13.5.08

La Muerte de Superman Diciséis años después la prensa se luce y vuelve a dar mal la noticia

Algunos os acordaréis del vergonzoso espectáculo que dio la prensa española, que nos tiene ya casi acostumbrados a estas cosas, cuando dio la noticia de la muere de Superman, hace la friolera de dieciséis años. Una de las mayores tonterías que se dijeron fue que las ventas eran muy malas, y que por eso lo hacían y finiquitaban al personaje. Seguro: por eso apenas un año antes le habían abierto una nueva colección, Man of Steel. Cuando un personaje tiene ventas malas, le abres un nuevo título, nos ha jodido mayo.


(Resumen de la versión de la Liga de la Justicia sobre este acontecimiento. La película que se hizo hace poco con el mismo argumento es bastante más floja.)

Pero bueno, eso ya es agua pasada, y estamos ya cansados de que con la nueva moda de películas de superhéroes tengamos que oír cosas como "Cuando Stan Lee creó a Batman..." o "Iron Man es la versión Marvel de Batman: dos multimillonarios huérfanos hechos a sí mismos que se convierten en justicieros para vengar la muerte de sus padres", que pueden llegar a confundir al más pintado. Aparte del pitorreo que crea eso entre los aficionados, nos debe servir para reflexionar sobre cómo se redactan las noticias y el poco o nulo interés que hay por parte de los medios por dar información veraz y contrastada. Los extremos llegan a tal punto que, si sólo leemos la noticia tal como nos la muestra La Voz de Galicia, Superman muere en España, y tal como leemos:
Superman fallece en España con la publicación de La muerte de Superman, un cómic que hace quince años relanzó las ventas del hombre de acero en Estados Unidos y que ahora se edita en castellano porque, como dijo Lex Luthor, «ha llegado el momento en el que hasta los superhéroes deben morir».
Éstas son las cosas que hacen a uno plantearse si, coño, proviene de un mundo aternativo o algo así. Entonces en mis estanterías, en edición de Zinco de la época, por tanto del 93 o así, ¿qué es? Pues la saga de la Muerte de Superman, que luego dio lugar a que al pobre de Hal Jordan se le fuese la olla, que siguió con Funeral por un Amigo y luego con el Reinado de los Superhombres, adornado todo con los rumores de que el colega iba a volver en versión interracial, varios y uno de cada color, y cosas así. Tal como nos lo ponen, parece como si nunca antes se hubiese editado en España, y desde luego no es el caso. Vamos, no se molestan ni en comprobar cosas así. ¡Que no es sino una reedición, caramba!

Fijaos si no en este artículo que habla del estudio que se ha llevado a cabo en la Universidad Camilo José Cela sobre el número de fuentes usadas para dar las noticias y cómo no las contrastan. Se centra sobre todo en el caso de la televisión, pero los medios por ahí andan todos.

En resumidas cuentas: "Contrainfórmate o muere". Si uno quiere creer lo que le digan está en su derecho, pero luego que no se queje de lo que le pase.

A mí personalmente no me preocupa que Superman muera, y cuando ocurrió hace década y media sabía perfectamente que volvería. Y así fue: al tercer mes resucitó. Lo que no va a ser tan fácil es devolver a la prensa sus verdaderas funciones de informar al ciudadano y ser críticos con la sociedad y el poder, y sobre todo recuperar el respeto que se supone que debería infundir en todos.


-SuperSantiEgo.

12.5.08

El paraíso pastafari

El pastafarismo, podríamos decir, está de moda, aunque no es de extrañar pues es la única fe verdadera. La pasada Pastafaridad, micockringnomedejapensar realizó según mis espicificaciones, las del tito Rinze y mi colega Golias, un Belén Pastafari, donde el autor, recién convertido, tuvo la intuición de que la cerveza que se sirve en el paraíso pastafari es Duff, la preferida de Homer Simpson y que promociona ese prohombre que es Duffman.
La Legión del Espacio también lo tiene bien clarito.

Ya sea por su propia intuición o porque les gustó la idea del ejecutor de la imagen, está claro que hay un consenso entre los Padres de la Iglesia Pastafari de que el néctar divino que mana del volcán de cerveza del paraíso al que todos iremos si somos buenos piratas, es Duff, que cuando lleguemos a sus puertas será algún Duffman ya fallecido quien nos invite a pasar con un "Oh, yeah", y que pasaremos el resto de la eternidad codo con codo junto a Homer Simpson en el bar de Moe.



Para que no me deis la vara haciendo preguntas la música de Duffman es de los suizos Yello, que también sale en Ferris Bueller. La canción de la Duff es una parodia de Weird Al Yankovic, y aquí hay otra versión igualmente simpática. Aunque la letra se entiende inusualmente bien pese a cantarse a todo filispín, aquí está transcrita para el que la necesitare.

