30.5.09

El Megatiburón contra el Pulpo Gigante. No es que este tipo de pelis me entusiasmen

Pues no, no es que realmente me entusiasmen en el sentido estricto de la palabra.

Ahora bien: de alguna manera morbosa, no sé, me gusta saber que existen y que andan por ahí. Además mira, así sabemos que Lorenzo Lamas no sólo sigue vivo, sino que además se sigue ganando los garbanzos, aunque sea en The Asylum. La verdad es que hasta el nombre es triste: parece que quiere decir "Que vengan a mí todos los desheredados de Jólibud, y aquí les daremos asilo, aunque sea haciendo pelis de serie z a cuatro duros".

Y siendo una peli de The Asylum la mayor parte de las veces basta con ver el trailer, porque luego tragársela entera puede ser muy duro. El otro día en la tele me sorprendí al ver que estaban poniendo El códice da Vinci (el título original no era tan descarado, sino The da Vinci Treasury), y aunque no la vi terminar porque me entró el sueño el principio era glorioso. Thomas Howell (actor, productor, director y si se tercia incluso el que hace los bocadillos), en un personaje de arqueólogo, le decía a su colega: "Busca un libro en algún idioma italiano". (¡¡??) Luego, cuando le revelan que la clave podía estar en la Sábana Santa de Turín, pregunta: "Vaya. ¿Y dónde está esa Sábana?" En Johannesburgo, no te jode. A continuación imágenes de archivo de la fachada de una catedral muy bonita, me imagino que sería la de Turín, que hoy día con Internet no cuesta nada informarse, e inmediatamente después imágenes del interior de lo que se supone que es el interior de la catedral, que para mí que no era ni renacentista ni barroca, sino una sobria iglesia metodista de Idaho, como mínimo.

Que conste que este tipo de producciones me merecen el máximo respeto. Vamos, un curro es un curro y en parte honradez no les falta, además de que en la realidad tiene que haber de todo, que por algo es estupefaciente. Aun así que conste que todavía me duele la hora y media de mi vida que malgasté viendo I am Omega, y que jamás nadie me devolverá.

Para ver más trailers de películas chungas de este tipo, en su momento ya me puse las botas.

Y a ver si adivináis cuál es la última película de esta mágnífica productora.

Es que a una gente con semejante jeta no ya de cemento armado, sino de titanio al iridio-cromo, lo único que se puede hacer es admirarla.

-SuperSantiEgo

25.5.09

Lobezno. A lo mejor va a ser verdad que tenemos lo que nos merecemos

La crítica de este artículo va a tener dos objetivos: uno, la película en sí misma, y dos el pitorreo del mínimo común friki.

Que la película es mala, salta a la vista en cuanto el guión da el primer giro argumental. Y no sé si fue Hitchock, Ford o Kurosawa el que dijo que como una película fallara por la base, el guión, no había quien la salvase por mucho que se intentara, y aquí es que ni lo intentan. Hasta el principio, más o menos bien: James y Víctor son dos hermanos mutantes que apenas envejecen, factor de curación y más brutos que un arado, van por ahí de guerra en guerra, y en una época indeterminada, pero relativamente cercana a la nuestra, los meten en un grupo de mutantes en plan comando especial, donde Víctor, que es gilipollas, dice que "se sienten aceptados", aunque justo en una escena anterior se ve que todos son muy malotes y que a la mínima se matarían si pudiesen. Aunque bueno, con la infancia que tuvo el muchacho, pues sí, como en casa.

Y a partir de ahí, directos al precipicio. Vamos a ver: lo dos protagonistas han sido hermanos inseparables durante la friolera de cien años, parece que lo único que hacen es estar en guerras donde a saber qué tropelías han visto, o incluso en las que han participado, y de repente por un "no me mates a un nigeriano" se encabronan y James, el futuro Lobezno, dice que se va, por las buenas. Muy acertadamente Víctor le dice: "No pensarás que te vamos a dejar ir sin más, ¿verdad?" Pues eso es lo que pasa. ¡Se va! ¡Y nadie hace nada! ¡Se lo quedan mirando!

¿Por qué? Porque el guión es un desaguisado de pies a cabeza. Después vemos que James se ha aburguesado, vive de leñador y tiene novia. Pero los malos acechan. Víctor, que se ha vuelto de tipo violento a supervillano más malo que la quina sin saber cómo, mata a la chica de su hermano. Lobezno, como es lógico, se lo toma con poco sentido del humor, y el jefe del comando mutante le ofrece fusionar su esqueleto con adamántium. Se lo hacen, se encabrona porque escucha ahí metido en el tanque que le van a borrar la memoria (detalle a recordar lo de los aguzados sentidos del personaje), y escapa de allí en pelota picada, para regocijo de las féminas. Como homenaje que quizá algunos no comprendan, va a parar a la granja de Pa y Ma Kent, donde lo acogen con cariño; normal: cuando llega a tu casa un tío peludo en pelotas, lo obvio es no hacerle ninguna pregunta ni llamar a la policía, que una cosa es ser bueno y otra buenudo, de tan bueno boludo. Tampoco se sabe muy bien a qué distancia debe estar la granja, pero seguro que no a mucha, pues los malos llegan en un santiamén y Supermán se vuelve a quedar huérfano a la de ya.

