(Resumen de la versión de la Liga de la Justicia sobre este acontecimiento. La película que se hizo hace poco con el mismo argumento es bastante más floja.)
Pero bueno, eso ya es agua pasada, y estamos ya cansados de que con la nueva moda de películas de superhéroes tengamos que oír cosas como "Cuando Stan Lee creó a Batman..." o "Iron Man es la versión Marvel de Batman: dos multimillonarios huérfanos hechos a sí mismos que se convierten en justicieros para vengar la muerte de sus padres", que pueden llegar a confundir al más pintado. Aparte del pitorreo que crea eso entre los aficionados, nos debe servir para reflexionar sobre cómo se redactan las noticias y el poco o nulo interés que hay por parte de los medios por dar información veraz y contrastada. Los extremos llegan a tal punto que, si sólo leemos la noticia tal como nos la muestra La Voz de Galicia, Superman muere en España, y tal como leemos:
Superman fallece en España con la publicación de La muerte de Superman, un cómic que hace quince años relanzó las ventas del hombre de acero en Estados Unidos y que ahora se edita en castellano porque, como dijo Lex Luthor, «ha llegado el momento en el que hasta los superhéroes deben morir».Éstas son las cosas que hacen a uno plantearse si, coño, proviene de un mundo aternativo o algo así. Entonces en mis estanterías, en edición de Zinco de la época, por tanto del 93 o así, ¿qué es? Pues la saga de la Muerte de Superman, que luego dio lugar a que al pobre de Hal Jordan se le fuese la olla, que siguió con Funeral por un Amigo y luego con el Reinado de los Superhombres, adornado todo con los rumores de que el colega iba a volver en versión interracial, varios y uno de cada color, y cosas así. Tal como nos lo ponen, parece como si nunca antes se hubiese editado en España, y desde luego no es el caso. Vamos, no se molestan ni en comprobar cosas así. ¡Que no es sino una reedición, caramba!

Fijaos si no en este artículo que habla del estudio que se ha llevado a cabo en la Universidad Camilo José Cela sobre el número de fuentes usadas para dar las noticias y cómo no las contrastan. Se centra sobre todo en el caso de la televisión, pero los medios por ahí andan todos.
En resumidas cuentas: "Contrainfórmate o muere". Si uno quiere creer lo que le digan está en su derecho, pero luego que no se queje de lo que le pase.
A mí personalmente no me preocupa que Superman muera, y cuando ocurrió hace década y media sabía perfectamente que volvería. Y así fue: al tercer mes resucitó. Lo que no va a ser tan fácil es devolver a la prensa sus verdaderas funciones de informar al ciudadano y ser críticos con la sociedad y el poder, y sobre todo recuperar el respeto que se supone que debería infundir en todos.
-SuperSantiEgo.








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