-SuperSantiEgo

Todos con los pastafaris letones



With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re hoisting the flag to be free
We will steal the show, Jolly Rogers go
We are wolves of the sea
Don’t try to run, it’s all set and done
There’s a treasure inside
We are robbing you blind
I hope you don’t mind
We are taking it all tonight
Just walk away, we will conquer it all
Pirates will stand and the loser will fall
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re bound to be close to the sea
Our captain will stand on the bridge and sing:
Pirates are all we can be
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re hoisting the flag to be free
We will steal the show, Jolly Rogers go
We are wolves of the sea
Down to the core, we’re coming for more
With a sword close at hand
We are scary and bold, a chest full of gold
We can steal it when sighting land
Then Hook, our captain is looking at you
There’s no Peter Pan, so what can you do?
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re bound to be close to the sea
Our captain will stand on the bridge and sing:
Pirates are all we can be
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re hoisting the flag to be free
We will steal the show, Jolly Rogers go
We are wolves of the sea
We pirates will stand tall
A skull and crossbone flag is closing in
To see you fall
(Hum, hi ho, hi hum, hi hey)
(Hum, hi ho, hi hey)
(Hum, hi ho, hi hum, hi hey)
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re hoisting the flag to be free
We will steal the show, Jolly Rogers go
We are wolves of the sea
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re bound to be close to the sea
Our captain will stand on the bridge and sing:
Pirates are all we can be
With a hi hi ho and a hi hi hey
We’re hoisting the flag to be free
We will steal the show, Jolly Rogers go
We are wolves of the sea
We are wolves of the sea

La isla maldita (The Curse of the Komodo - 2004) - Exploitation en estado puro

Cuando uno está un domingo por la tarde tirado en el sofá sin ganas de no hacer na de na, se agradece que una cadena como Cuatro te regale el cerebro con algo como esto:
Resumiendo: un general en Pearl Harbor, todo un cabrón, para qué nos vamos a engañar, no sabemos cómo, ha montado en una paradisíaca isla al sur de Hawaii un experimento de ingeniería genética para hacer muy, muy grandes, a los dragones de Komodo, a los que nos definen como "los reptiles más peligrosos del planeta". En el colmo del pitorreo el general admite que se le ocurrió el proyecto después de ver una película de dinosaurios. Pos vale, dice uno, tendremos que tomar esto como una comedia. El proyecto ha salido bien, pero son demasiado grandes y tienen mucha jambre porque se lo han comido casi todo, por lo que de noche asaltan la pedazo casa donde viven los científicos, rodeada por el típico sistema eléctrico de seguridad, clavadito al de Planeta Prohibido, y que también vimos en Tropas del Espacio 2. 


Para darle más salsilla al argumento vemos cómo un grupo de chorizos roban un casino y se van en un helicóptero en plena tormenta. ¿En dónde terminan? En la isla de los lagartos, cómo no, donde tienen que hacer piña con el grupo que ya está allí, y que no deja de preguntar a los militares cuándo los van a rescatar. Les dan largas, claro, porque de repente el general decide que el gran proyecto de su vida no le interesa y que les den morcilla a todos.


Gracias a películas como esta aprendemos cosas importantes, como que las armas no es necesario recargarlas. Nunca. Simplemente te pones a pegar tiros, y listo, como en un videojuego. Pero tampoco se sabe muy bien para qué les disparan a los bichejos, porque el efecto es nulo. Los lagartos serán, como mucho y exagerando, el doble de grandes que un elefante africano, y si a un paquidermos le metes un par de balas de fusil le haces pupa, no digamos ya un cargador entero que nunca se acaba. Pues nada, estos lagartos sin ser radiactivos ni nada, como si les echaras cáscaras de pipas.

¿Y qué me decís del reparto? Excepto el más maduro que hace el papel de científico, y que le suena a uno de haber hecho de actor de reparto en alguna producción solvente, el resto de los actores parece sacado de un gimnasio, todos cachas y con menos expresividad que Casper van Diem. Pero las que importan son las actrices principales, ambas rubias y de impresionante e importante delantera.
Melissa Brasselle hace el papel de una de los ladrones, y por tanto hace de rubia lista y con carácter, aunque eso no le impide morir de una forma totalmente estúpida e incoherente. Esta gran actriz, comprobamos en la Imdb, tiene en su carrera títulos como Cheerleader Massacre, Storm Trooper, Sorceress y The Wasp Woman, además de haber sido ayudante de dirección en la adaptación al cine de 1996 de Vampirella, protagonizada por la ex-chica Bond Talisa Soto, y la verdad creo que dormiría mejor hoy si supiese que no existía esa película. (Doblada y en la bestia de carga, así que ya estáis tardando.)