¿Es imaginación mía o todos miran al suelo avergonzados?

La persecución en moto, pues sí, muy maja, aunque se me rompieron un poco los esquemas. Yo siempre que he visto que un tipo perseguido por helicóptero, vaya a pie, en moto o a caballo, se mete en un bosque, se presupone que es para ocultarse y que no lo vean o no le puedan disparar. Aquí da lo mismo, como si la floresta fuese transparente, oye. El tirador es tan bueno que los árboles no le impiden ver al que escapa.

Después Lobezno va por ahí a visitar a sus antiguos compis, para recabar información que tampoco está nada claro cómo ni por qué la tienen. De paso se zurra la badana con uno en plan colega sólo para después sacar las garras y amenazarlo; coño, pues empieza por ahí y la de hostias que te habrías ahorrado. Víctor se los va cargando para recoger muestras genéticas, y piensa uno: ¿y cuando eran agentes del gobierno no se las tomaron, bajo la más estúpida excusa como hacerles un análisis de colesterol? Por el camino, ya que estamos, conoce a Gambito, cuantos más seamos más nos reiremos todos en la fiesta y todo estará más rico.

Y vale, Lobezno llega al laboratorio de los malvados y ya los despropósitos se cuentan por octanos. No, que a tu novia no la matamos, era una agente que la teníamos para vigilarte, (el típico plan rebuscado e idiota de villano de opereta que además no tiene ni pies ni cabeza, incluido jincamiento gratuito para el vigilado) y luego tu hermano le puso una droga que la hace parecer muerta y le echó un poco de tinta roja por encima para engañarte. Pues debe ser muy bueno el truco, la verdad, para burlar así a los extraodinariamente aguzados sentidos de Lobezno, que asquedado de la vida como si fuera Arturo Pérez-reverte, ¡da media vuelta y se va! ¡¿Otra vez?! Y le importa bien poco que allí haya mutantes y estén experimentando con ellos, no me ajunto con ustedes y me voy, hala. Dan ganas de gritar a los malos: "¡Que se está yendo, joder! ¡Quillos, haced algo que se os va!" Claro que ellos podrían responder: "Tranquilo, que en seguida cambia de idea y vuelve". Y vuelve, claro, porque oye chillar a la chica que lo ha traicionado y que se supone que ya le importa un pito.

Sí, guapito de cara, tú juega con los cubiertos que como te saques un ojo ya verás como no te ríes.

Pues nada: hostia va, hostia viene, libero a los pobres niños mutantes y me preparo para enfrentarme al malo gordote de pantalla final. Y la comparación con un videojuego no es de coña, porque cuando Lobezno, ¡sin saber por qué coño ni por qué!, se sube a una torre de refrigeración de la central nuclear, dan ganas de preguntar: "Lobezno, ¿por qué coño te subes a esa torre? ¿Qué ventolera es ésta?" Lo malo es que entonces él podría responder: "Es que nos han dicho que esta escena luego va a quedar de puta madre en el videojuego que van a hacer de la película." Ah, bueno, así se entiende; si es así me callo, faltaría más, que lo primero es lo primero. Pues nada: hostia va, hostia viene, aparece su hermano para ayudarlo, aunque no queda claro si se reconcilian o no, el malo muere como Darth Maul y fin de partida. Insert coin. "Ah, no, que el público paga al principio y no al final. ¡Menos mal, qué susto!", debieron pensar los artífices de todo esto.

Luego, intentan hacer que casen algunas cosas. Bueno, la retrocontinuidad no está del todo mal conseguida, hay algún detalle que no casa demasiado bien como las inyecciones de adamántiun pero en general dada la magnitud del resto de las chorradas como que me da lo mismo. Lo mejor, sin duda, la pérdida de los recuerdos de Lobezno: espero que como mínimo gane un Razzie a la explicación más estúpida posible, y si no hay categoría para ello que le concedan uno especial, que se lo merece. Viene a estar a la altura de una de las excusas de Homer: "Marge, sabes que cuando aprendo una cosa otra se me olvida. Como cuando aprendí a hacer vino casero y se me olvidó conducir." Sobre el cambio de Victor Creed a Dientes de Sable, pues a saber: tampoco nos explican por qué el Profesor X sale caminando y no en silla de ruedas. Hombre, en los comics tampoco nació paralítico y hay una explicación de por qué luego se queda parapléjico, y respecto al otro o podemos considerar que incluso en las películas son dos personajes distintos o quién sabe si luego también experimentaron con él, lo cambiaron y lo agilipollaron completamente. Respecto a que salga el futuro Cíclope, por ejemplo, es lógico que no reconozca a Lobezno después porque anda con los ojos tapados desde que lo capturan. Bueno, el Sapo lo ha visto y puede que lo recuerde, ¿pero desde cuándo le ha importado a nadie lo que dice o hace el Sapo?

Pues eso, fijaos si es mala... ¡que ni siquiera hace un cameo Stan Lee! ¿Cómo? ¿Que no es el creador de Lobezno? ¡Y a mí que coño me importa, yo quiero que salga Stan Lee!

