Bitácora personal para la investigación exhaustiva de los aspectos estupefacientes de la Realidad.
Observatorio político para el seguimiento de la evolución de la guerra eterna entre el Bien y el Mal.
Foro unipersonal que aboga por la consecución de un frikismo cartesiano, racional e ilustrado
He ido corriendo raudo y veloz a la cocina y... ¡es verdad! ¡Los plátanos se pelan mejor así! Un paso más en la deconstrucción del ser humano como cúspide de la Creación.
Evolucionados... lo que se dice más evolucionados... A que va a ser que todavía nos falta un hervor. El primer vídeo ya lo conocía, pero del segundo sé de su existencia gracias a Poder Friki.
Ya lo habréis oído en varios sitios, pero por si todavía no os habéis enterado, Amazon ha borrado sin avisar a sus clientes las copias digitales de Mil novecientos ochenta y cuatro y de Rebelión en la granja que había vendido sin tener los derechos para hacerlo; a cambio, menos mal, ha reembolsado el dinero a las víctimas de la granhermanada. Ventajas de este mundo de subcontratas, outsourcings y packagers, que uno termina por no saber lo que es de cada uno ni a quién compra ni vende nada. Normal que pasen estas cosas.
La ironía, obviamente, es que esto no ha pasado con El mago de Oz, sino con la obra de Orwell, que en estos momentos debe estar escojonándose vivo muerto en su tumba, y se lo habrá contado a Huxley en la tertulia de escritores muertos del Cielo del miércoles para que se ría con él. Y se lo habrán comunicado en sueños a Bradbury, que desde su silla de ruedas no deja de repetirlo: "Ya os lo dije, mamones. Vosotros reíros de mí y no hacedme caso, que no sabéis la que os espera".
Porque el futuro no será la pesadilla orwelliana, ni la de Huxley, ni la de Bradbury, sino algo mucho peor: una que tomará lo mejor de cada una. Una que ya ha empezado y de la que ni siquiera nos damos cuenta. Sin olvidar detalles de otras joyitas como Gattaca o Rollerball.
De este modo siempre será mucho más fácil, más limpio y más discreto, borrar los libros que quemarlos, o cambiarlos y que no quede constancia de cómo eran antes; y de ese modo, controlando el pasado, se controlará el presente.
Y cuando dudemos, nos sacarán de nuestro error, y nuevamente podremos decir con lágrimas en los ojos que sinceramente amamos a Amazon.
Ya. Esto no es nada nuevo, lo reconozco, y el Copépodo hizo exactamente lo mismo hace un par de años, pero eso no quita que uno no deba auparse sobre los hombros de los gigantes para ver un poco más allá. Y por eso el domingo pasado, paseando las calles de la ciudad en compañía de un compadre mientras discutíamos la pertinencia o no de aplicar el materialismo dialéctico a la cría científica del berberecho, nos encontramos vagando por una vecindario no demasiado conocido, en el que nos encontramos un bazar chino ignoto para ambos, y de grandes proporciones, pero cerrado, que a pesar de la industriosidad proverbial de los chinos esa gente también respira de vez en cuendo, y además saben que un domingo por la tarde por allí no les aparece ni blas.
Contemplar los inmensos escaparates de tan impresionante retablo de las maravillas fue en su momento motivo de profundo regocijo para ambos, y por eso mismo prometí ante mis antepasados que en breve volvería por allí, tanto para echar las foticos pertinentes como para indagar dentro del establecimiento, que sin duda me depararía hallazgos no inferiores a los que se encuentran en las aventuras de Indiana Jones. Ya he vuelto de mi misión, y ahora principio a narrar mi epopeya.
En primer lugar, será un bazar o zoco chino, pero el patriotismo que no falte. Dentro había incluso una bolsa de playa en color rojo con el escudo constitucional, pero ponía en perfecto perfidoalbionés: Flag of Spain. Un poco paradójico, pero bueno, como se decía en La taberna del irlandés: "Lejos de mi intención intentar comprender cómo funciona la mente de los orientales". Duendes modelo caganer, pero de tamaño poco aconsejable para poner en el Belén familiar. Se complementa con la siguiente estatuilla:
Como se puede ver, en este caso se aprecia perfectamente la caquita de la bruja. Hipótesis: los chinos se quedaron con la copla de los caganers de los belenes españoles, pero no terminaron de entender que es algo puntual, de pequeño tamaño y circunscrito a una tradición específica. A pesar de la telebasura y los contratos de mierda, en este país la indicencia de la cropofilia no es mayor que la de otros países.
Caganer genuino.
Estatuilla o supuesto cenicero, con motivo erótico. Los perretes, escandalizados, miran a otro lado.
Duende que se come un lirio, lo fuma o le da placer oral, a elegir. Lo que hace la rana no me lo quiero ni imaginar.
Virgen de Cobadonga acompañada por su fiel primer ministro, Confucio. La gran reforma de la ortografía española vendrá impulsada desde China, tenedlo por seguro.
Angelote orante apoyado sobre un libro, supongo que de Harry Potter.
Pasemos ya a cosas más importantes:
Adminículo imprescindible en todo piso de estudiantes: La Ruleta de Chupitos.
Modelo de reloj Manos Unidas a Favor de la Globalización.