Pero lo mejor es que Melissa nos regala una escena impagable cuando, chorizos como son, intentan hacerse pasar por un equipo de reality-show tipo Supervivientes que busca localizaciones, y cuando le preguntan el nombre del concurso responde: "La caza del tesoro". Casi na, otro título protagonizado por ella y con el mismo director, Treasure Hunt. Intertextualidad y autohomenaje. A eso lo llamo yo cine de autor.

La otra rubia es Glori-Anne Gilbert, hija del científico agrandador de bichos, que nos regala la imprescindible y gratuita escena de tetas, que no viene a cuento de nada, pero en una exploitation o película de batalla que se precie no puede faltar:
Respecto a esta actriz, destacaremos títulos como Bare Wench Project: Uncensored, Lust Connection, The Witches of Breastwick, Busty Cops, The Breastford Wives, House on Hooter Hill, y The Lusty Busty Babe-a-que. Sobran las palabras.

Esta rubia, y otros, sobreviven, pero perseguidos por esos dragones de Komodo que, igual que sus hermanos pequeños, tienen en su boca unas peligrosísimas bacterias que en poco tiempo te ponen malísimo. Vamos, que te conviertes en zombi. No me preguntéis por qué ni cómo, que yo tampoco lo sé. Cuando consiguen escapar en el helicóstero, llegan los militares para limpiar las pruebas y vemos explosiones de napalm sacadas de otras películas. Quizá alguien debería explicarles que de poco va a servir unos cuantos pepinazos de napalm en una isla tan grande, pero tampoco voy a ser yo el que se moleste.

Pero aquí el que importa de verdad es el director, el típico machaca del exploitation: Jim Wynorski. Vaya lista tiene el tipo, ni el John Ford. Dos o tres por año, y de todos los géneros. Pero además quizá este señor le suene a alguno por otra cosa, porque es uno de los recopiladores de Vinieron de la Tierra y Vinieron del Espacio Exterior, que agrupaban los relatos de ciencia ficción que habían dado lugar a algunas de las más famosas películas de ese mismo género. Entre su filmografía tenemos el remake de 1995 de La mujer avispa de Roger Corman de 1959, y la película de 1989 de La Cosa del Pantano, con guión de Len Wein y protagonizada por HeatherLocklear. Y no olvidemos el clon de combate Hard to Die.

Bueno, después de esto sólo me queda por ver:

King Cobra


Centipede
!



Octopus


Slither
(está en español, y si vais a ver sólo uno de estos avances, que sea éste)


Creepies

Bacterium


Y por supuesto no pienso perderme la lucha de colosos Cobra vs Komodo:


No sé qué tiene a veces el cine malo que se lo pasa uno tan bien con él.


-SuperSantiEgo

9.5.08

Definitivamente hay gente que está peor que yo

Ya en su momento hablamos de Enmanuel Kant y Mujeres desnudas, pero hay que estar terminal del todo para hacer algo así:







Página oficial de este glorioso y estupefaciente engendro aquí. La verdad es que el que interpreta a Schopenhauer está muy propio y se da un aire con el filósofo en su juventud, pero el otro, aunque pone voz de pito, que eso sí que dicen que era así, más que parecerse a Nietzsche recuerda a uno de los habitantes de esa aldea habitada por inexpugnables galos.

Claro que igual sí que estoy mucho peor de lo mío de lo que yo pensaba. Permaneced atentos a lo que sucederá dentro de poco en ente bló.

-SuperSantiEgo

8.5.08

Star Trek. ¿Es el futuro agnóstico y sociata?

Surfeando por la red puede uno encontrarse cosas de lo más curioso. Verbigracia, se entera uno de que algunos grupos religiosos en los EEUU recomiendan a sus fieles alejarse de ver series como Star Trek, que bajo la apariencia de un sano entretenimiento de ciencia-ficción esconde peligrosos mensajes “liberales”, lo que allí llaman ser más rojo que un pimiento, que fomentan valores como el socialismo y el relativismo moral, religioso y cultural.

A poco que uno lo piense, y recordando algunos de los hitos más importantes de las distintas series que ha habido de la franquicia, está claro que lo que se dice muy conservadora, esa serie no lo es, por lo menos en algunos aspectos. Desde luego el futuro se nos ofrece limpio, perfecto, en el que una Federación de planetas libres agrupa a distintas especies bajo la idea del mutuo respeto, la colaboración y la democracia. En cierto modo, es una idealización de los mismos EEUU y del concepto del crisol de razas, cuyos principios han triunfado en el futuro, e incluso en algún episodio, sobre todo de la serie original, se nos regalan algunas escenas un poco sonrojantes al respecto, aunque también hay que verlo como lo que es, fruto de una época en plena Guerra Fría, pero también en la movida de los años sesenta, con el optimismo de la carrera espacial y el movimiento yeyé. Naturalmente también tendremos a los malos, y aparecen esa especie de bárbaros mogoles que son los klingon, y un imperio despótico y militarista como los romulanos, para ser sus oponentes. Los vulcanianos, en cierto modo, ejercen un poco de hada madrina según se ve a lo largo de las distintas series: guían a los humanos en sus primeros pasos y posteriormente se retiran a un segundo plano ante esa nueva especie más pujante y con un potencial demográfico mucho mayor, que ya sabemos todos que los vulcanianos lo hacen muy poco… y casi hasta se nos insinúa que mal.