Pues nada: hasta aquí la explicación de cómo hacer una película sin pies ni cabeza sin el más mínimo esfuerzo.

Y ahora viene lo siguiente, que es la segunda parte. Porque esta pinícula, desde luego, como no sea por lo malosa que es, no va a pasar a la historia del celuloide que digamos, pero se ha hecho famosa entre otras cosas porque, como todos sabemos, se filtró algo antes de su estreno en salas una copia incompleta a la que le faltaban efectos y el pulido final, lo que se llama una workprint o copia de trabajo. Y como uno es un investigador de lo social, decidí ver esa copia por pura curiosidad y comprobar qué es lo que se veía y lo que no, y pensé que debía apurarme a ver si la encontraba todavía.

¿Si la encontraba? ¡¿Si la encontraba?! ¡Si casi no se encuentra otra cosa, leñe!

Vamos a ver: lo de los "screeners" sí que no es normal. Vamos, que se meta un tío en un cine con una cámara a grabar no tiene perdón. Eso sí que es una cochinada, pero sobre todo porque eso se ve putapénicamente, por mucho que su calidad haya mejorado en los últimos tiempos. Hombre, puedo entender que el que viva en el quinto pino y sin acceso a un cine decente en muchos kilómetros, que se sienta tentado, pero bien podría esperarse a un dvdrip unos pocos meses después, o incluso podría cometer la locura de alquilar o comprar el dvd. Lo de los "screeners" es por un lado de mentalidad de cagaprisas, de puro cutrerío infame y sobre todo de mal gusto. Recordemos hace diez años el más famoso de todos ellos, cuando en España los starwies más gilipollas, que otra cosa no merecía que se los llamase, se vieron en una versión de uno o dos cds, en formato Quicktime guarro del de entonces, el Episodio I, y además en inglés ininteligible gracias al sonido de lata. Y claro, a algunos no les gustó. No sé, es como para haber estado dándoles de hostias en los genitales desde entonces y seguir ininterrumpidamente hasta hoy mismo, y ya han pasado diez años. Por cierto: yo conozco a los simpáticos muchachos que se bajaron en un ratito la copia que luego fue de tostadora en tostadora por media España, en los tiempos en los que uno en su casa con las redes de aquél entonces tardaba la intemerata para bajarse una foto de 40k de una buenorra. En eso, en eso se iban los dineros de nuestros impuestos...

Por cierto y por si no lo sabíais: como casi siempre, en continua evolución del Engrish Funny, espánglico o semiorco, en España lo que llamamos screener realmente no es lo que creeemos, igual que nos inventamos un término tan ridículo como footing. Del mismo modo en la Wikipedia en español llamamos "casting" a lo que en la inglesa llaman "cast", y luego no se sabe lo que poner en la Wikipedia española en lo que en la inglesa realmente es el "casting". Vamos tan de guais que rara vez llegamos a chachi.

Lo más gracioso de todo esto, cuestiones económicas y de supuesto piraterío aparte, es que estamos ante una verdadera contradicción en los términos. En definitiva una película es un espectáculo visual, aunque sea un peñazo de arte y ensayo. Y en las películas que nos ocupa ahora mismo, donde lo que queremos es un buen argumento bien desarrollado con unos efectos especiales tanto visuales como sonoros que valgan la pena, resulta que a veces la gente se conforma con una calidad lamentable que ni en la televisión hace años cuando se hacía el telecine o dentro cine, lo que aquí mal llamamos "screener", que se llegaba en ocasiones a proyectar la película de celuloide sobre una pantalla y se capturaba la imagen con una cámara de televisión. Pues mira que han cambiado las cosas desde entonces y la gente lo que termina viendo es esto:

Vamos, que si la película ya es bastante mala de por sí, lo que faltaba para el duro: verla a medio cocer. Y lo grave no es eso, no, no creáis que me estoy refiriendo a que la gente se baja la copia en inglés tal cual, no. Es que además ha habido gente que le ha hecho subtítulos en español (lamentabilísimos, por cierto), y después se ha hecho la típica captura de audio y se ha pegado a la imagen. Con un par. Y esto en la época donde por todas partes se oye, incluidos los blogs y otros medio independientes, que debemos ser unos estetas de la perfecta calidad de imagen y sonido, tener nuestro 7.1 niquelao y que el dvd ya es un atraso y que nos tenemos que pasar al rayito azul para no ser trogloditas y ver las pelis en nuestras pantallas de plasma gigantescas de la muerte, que le podamos ver hasta los poros a los actores.

¿Y qué hace la peñuza? Se baja capturas de pantalla de cine o ve mierdas como una copia de trabajo. ¿Acción protesta contra el conusmismo y la publicidad, o simple estulticia y ansia del mínimo común friki de ser el primero a toda costa y ganar dos minutos de gloria expoliando argumentos a manos llenas? ¡Cagaprisas, que sois unos cagaprisas!

Pero no sólo eso, sino que una simple consulta de número de fuentes en la bestia de carga demuestra que en más de un caso, cuando ya existe un dvdrip en condiciones, las copias de captura, los mal llamados screeners, siguen teniendo más fuentes y se los baja más gente que la copia que se ve bien. ¡Ole, ole y ole!

