómic tiene ritmillo, pero como ya he dicho su gracia es irreproducible en una película. Es en definitiva un alarde de frikismo, así que se han quedado en la anécdota fácil.
Publicar un comentario