Lo que no debemos olvidar tampoco es que los padres fundadores de ese país, luego idealizado en ese futuro de serie de televisión, no hubiesen sido muy del agrado de algunos líderes religiosos y económicos actuales. Entre ellos había racionalistas y deístas que no aceptaban la religión como verdad revelada, y que muy probablemente tampoco se hubiesen sentido demasiado cómodos con sus ideas ilustradas en un mundo donde las grandes empresas corporativas tienen el poder que ahora presentan, ni con la publicidad engañosa y despiadada que puede ser más alienante si cabe que la peor de las creencias religiosas. Quizá, podríamos llegar a especular con la temeridad que nos caracteriza, se hubiesen sentido muy sorprendidos, pero en el fondo más en su elemento, en ese futuro utópico.

En el mundo de Star Trek no sólo comprobamos que ha triunfado la creencia en la evolución y que no se cita nunca el creacionismo, sino que no vemos publicidad, ni consumismo… ¡y no existen ni la tele ni los grandes acontecimientos deportivos! En todo caso en el siglo XXII de Star Trek Enterprise vemos cómo ese mundo está cambiando y evolucionando a la utopía final que ya aparece en la serie original: en algunos uniformes sigue habiendo corbatas, todavía sigue existiendo cierta afición por el cine clásico, se cita que una película sobre la Tercera Guerra Mundial ha ganado el Óscar, y parece ser que hay una extraña afición por el waterpolo, mientras en Espacio Profundo 9 nos enteramos que incluso el baseball es ya un deporte muerto que sólo algunos románticos interesados en el pasado conocen. Y cuando la mayor parte de los personajes entran en sus habitaciones privadas, ¿encienden algo parecido a la televisión y se ponen a ver un culebrón o un programa de chismorreos? ¡Nooo! Casi siempre piden al ordenador que ponga música clásica, no sabemos si pagando canon o no, y se ponen a leer de una especie de libro electrónico, que eso sí que es increíble y no el motor de curvatura. De todos modos sí aparecen las holocubiertas en tanto que espacios de entrenamiento, educación y ocio, que en algunas personas débiles de carácter llegan a causar adicción, y que serían el sueño dorado de cualquier aficionado a los videojuegos… o no, porque habría que correr y moverse de verdad, y eso es muy cansado. En Voyager, también, Tom Paris es un estudioso de la cultura popular del siglo XX en lo que se refiere a su visión naif del futuro, y por eso es un gran aficionado a seriales parecidos a los de Buck Rogers y Flash Gordon.

¿Y qué me decís de la comida? Sana, nutritiva y natural, o de la que te saca pelo en pecho, la klingon. Y la cerveza romulana estará prohibida, pero yo ahí veo que la trasiega todo el mundo. ¿Habéis visto a alguien en Star Trek comiendo una hamburguesa? Porque desde luego yo no lo recuerdo. Menos mal que los peores tiempos habían pasado, pero hubiesen podido ser carne de Comité de Actividades Antiamericanas. El creador de este universo de ficción, Gene Roddenberry, era un racionalista que públicamente siempre declaró que desconfiaba de las religiones, y concibió ese futuro de la humanidad, fundamentalmente, como una tecnocracia, en el que la superciencia del futuro, después de graves crisis y guerras, ha garantizado la prosperidad de todos, y donde han desaparecido el hambre y las desigualdades. No hace falta ser un hacha para ver que una forma de llegar a cierto socialismo o sociedad igualitaria es la sobreabundancia de medios y de energía, garantizadas por esa superciencia fabulosa que permite viajes en el hiperespacio y la conversión de materia en energía y viceversa con el famoso replicador. Si hay de todo para todos… pocos problemas puede haber.Por si fuera poco analicemos algo más esas series. ¿Habéis visto a algún personaje con dinero, o pagando algo? Bueno, quizá en zonas remotas, y además dentro de las naves suponemos que va todo a gastos pagados o se lo apuntan en la cuenta, pero la economía como tal parece ser inexistente o simplemente se obvia. Hay conflictos militares, eso sí, por la obtención de planetas y recursos, pero nada más. ¿Acaso alguien pide aumento de sueldo? En cierto modo la serie seguidora y rival durante los 90, Babylon 5, se cebaba precisamente en todo lo contrario, y mostraba una economía del futuro reconocible como capitalista: conflictos sindicales, empresas que conseguían grandes contratos del Estado, excluidos sociales y dinero contante y sonante. Algunos llegaron a decir que Star Trek era el futuro tal como querríamos que fuese, y que Babylon 5 es el futuro tal como probablemente será.