Pues eso, que a lo mejor es lógico que nos intenten veder mierda a ver si cuela. Deben pensar, y con razón, que deben darnos lo que nos merecemos.

-SuperSantiEgo

22.5.09

Así no: The Spirit (2008). Así sí: Dick Tracy (1990).

Podría haber intentado hacer una peli clásica y llena de ironía y aventura, pero no. Tenía que hacer esto, monólogos con la voz cascada en la peor tradición de Batman cuando se pone pesado, una historia psicotrónica y un Spirit que se parece al de Will Eisner como un huevo a una castaña. Por otra parte, queda claro que si Miller adaptase Hamlet, eso parecería Sin City de todos modos, y Rosencrantz y Guildenstern serían ninjas sin venir a cuento. Y Samuel L. Jackson vestido de nazi. Vamos, hombre, no me jodas.

Sin embargo nos olvidamos pronto, veinte años han pasado ya, de que hubo una adaptación que, aunque no fuera una obra maestra, sí era más que notable y la película era maja a pesar de que Warren Beatty apenas si cambiaba el gesto para que no se le notasen demasiado las arrugas. También salía Madonna, pero bueno, qué se le va a hacer.

Hala, efectos de color raros y sombras a tutiplén. Fotografía de Storaro y ni ordenador ni gaitas. La tecnología ni reemplaza al talento ni es capaz de encubrir del todo su ausencia completa.
Miller, vete a cagar a la vía. Pero cuando pase el tren, ¿eh?
-SuperSantiEgo

18.5.09

Momento literario glorioso

El otro día, como quien dice anteayer mismo, fui con Golias (mi colega, no el personaje), a uno de esos sitios donde hay de todo, desde churros congelados a perfumes y hasta libros. Un centro comercial de ésos de la Puñalada Perfidoalbionesa, si ustedes me entienden.

Como no aprendo, (y a estas alturas casi mejor que asumáis que no, que es que no voy a aprender) no tuve mejor idea que acercarme a donde están expuesta la infinita progenie de Guttenberg. Ya al ir aproximándome sentí cierta extraña sensación en los pelillos del cogote, y supe que estaba a punto de ver una gloriosa manifestación de la Realidad en su más cruda expresión estupefaciente.

Un estante entero. Pero enterito, ¿eh? Gran parte de él lo ocupada desde luego la variada obra de la autora de Crepúsculo, y como es lógico había ejemplares de cada una de las partes como para aburrir, todas ellas con cubiertas negras y algunas imágenes en rojo. Pero no sólo eso, sino que además allí mismo se hallaba la saga de otra autora que por las sinopsis iba más o menos del mismo palo, y cuyas portadas sospechosamente recordaban demasiado a las de Stephenie Meyer, cubiertas negras y dibujitos en rojo. Pero no sólo eso, sino que además en los estantes giratorios donde estaban las ediciones de bolsillo pude comprobar que no sólo había ediciones recientitas de las novelas de vampiritos de Anne Rice, sino que además... lucían unas portadas que curiosamente era negras... y con dibujitos rojos. Pero no sólo eso, sino que en una de las mesas expositoras había el libro de otra autora que no seguía el patrón de colores ya citado, aunque según la sinopsis de la contraportada se nos informaba de que Fulanita conocía a un grupo de extraños jóvenes bastante macarras y desafiantes a los que nunca se les veía de día; ¿y sabéis quién alababa la novela y decía que estaba realmente bien? Stephenie Meyer. Ah, sí, y que no se me olvide: por todas partes, parecían electrones los muy hijoputas, libros de César Vidal.

Me tambaleé y Golias me miró preocupado.

-¿Te pasa algo, tío?

-No, no es nada. Es que me ha dado un subidón de estupefacción al ver tantos clones de combate. Ya se me pasa.

-¿Y por qué te estás dando de cabezazos contra la pared?

-Es que he decidido que voy a venir aquí todos los días. Lo voy a convertir en mi particular Muro de las Lamentaciones.

Si es que no aprendo. Me faltan conocimientos avanzados de mercadotecnia, tengo que buscar a una consultora especializada pero ya. Es que no me extraña que no levante cabeza...

¿Cómo no se me ha ocurrido antes?

¡Me vi a forrá!

Además, ya puestos a colar cosas, podríamos aprovechar, digo yo.

Hay que ver la que se puede armar desde una película que la verdad estaba bastante maja, Jóvenes Ocultos. A ver si recordamos cómo era el cartel.

Qué casualidad. Como casualidad debe ser que justo el año pasado hiciesen la segunda parte. A ver si adivináis qué colores predominan en la promoción. Bueno, al menos nos queda el consuelo de que algún cachondo de la distribuidora ha decidido que el mejor título para España tendría que ser Jóvenes Ocultos 2. Los vampiros del surf. Podría haberse soltado del todo el pelo y poner Los jóvenes vampiros ocultos surfistas nazis deben morir, pero bueno, a mí de momento me vale. A ver si la tercera parte es 24. Jack Bauer acaba con el vampirismo en un sólo día.

Os diría para acabar que después de esto el que se quiere morir soy yo, pero mejor no por si las moscas, que ahora entiendo por qué dicen que el vampirismo es una maldición.

-SuperSantiEgo

17.5.09

Ah, que hoy es el día de Interné

Pues yo no lo tengo claro, la verdad. A mí eso de Intenné no sé si me termina de convencer.

Además dirán lo que quieran de que si era un proyecto militar que luego pasó a civil, que si Al Gore (¡¡¡bwajajajaja!!!), pero a mí no me engañan. Realmente los que inventaron Interné fueron éstos, y los verdaderos creyentes lo sabemos:

Como podéis comprobar, sí, son los de IMA, y una de sus subdivisiones es Intel.

Esto no puede acabar en nada bueno:

O lo que podría ser peor:

-SuperSantiEgo

14.5.09

La última cena en South Park

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Trey Parker y Matt Stone, dos de mis psicópatas favoritos

Ya hace algún tiempo dije que tenía que hablar largo y tendido de South Park, pero me sigue ocurriendo lo mismo. ¿Podré estar a la altura y hacerles justicia?

De momento os dejo con algunas de las introducciones que los mismos muchachos han hecho para los capítulos, supongo que para la edición en DVD. Es una pena que no se prodiguen más en otro tipo de películas, como ya hicieron en BaseKetball y Orgazmo.

Como se puede ver a los dos les pasa lo que a tantos: todos los episodios son nuestros favoritos. Aunque a decir verdad el mío personalmente es Scott Tenorman debe morir, que seguro que puso los pelos como escarpias a Hannibal Lecter y a Toni Montana, y a Tony Manero ya ni os cuento.

Respecto al primer episodio, efectivamente es muy especial porque es el único que está hecho realmente con técnicas de animación tradicionales, y luego el resto se hizo ya a ordenador. Precisamente esto llevó a cachondearse a los mismos Trey y Matt de las ediciones especiales de Lucas, y ellos mismos aparecían en medio de un episodio para anunciar la edición especial de ese primer episodio con escenas y efectos añadidos. En otro los personajes tienen una especie de regresión y reviven ese primer episodio, pero desde otro punto de vista, que lo de las sondas anales tiene mucha gracia, y si no que se lo cuenten a los youtuberos.

-SuperSantiEgo

13.5.09

Otra razón más para odiar los acrónimos

Ayer, y hoy, y coleará unos días más, seguro, no se oye más que hablar del DEN. La verdad es que me costó un poco caer al principio, no lo voy a negar. Por eso cada vez que veía en un título semejante acrónimo a mí me venía a la mente un tío calvo con una pichula enorme, y como que no. ¿O que creíais? ¿Que lo de ir por ahí en pelotas o sólo con una capa y el cinganillo al aire lo había inventado Frank Miller en 300?

"Sí, nena. To esto pa ti si lo quieres... ¡prenda!"

Éste es Den.

La señorita nos manda a que nos den.

Y ésta es la mejor solución conocida para todos los males que aquejan a nuestro tiempo. Y ya sabéis, como dijo el sabio: los acrónimos como las drogas, con moderación. Y a ser posible con receta médica.

Debe ser que se desgasta mucho el teclado si escribimos Debate Sobre el Estado de la Nación, hui qué pereza que me canso

-SuperSantiEgo

12.5.09

Libro: La carta esférica, de Arturo Pérez-Reverte Mr T

Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada. Entrada eliminada.

7.5.09

Libros: Cazadores de Dune y Sandworms of Dune

Algunos al leer el título seguro que os habréis dicho: ¿Por qué te haces esto a ti mismo, SantiEgo? ¿Qué necesidad tienes de sufrir de esta manera?

Pues eso digo yo. Fijaos que después de terminar Cazadores de Dune, la supuesta séptima parte de la saga original de Dune, me tuve que de decir a mí mismo: yo no me espero a que salga la octava en cristiano y volver a tener otro disgusto dentro de un año. Así que decidí apurar la copa de la amargura hasta la hez y a continuación leerme en inglés, aunque no sea mi costumbre, Sandworms of Dune. Es como ir al dentista: mejor ir una sola vez aunque el sufrimiento sea mayor porque te lo hace todo junto, que ir dos veces.

Cómo os diría yo. Digamos que leer esto es toda una experiencia religiosa. Más o menos como que te torture la Inquisición y luego te quemen en la hoguera sin haberte dado antes garrote.

¡Santo Herbert, cuántas idioteces en tantísimas páginas!

En primer lugar el borrador de Frank Herbert en el que supuestamente se basaron estos dos borricos para seguir la historia debía ser poco más que una servilleta de papel con cuatro cosas garabateadas, porque si no es que no me lo explico. Además, antes que desarrollar lo que había ya escrito, parecen más preocupados por hacer casar todas las capulleces que metieron a pistón en la trilogía de las casas y en la de la Yihad Butleriana con las obras originales. El resultado es algo para lo que la palabra bodrio apenas se acerca a describir.

Los ejemplos pueden ser innumerables, pero elijamos unos al azahar, más que nada para ahuyentar la peste.