Pero el cachondeo no acaba ahí ni mucho menos. En un memorable capítulo de La Nueva Generación los muchachos de Picard se encuentran nada menos que con unos tipos hibernados desde el siglo XX, que despiertan curados de sus enfermedades tres siglos después de ser puestos bajo cero. Nuevamente se perdió la oportunidad de hacer un chiste y que uno de los pollos congelados que no consiguiese despertar fuese Walt Disney, pero supongo que tampoco quisieron meterse en líos. De los que consiguen resucitar el caso más llamativo es el de un hombre de negocios que inmediatamente intenta mangonear y hacer su voluntad, contactar con su bufete de abogados y ver cómo van sus inversiones. Vamos, el típico hombre de negocios de los 80, todo empuje y voluntad de poder. Los personajes de la Enterprise lo miran no sólo como a un bicho raro, sino que no saben muy bien cómo explicarle que los bancos que él conoció ya no existen y que sus cuentas bancarias desaparecieron en a saber qué guerra del siglo XXI, sin contar que la economía no tiene nada que ver con lo que él conoció. Cuando el broker del siglo XX, por cierto un personaje un poco exagerado, se da cuenta de que está en medio de un grupo de medio hipis del futuro vestidos con pijamas, que no trabajan por la propia prosperidad económica, sino por el bien de la comunidad y el crecimiento personal, casi le da un síncope. La frase que termina diciendo resume muy bien lo que muchos tienen por única visión del mundo: “Entonces, ¿dónde está el reto?” Efectivamente, así piensan muchos hoy en día: si la vida no es amasar dinero hasta llegar a ser el más rico del cementerio, ¿qué sentido tiene?

Si uno lo piensa, en Star Trek salen negocios, pero de pequeña escala: una taberna en la Enterprise, algún negocio por ahí, los viñedos de los Picard, el restaurante del padre de Sisko… pero poca cosa más. ¿Aparecen grandes corporaciones, sabemos de quién es la empresa constructora del Enterprise, si es que hay alguna? Pues no: parece que al menos las piezas claves de la economía están controladas por la Federación, que recordemos que es un Estado justo, idealizado y sobre todo eficiente y racional. También hay que reconocer que la serie es, en muchos aspectos, más que tramposa: sólo vemos a la crem de la crem de la Federación, sus científicos y lo más selecto de esa sociedad donde sólo los más listos y decididos acceden a esa prestigiosa Academia de la Flota Estelar. Apenas si vemos nada del resto de la población y las clases medias, ni cómo viven ni lo que hacen. Suponemos que viven cómodamente y con buen nivel de vida, pero nada más. Los colonos, y los que viven en zonas fronterizas, llevan una vida más dura o incluso con privaciones, pero parece que es la forma de vida que han elegido vivir.
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Claro que lo mejor estaba por llegar. La introducción de los Ferengi es toda una declaración de intenciones: toda una raza, casi un imperio que podría plantarle cara a la Federación o a los Klingon si quisieran (y no quieren, pues son unos cobardes), y en definitiva una panda de capitalistas überliberales desorejados. (Eh… lo de desorejados es en sentido figurado, claro.) Aunque no son anarcocapitalistas poco les falta, y parece que sus instituciones, basadas únicamente en principios económicos, no son sino un mero arbitraje para garantizar el libre comercio, e incluso su religión es un conjunto de conceptos económicos, como El Divino Tesoro o La Gran Bolsa Celestial, además de su creencia en el Gran Continuo Material, que no deja de ser un cachondeo de la Mano Invisible que da “a cada uno lo suyo”. Por cierto: el término "ferengi" es como los árabes llamaban despectivamente a los comerciantes occidentales, y puede que tenga el mismo origen que "frani", nombre colectivo que daban los musulmanes a los cruzados, fuesen franceses o no.