El ghola (clon) de Vladimir Harkonnen tiene en su cabeza la voz de Alia, que le da mucho por saco y se ríe de él, aunque es su nieta y no hay explicación posible según cómo funcionan las memorias ancestrales en todo el ciclo de novelas. Igualmente Sheana oye en su cabeza la voz de Serena Butler (personaje de los capullos éstos), aunque tampoco eso sería posible porque su único hijo murió, así que no puede ser la antepasada directa de nadie. Lo más gracioso de todo es que en las mismas novelas se admite que ambos casos son imposibles... y ahí se deja el asunto y no se hable más. Total, para qué. Lo importante es que mooooola.
¡Ñampa-Zampa!

Quizá la medalla de los despropósitos se la lleve todo el asunto del saboteador que anda haciendo de las suyas por la pedazo de nave que salió huyendo en Casa Capitular: Dune. Curiosamente los sabotajes empiezan a ocurrir después de que tuviesen que salir por pies de un planeta que estaba hasta la bola de Danzarines Rostro (cambiadores de forma mutados genéticamente). Así que llegan a la conclusión de que se les han inflitrado algunos en la nave. Hasta ahí, bien. Sin embargo llega el momento en que uno de los personajes muere, casualmente uno de los que bajaron a ese planeta, y revierte a su forma inicial de danzarín rostro. Curiosamente no se ponen a sospechar inmediatamente del tipo con el que bajó al planeta ni lo interrogan, porque los perdieron de vista durante un buen rato. A todo esto hay que decir que dos de los personajes que van en la nave, y que además se encargan de todos los asuntos de seguridad, son Duncan Idaho y Miles Teg, poderosos Mentat, o sea entrenados para tener capacidades mentales y deductivas tan impresionantes que a su lado Sherlock Holmes parecería el Botones Sacarino. Pues nada, se quedan los dos viendo revolotear a las mariposas.

Poco después un personaje, que es el típico tío recto y honorable, sin venir a cuento, engaña a otro aportándole pruebas falsas para que ese otro cometa un acto de sabotaje. No sólo eso, sino que ese personaje admite haberle dado esas pruebas, cuando del otro no se fía nadie y lo más fácil habría sido negarlo todo y que toda la culpa recayese en esa persona. Pero no, parece que se chulea de ello, delante de los anteriormente citados Mentat. Vamos, que el tipo va por la nave con una flecha roja encima y un cartelito que dice "Éste es el saboteador", pero nadie se cosca. Por si no hubiese dudas, otro personaje, un Maestro Tleilaxu, hace una pequeña prueba de la que sólo él tiene conocimiento y así ya el lector no tiene dudas de quién es en realidad el danzarín rostro. Y esto es de gran importancia porque en un determinado momento hay la típica escena en la que todos los tripulantes de la nave se juntan en una especie de salón de actos y se van a hacer unos análisis infalibles para descubrir al traidor. Total no sé pa qué, porque el Maestro Tleilaxu da un silbidito que sólo él conoce y el danzarín rostro se descontrola y queda a descubierto, éste se abre camino a hostias y... ¡sale por la puerta! ¡Cojonudo, nadie se ha acordado de cerrarla bien cerrada! ¡Duncan Idaho y Miles Teg, haceos inmediatamente seppuku por vuestra intolerable neglicencia! Lo mejor es que luego el danzarín rostro va a toda pastilla a la sala de mandos para terminar su misión, ¿y qué es lo primero que hace? ¡Pues él sí que cierra la puerta, faltaría más!

La traca final es cuando Duncan Idaho y Miles Teg, supermentes capaces de crear impresionantes estrategias de batalla o de analizar problemas complejísimos a muchos niveles, se dan cuenta de que los indicios estaban allí mismo delante de sus narices, ¡y que cualquiera con dos dedos de frente que esté leyendo el libro comprende sin problemas! A lo mejor ése es el problema, que Brian Herbet y Kevin J. Anderson entre los dos no suman esos dos dedos. Y como todo el mundo que ha escrito algo sabe, se puede imaginar uno lo que haría alguien más ambicioso o malvado que uno mismo, pero es casi imposible escribir sobre alguien que es más listo o inteligente que uno mismo, porque de donde no hay no se puede sacar. Por si fuera poco nos están preparando esa escena cumbre del desenmascaramiento, pero ellos mismos se han encargado de cargársela, porque han dado pistas fosforescentes más que de sobras para que cualquiera, incluso si no ha leído en toda la vida más que los libros infantiles de Teo, sepa ya quién era. Ni al que asó la manteca, vamos.

A todo esto, como no era de esperar de otro modo, los malos malosos de verdad, de los que huían las Honoradas Matres desde la quinta parte, pues son las máquinas pensantes, cómo no, y vuelvo a repetir que estos dos juntaletras están más ansiosos por justificar lo que pusieron en su trilogía sobre la Yihad Butleriana que en otra cosa. Lo que pasa es que el plan de estas máquinas pensantes es sencillamente perfecto, al fin y al cabo llevan planeándolo desde hace quince mil años de nada, se han inflitrado por todas partes con los danzarines rostro que están bajo su mando y no va a haber nada que hacer. Y ésa es otra: hay capítulos, y más capítulos, de las Bene Gesserit negociando con la Cofradía, con los constructores de Ix y la CHOAM, y desde el primer momento sabemos que se las están dando con queso, la Cofradía arrincona a los Navegantes y los substituye por compiladores matemáticos ixianos que en realidad provienen de las máquinas pensantes, lo mismo que las nuevas armas. Si es que lo está uno viendo, así que cuando llega la escena cumbre de la gran flota humana que se va a enfrentar a la de las máquinas pensantes... pues piensas: Y ahora las armas no funcionan y la flota queda a la deriva. ¿Y qué es lo que pasa cuando se sigue leyendo? Pues que las armas no funcionan y la flota queda a la deriva. El mismo suspense que en un capítulo de Heidi.

Y eso por no hablar de todo el lío de los gholas, que ya ves tú qué falta hacían. Y es que por haber incluso no es que haya un clon de Paul Atreides, ¡sino dos! Y no sólo eso, sino que cuando al final se enfrentan a duelo los dos resulta que ambos han tenido la visión de cómo va a terminar, y estos dos anormales te lo han contado no una sino varias veces. Por eso cuando llega el momento del duelo uno se dice: Va a ganar éste. ¿Y qué es lo que pasa cuando se sigue leyendo? Pues que el que uno pensaba gana, lógico cuando te lo llevan diciendo desde hace cientos de páginas.

¿Y cómo se arregla todo esto? Pues con un deus ex machina, nunca mejor dicho dadas las circunstancias. Que conste que no tengo nada contra un deus ex machina bien utilizado, pero literariamente es como hacer malabares con botellines de nitroglicerina: hay una muy remota posibilidad de que te salga bien, pero lo más seguro es que te explote en la cara. Aunque en realidad no se soluciona todo con un deus ex machina, no. Hay tal cacao montado que en realidad lo que se necesita es como mínimo media docena larga de deus ex machina, uno detrás de otro y a cada cuál más absurdo. Particularmente memorable es el de cuando Leto II encabeza un ataque a Sincronía, la capital del imperio de Omnius, con ocho gusanos de arena que apenas si miden cuarenta metros cada uno, y quieren que nos creamos que dañan a las estructuras metálicas sin que las poderosas máquinas quién sabe si pensantes acierten a detenerlos, y más cuando para cargarte a un gusano lo único que necesitas es una buena manguera a presión y agua, ¡forma de matar a los gusanos que aparece en la misma novela, coño! Pero eso no es todo, porque hay por ahí un Maestro Tleilaxu que, como no tiene otra cosa que hacer y dice que no se acuerda de cómo hacer especia sintética, pues en sus ratos libres decide manipular a los gusanos genéticamente y crea una variedad... marítima. Como lo oís: gusanos de Dune en mar abierto. Como el proyecto es ultramegasecreto, los dejan en un planeta acuático rico en las costosísimas piedras soo que controla la Bene Gesserit, anda que no debía haber sitios más discretos, y como eso no bastase cuando ya están algo creciditos cazan a uno sin cortarse un pelo y en tierra firme le hacen la autopsia delante de todo el mundo, como si tal cosa, y le sacan de dentro un pringue al que llaman ultraespecia, que viene a ser a la especia lo que la heroína a un carajillo. Naturalmente hay un personaje que se pone hasta las trancas de esa ultraespecia, y se da un viaje que ni los de Marco Polo, Gulliver y Simbad juntos.

La traca final, con todos los actores principales juntos en Sincronía, es eso, de traca. Primero se hostian los dos Paul Atreides, con el resultado ya esperado, y luego aparece por allí como si nada Norma Cenva, el Oráculo del Tiempo, engendro de personaje que nunca se vio en la obra original de Frank Herbert. Y lo que pasa es más o menos esto:

-Hola, ¿qué tal? Soy Norma Cenva, el Oráculo del Tiempo, que inventó lo de plegar el espacio y todo eso. ¿A que soy mazo guais? Llevo buscando a Omnius hace quince mil años y por fin lo he encontrado. A ver si me acuerdo cómo era... Ah, sí: DELETE y confirmar pulsando INTRO. Hala, ya está. Hasta luego, majetes, me vuelvo al espacio a ser una diosa megachachi supertranscendente.

Bueno, en realidad lo que hace es desterrarlo a una dimensión nula como hicieron con Mélkor, más o menos.

Particularmente buena es también la escena en la que aparecen los danzarines rostro con ánimo de dar su golpe maestro, pues han llevado toda una subtrama en la que supuestamente sólo sirven a las máquinas pensantes para luego tomar el control y esclavizarlas tanto a ellas como a los humanos. Lo que hace Erasmo, el robot independiente al que le gusta travestirse y forma una extraña pareja de hecho con Omnius, es cachondearse de ellos porque naturalmente "yo ya lo sabía todo", y acto seguido con un gesto activa un virus que tienen programado y todos mueren a la vez a lo largo del Universo. Le faltó decir: "Ja ja ja. No contaron con mi astucia". Y entonces, como estamos en el Kralizec, que viene a ser el Apocalipsis, aparece el Kwisatz Haderach refinitivo de la muerte, que no es ninguno de los que supuestamente nos estaban diciendo, aunque tampoco había que ser ningún lumbreras para sospechar quién iba a ser. La cuestión es que el tipo no tenía ni idea, pero en cuanto se lo dicen se convierte en Neo por las buenas, entra en berserker, se transforma en Supersayayin de Nivel 500, se le despiertan por la cara todos los poderes latentes y listo, una del derecho, una del revés, y aquí paz y después gloria: todo queda atado y bien atado, y a partir de ahí los humanos no tienen más que seguir la Senda de Oro, ser felices y comer perdices.