En cuanto a las Reglas de la Adquisición, ¿ecos de Locke y la apropiación originaria? No sólo eso, sino que las Cinco Fases de la Adquisición, con su Embelesamiento, Justificación, Apropiación, Obsesión y Reventa podría firmarla perfectamente Jorge Valin en uno de sus psicotrópicos artículos. Además de ser bastante chuscas esta reglas, o yo soy un mal pensado que ve cosas donde no hay, o los guionistas son unos rojos y están dando la vuelta a conceptos que harían llorar de emoción a Engels y Marcuse: “La explotación empieza por la familia”, “La guerra es buena para los negocios”, “La paz es buena para los negocios” o "Nunca insultes a la madre de un ferengi, sino a algo que realmente le importe". Algunas vienen en serie: "Nunca practiques el sexo con la hermana de tu jefe", "Nunca practiques el sexo con la hija de tu jefe","Nunca practiques el sexo con la mujer de tu jefe" y "Practica el sexo con tu jefe siempre que te lo pida". Y sobre todo la más importante, que los convierte en un perfecto reflejo de los überliberales del presente: “Cuando no exista una regla que se adapte a una circunstancia dada… invéntate una”.

El estatus de un ferengi, por supuesto, depende en exclusiva de su riqueza personal, y es tanto más admirado cuanta mayor sea su fama de trapacero e implacable en los negocios. Ya sé que igual es coincidencia, pero muchas veces parece que no son sino una parodia, entre ácida y ridícula, de todos los excesos del actual pensamiento überliberal o libegal, incluido el victimismo, la hipocresía y una cara tan dura como el cemento armado. Curiosamente gracias a los ferengi veremos que sí existe algo parecido al dinero y con validez entre distintos sistemas económicos, el oro prensado latinio, basado en la imposibilidad de replicar una misteriosa sustancia llamada latinio, un líquido que se inyecta en barras de “oro sin apenas valor”. También sabemos que existe el crédito de la Federación y la divisa imperial klingon, pero son conceptos desarrollados en el universo expandido y en juegos de rol para tener una medida con la que comprar equipo. La mayor parte de los grandes intercambios económicos, veremos en las series, se producen en forma de trueques de materias primas o productos manufacturados, lo que da sentido a la teoría del Gran Continuo Material.

En la primera aparición de esta raza menuda, cabezona y de grandes orejones en TNG, cuando todavía no la conocen más que de oídas, la definen precisamente como “Son más o menos como los capitalistas del siglo XX”. Incluso en posteriores apariciones veremos que los capitanes de algunas de sus naves militares no son sino concesionarios, de modo que vienen a ser una especie de directores de empresa que obtienen una parte de los beneficios de sus incursiones, y que una de las formas de negociar es prácticamente la piratería. Como en una buena empresa moderna de la actualidad, si el negocio fracasa o no se consiguen los beneficios esperados, se ejecuta a algún mando intermedio. Posteriormente la raza sería mejor definida en Espacio Profundo 9, donde llegan a protagonizar capítulos enteros y ofrecen momentos espectaculares de pitorreo, como el concepto de educación ferengi, tampoco muy lejano de lo que va a terminar siendo nuestro sistema educativo: “Dejamos a nuestros hijos que se las apañen solos en el libre mercado, y si sobreviven, es que están preparados”. Así aprendemos que, como buenos liberales, por contrato se pueden comprar y vender hijos y esposas, o llegar a extremos difícilmente comprensibles para unos humanos de la Federación que, no lo olvidemos, son una panda de sociatas altruistas. Por supuesto, la palabra que más dice un ferengi a lo largo del día es “ganancia” o “beneficio”. Para terminar de completar el cuadro hay un momento en el que Quark le pide a su hermano que no llegue ni a pronunciar una palabra tabú, “la palabra con I”, refiriéndose a los impuestos, y en cuanto a los ferengui Espacio Profundo 9 termina precisamente cuando su sociedad empieza a cambiar, se instauran los impuestos para iniciar programas de protección social, se permiten los sindicatos, que hasta entonces habían sido considerados una herejía que impedía la sana y necesaria explotación del pobre por parte del rico, y además la mujeres adquieren plenos derechos ciudadanos. Si eso no es mala hostia, me lo explicáis.

Respecto al relativismo moral y cultural en Star Trek… creo que tampoco hay mucho que comentar. Aunque luego en la práctica la Directriz Principal se la saltan a la torera cuado pueden o quieren, se supone que no se debe interferir en la cultura de otros pueblos, y que se deben acatar las leyes locales. Por eso en un primer momento cuando a Wesley lo van a ejecutar en un planeta por estropear parte de un jardín casi parece que Picard va a dejar que lo hagan (hay relatos hechos por aficionados donde sí consiente, para regocijo del personal), y en otras ocasiones tienen que transigir con costumbre o prácticas de otros pueblos que consideran poco éticas, o permitir que cada cultura evolucione por sí misma hacia formas más democráticas o creencias más tolerantes. Desde siempre la c/f ha servido para eso, para superar la censura bajo la apariencia de un simple entretenimiento de fantasía y colar así críticas o mensajes que de otra manera resultarían demasiado obvios, como ya hizo desde los años 50 la Dimensión Desconocida (Twilight Zone). El ejemplo más claro que me viene a la memoria es uno de los capítulos de La Nueva Generación en el que la Enterprise conocía a una raza de seres hermafroditas, interpretados por actrices con el pelo corto y sin maquillaje vestidas con unos horribles trajes marrones, que había evolucionado desde seres anteriores que sí tenían diferenciación sexual y de género. Por eso en algunos individuos afloraban actitudes y comportamientos femeninos o masculinos, que debían ocultar y vivir en la clandestinidad, porque eran conductas severamente castigadas. Vamos, estaba claro de qué iba el capítulo y lo que defendía, aunque a lo tonto en una serie fantástica de c/f. Obviamente el pichabrava oficial de la serie, Ryker, se zumbaba a uno de estos seres de tendencia femenina, que otra cosa no, pero para esas cosas los de la Federación son la mar de desahogados. Por eso cuando en Voyager nos dicen que para tener ñacaña con otra especie hay que pedirle permiso al capitán y al médico de a bordo uno sólo puede pensar: “A buenas horas se les ocurre decirlo”. Y a todo esto y a lo de mantener relaciones sexuales con seres humanoides de otros planetas, por muy racionales que sean, ¿qué tendrían que decir las religiones, que no es que vean precisamente con buenos ojos lo de tener ayuntamiento con otra especie que la propia? Si bien uno lo piensa... ¡Spock es una abominación!
"La realidad existe independientemente del sujeto que la percibe". ¿La estupefaciente también?

El siguiente ejemplo está más cogido por los pelos, pero cosas más raras he visto. Cuando pensamos en los Borg está claro que parecen ser una nueva crítica o demonización del comunismo, no muy distinta a la que ya se comentó de
La invasión de los ultracuerpos o Amos de títeres de Heinlein. En este caso son unas nanosondas las que te infectan hasta que terminas siendo un ciborg integrado en El Colectivo Borg, todos pensando con una misma voz, cada individuo prescindible frente a la totalidad del grupo. Bueno, puede ser arriesgado pensarlo, pero El Colectivo era el nombre que se daban a sí mismo los meapilas que se reunieron en un primer lugar para mostrar colectivamente su individualismo alrededor de la figura de Ayn Rand, creadora del refrito pseudofilosófico llamado objetivismo, y que en cierto modo ejercía entre ellos de Reina Borg, y por su fuera poco se denominaban El Colectivo, igual que hacen los Borg con su sociedad. El detalle es que precisamente los que se cachondean se esa doctrina o secta que casi hace parecer simpática a la cienciología llaman a sus seguidores randroides, porque siguen ciegamente y al pie de la letra las enseñanzas de su líder como si fuesen muñecos programados, y repiten las consignas machaconamente como si fuera un “Prepárense para ser asimilados. Toda resistencia es inútil.” Lema, por cierto, que tampoco desentonaría con la absoluta fe que presentan muchos überliberales a respecto de la profecía del triunfo final e inexorable de su doctrina amada, con un fervor que no sé yo si llegaría a sacar los colores a más de un marxista clásico o miembro de la Obra.

La verdad, me puedo imaginar perfectamente a un lector de Libertad Digital o a un neocón norteamericano escandalizado porque sus churumbeles viesen semejantes perversiones de la mente, y apagándoles el televisor para apartarlos de esa infiltración filocomunista que desafía y ridiculiza los sagrados principios del Libre Mercado, del egoísmo racional y la buena crianza en los sagrados principios de la tradición y el decoro. Empiezas viendo Star Trek y terminas votando demócrata o socialista, seguro.

¿Y qué podríamos decir de la religión en Star Trek? Los vulcanianos puede que veneren a antiguos dioses, pero fundamentalmente practican una filosofía para dominar las emociones y el carácter hasta llegar a la calma y la paz interior, un pacifismo y ataraxia que recuerda a la “religión atea” que es el budismo. Los klingon tienen una religión calcada a la de los antiguos vikingos con su propio Valhala, y en su cosmología los primeros de su especie lo que hacen precisamente es asesinar a los dioses que los crearon, que cuando se es rudo se es rudo y punto pelota. Está claro que las religiones siguen existiendo y que debe haber libertad religiosa en la Federación, ¿pero habéis visto a muchos curas, o a alguien rezando? ¿Hay capilla y cura castrense en alguna de las Enterprise? Los problemas éticos, cuando se plantean, no se resuelven aplicando una moral religiosa, sino principios universales éticos que parecen compartidos por todos. La interpretación de la religión suele ser o bien mitológica o natural, y casi siempre lo que parece tener un origen místico se revela al final como una nueva faceta desconocida de las leyes de la materia.En la serie original descubrimos que los antiguos dioses griegos no eran sino seres superpoderosos que después abandonaron el planeta, y Apolo, que es con quien se encuentran Kirk y sus muchachos, es un dios frívolo y caprichoso. En Star Trek Enterprise veremos también cómo dos facciones aniquilan su planeta en una guerra religiosa, y es de enmarcar la cara de pasmo que se le queda a los chicos de Archer cuando descubren que la diferencia doctrinal entre una y otra secta no es sino la discrepancia respecto a si el universo fue creado en seis o siete días. En Star Trek V el viaje consiste en una peregrinación para encontrar a Dios en el centro de la galaxia, que termina siendo el enésimo ser con poderes casi divinos, y que obviamente resulta tener muy mal café.
Y vosotros que pensabais que las chicas llevaban las faldas cortas en esta serie.