Pero en realidad es todo mentira, lo sé yo muy bien. ¿Porque sabéis lo que quiere decir Kwisatz Haderach? Pues ni más ni menos que aquél que puede estar en muchos lugares a la vez, el camino más corto. Y eso es lo que son estos dos fieras, estos dos monstruos de la literatura universal, capaces de estar a la vez en misa y repicando y que siempre se las arreglan para encontrar el camino más sencillo, más facilón y más corto.

-SuperSantiEgo

5.5.09

¿Se puede apostatar de los comics?

Aviso: esta entrada no va a hacer ninguna gracia, ni va a tener mucho sentido, a los que no sean un poco bastante frikis. Ah, y también puede contener algunas referencias a actuales acontecimientos comiqueros que alguna gente no querrá saber todavía.
*
Hay cosas que no se deben hacer, así de simple. Tampoco se debe andar metiendo uno con las más firmes creencias y convicciones de alguna gente.

Transcripción de mi conversación con Golias (mi colega, no el personaje), hace sólo unos pocos días.

-Pues sí, tío, ya he mirado un poco cómo va ahora la mandanga de los Vengadores últimamente. Hay una colección que es la de los Nuevos Vengadores, que sigue lo que sería la colección principal, y luego están los Poderosos Vengadores. Y luego hay unos tal Dark Avengers que está liderados por un chorvo que es así como una copia del Hombre de Hierro, pero con pegatinas por encima a lo Capitán América. Bueno, ya se sabe quién es, pero mejor no te lo digo que me pegas.
-No, hombre, SantiEgo, no seas así, dímelo sin problemas.
-Es que cuando yo me enteré me entraron ganas de pegarme a mí mismo.
-Bah, da igual. Tú dímelo.
-Vale, te lo digo indirectamente. Digamos que es pelirrojo y el pelo le hace pico por delante.
-Pues ahora no caigo...
-Salían en las colecciones de Spider-man. Eran padre e hijo. Su apellido, de forma icónica y casi totémica, adorna las carreteras de nuestro país.
-Ay, ay, ay...
-Bueno, en realidad el Iron Patriot éste es el padre.
-¡No! ¡No! ¡No puede ser! ¡Es imposible!
-Ah, sí, y hay una nueva colección de Los Guardianes de la Galaxia, que poco tiene que ver con la anterior. Uno de sus personajes es Rocket Raccoon, que ya sabemos todos que Marvel hace comics serios con personajes serios, no como otros.

Y algunos que se quejan de los ewoks...
"Venga, alégrale el día a este mapache."
Y, efectivamente, el personaje de detrás que le mira el culo es el micronauta que vosotros estáis pensando.

Ahí ya algo se quebró dentro de Golias al sentir que perdía irremisiblemente lo último que quedaba de su inocencia comiquera, entró en berserker y empezó a chillar.

-¡No! ¡No! ¡No pueden hacer eso! ¡Están locos! ¡Se han vuelto majaras! ¡Esto no puede ser verdad! ¡Es mentira! ¡Nos han estado engañando! ¡Yo apostato de Marvel! Don't Make Mine Marvel!! ¡Muerte a todos los marvel-zombis y a los true believers! ¡Tiro en la cabeza a todos ellos! ¡Impidamos que se extienda la infección!

-Bueno, siempre podrás seguir leyendo DC. Ahora las cosas están muy interesantes. Por ejemplo en estos momentos además de Linternas Verde hay Linternas Azules, Linternas Rojas...
-Ya. ¿Y todos juntos que forman? ¡¿El Gay Lantern Corp?!
-Pues quién sabe, porque también hay Linternas Naranja, Violetas, Añil...

Mi tesoro de vitamina C efervescente, mi tesoro...

-¡Aaaaaaahhhh! ¡Traidores, infieles! ¡Que me borren de la lista de DCreyentes! ¡Apostato de DC! ¡A partir de ahora soy un DesCreído! ¡Malditos sean! -Se arrodilló en el suelo y cual Chartlon Heston frente a la ruina de la Estatua de la Libertad rugió-: ¡Lo habéis hecho, lo habéis destruido todo, maníacos! ¡Yo os maldigo!

No, no se lo ha tomado demasiado bien. Y a todo esto, ¿cómo apostatará uno de Marvel o DC? ¿Enviándole una carta de renuncia a Joe Quesada o a Dan Didio?

Y ahora que me fijo, hace mucho que no sé nada de Golias. Conociéndolo debe estar redactando noventa y cinco tesis que clavar luego en las puertas principales de las oficinas centrales de Marvel y DC. Sí, estas cosas pueden ser una dura conmoción para los que toda la vida se han ido a la cama diciendo: "Con Stan Lee me acuesto, con Jack Kirby me levanto, con Joe Shuster y Jim Steranko".
Sin lugar a dudas, los comics son estupefacientes.

-SuperSantiEgo.