Probablemente el caso más claro es el de la misma serie Espacio Profundo 9, donde nosotros sabemos, igual que los miembros de la Federación, que los habitantes del agujero de gusano son seres vivos de grandes poderes y conciencia cuántica más allá del tiempo, pero nada más, mientras que los bajorianos se empeñan en adorarlos como a Los Profetas. Y aunque hay líderes religiosos sabios y prudentes otros intentan manipular las creencias de su pueblo y medrar interpretándolas a su antojo, y se quejan de la condescendencia agnóstica de los miembros de la federación. Y los malos de la serie, los que cambian de forma, son unos imperialistas de cuidado y manipulan genéticamente a las razas que los sirven para que los adoren como a dioses.

También aquí podemos ver el contraste con Babylon 5, donde la religión tiene un lugar importante. Incluso en uno de los primeros capítulos Sinclair recibe a una representación de las distintas religiones que siguen existiendo en la cultura humana, mientras vemos la religión politeísta de los centauri, las profecías de liberación de los narn, que también poseen varias religiones, el animismo de los mimbari y la religión fundacionista que profesa el doctor Franklin, sin olvidar que en el fondo el conflicto entre los Vorlon y las Sombras no es sino una lucha entre ángeles y demonios, dos razas tan evolucionadas que ya han adquirido un estatus casi divino. También veremos a sacerdotes, misioneros, y el culto al Uno, que sabremos que sobrevivirá siglos después de pasados los hechos descritos en la serie. Si citamos otras series de televisión de c/f también comprobaremos que se decantan por uno u otro modelo: en Andromeda aparecen los senderistas y otras religiones, y en Stargate también parece que se nos da a entender que todos los antiguos dioses de la humanidad no son sino extraterrestres montados en naves espaciales. Eso por no citar el pitote de la nueva Galactica, con sus humanos politeístas que adoran el antiguo panteón griego al que denominan dioses de Kobol, y los cylones monoteístas y fanáticos religiosos que consideran el exterminio de la humanidad una guerra santa ordenada por Dios.
Tres peligrosas fanáticas religiosas, que ay si yo quisiera, que sí que quiero, y ellas se dejaran, que me parece que va a ser que no. 

En resumidas cuentas, que sí, que
Star Trek es una serie de rojeras descreídos que sólo confían en la ciencia y en las mentiras evolucionistas, que consideran que la religión debe estar supeditada a la razón y que es un asunto puramente privado que poco o nada tiene que hacer o decir en la esfera pública. Fíjense en cómo salimos algunos y tomen cartas en el asunto para proteger a sus hijos de tan perniciosas influencias.

-SuperSantiEgo

5.5.08

Iron Man. También hay fanfilms muy chulos

Antes de nada, lo bueno para que no me peguéis. Ah, y recordadlo: si añadís &fmt=18 a las direcciones originales de cada vídeo, se ven a la resolución original.



Realmente chulo, todo hay que decirlo. Los fanfilms están cada día mejor hechos. Claro que también nos encontramos con cosas... curiosas, que tienen cierta gracia, para qué negarlo:



¿Y cómo sería una película de la Civil War? Este montaje hace lo que puede para desvelarlo, aunque la peli del Capitán América de los 80 sigue haciendo daño a las retinas:


También, habréis oído, hay planes para hacer una película de los Vengadores o los Ultimates, e incluso una de Thor.
Bueno, de Thor ya hay una:


El martillo habla. ¿A que es cuco? En fin, no sé si esto les hará mucha gracia a los del actual movimiento odinista.

Y ya para terminar, algunos os estaréis preguntando: ¿será cierto lo que he visto en uno de esos vídeos? En particular esto:
Sí, os lo podéis creer: hay una peli de Nick Furia interpretada por... ¡The Hoff! Decidme si eso no es razón suficiente para salir corriendo desnudo a la calle untado de arriba abajo con mantequilla de cacahuete para dar gracias al MVE. Enterita en el Tubo.



Casi tan emocionante como la película del Doctor Extraño de 1978, que también estaba de rechupete, y cuyo protagonista era clavadito a John Holmes. Decidme si esa década no era la quintaesencia del estilo
Disco inferno...
-SuperSantiEgo