Modelo de reloj étnico, conocido también como El Hombre Blanco Habla con Lengua de Serpiente.
Modelo de reloj En la Edad Media no Existían de Estas Cosas. Reparemos en el hecho de que se trata de una espada y un alfanje cruzados, con lo que este reloj es un recuerdo constante del continuo choque de civilizaciones entre Oriente y Occidente. Toda ocasión es buena para recordar el peligro que constituye la morisma.
Daga repujada de inspiración equina. Para que si vas al Yemen puedas lucirla orgulloso y demostrar que eres descendiente del Profeta.
Y por último, lo que era más o menos los Juegos Reunidos Geyper, pero a lo bestia. No 25, ni 50. ¡200! Esta gente se nos come por los pies, recordad lo que os digo. Naturalmente informé por medio de sms del exiguo precio, 9.50, a mi codescubridor del lugar, y él me respondió con un bursátil: "¡Compra! ¡Compra!"
Y lo compré. Yo soy un mandado.
La cuestión es que al abrirlo, pue sí, ahí están las fichas para jugar al ajedrez y a las damas, y una baraja francesa. Tampoco falta un cubilete, que se supone que es para jugar al póker de dados, aunque los hexaedros en cuestión terminan siendo los de toda la vida del 1 al 6:
Por supuesto también tenemos las fichas clásicas para jugar al parchís, con una bandejita que también puede ser muy útil para otros juegos, como los mortality chits del República de Roma:
Quizá lo que más me ha gustado es estos muñequitos de messenger:
Sobre todo porque, según parece, la nueva entrada del intercambiador de Sol en Madrid visto desde arriba es precisamente eso, un muñequito azul de messenger derribado:
Luego hay cosas que me dejan un poco descolocado. ¿Para qué sirven estos palitos?
En el caso de no descubrirlo, siempre pueden hacer un apaño para unas brochetas o pinchos morunos, digo yo.
Palitos de plástico de colores. Oye, a mi me gustan, pero es que soy de contentar fácil.
Y a todo esto, ¿dónde están las reglas de tanto juego? Pues aquí mismo, redactadas en inglé, en franchute y en otras dos lenguas de proyección internacional mucho mayor que el español: alemán y holandés. Cómo mola ser chino, que te pasas algunas normas comunitarias por el forro y casi nunca pasa nada.
La estampa se completa con unos números troquelados de utilidad desconocida, un único y solitario dado de póker ¡hecho en madera, menudo lujazo!, y un juego de dominó tamaño chiquitito.
Mucha gente malinterpreta algunos de los cachondeos que me traigo con la payasería de algunos de hacer el ridículo diciendo las cosas como no se deben, pero que ellos creen que mola mucho y les hace quedar muy bien, molones y modelnos. Como siempre, es más un impulso nihilista que una concepción purista del idioma. También, por supuesto, es completamente inútil, como reírse de los mozuelos que creen expresar algo sublime e inefable yendo con la gorra a media chola y enseñando los gayumbos por ahí. Angelicos...
Considerando que, además, los más elementales conceptos filológicos, que debería tener claros cualquier bachiller, hoy día suenan poco menos que a sánscrito al común de los mortales, intentar explicar algunas cosas es como dar clases magistrales de mecánica cuántica a tu perro.
El dogma está férreamente asentado: si está en inglés, mola. ¿Aunque sea una gilipollez? Pero mola, porque está en inglés. ¿Aunque esté mal y no lo entienda nadie? Pero mola, porque está en inglés. ¿Aunque a veces se haga el ridículo? Da igual: yo y mis colegas no nos damos cuenta del ridículo porque no tenemos ni idea, y como está en inglés, mola.
A estas alturas de partido, ¿somos conscientes de lo que hacemos cuando compramos un Scotch Brite? Pero no sólo eso, sino que recordemos que en este santo país se pronuncia tal cual y como si fuera una sola palabra, y como vayas a una tienda y lo pidas con su verdadera pronunciación igual se te quedan mirando. Lo curioso es que el producto no se llama otra cosa que Brillo Escocés, por aquello de escribir bright a las bravas, como se puede escribir tonite por tonight. Tanto lío por un estropajo.
Y recordadlo: Scotch Briteeee.... ¡Yo no puedo estar sin él!
Otrosí podríamos decir lo mismo de un producto que por su sonoridad en inglés es muestra de calidad, de confianza, de cosa moderna y seria. Sin embargo, cuando un privilegiado hablante de la lengua del imperio piensa en Dog Chow, vaya, lo que entiende es "Pitanza Canina" o "Manduca para perros", algo más bien jocoso. En Futurama se cachondeaban precisamente de esto, porque Fry solía comer Bachelor Chow en un plato para perros, es decir: Jala para Solteros.
-¡Estoy de un contento! He hecho un test de inteligencia y resulta que soy ¡border line!
-Qué putada, ¿no?
-¿Por qué? Además, ¡toma!, en inglés. ¡Y eso que todos decían que era medio bobo!
Por último, cuando el nivel en el propio idioma es más bien paupérrimo, así como el nivel cultural brilla por su ausencia, no es de extrañar que muchas veces se adopte un término foráneo porque no se tiene ni puñetera idea de que ya hay uno equivalente en el propio idioma, o se intenta una traducción surrealista o sencillamente innecesaria. Por eso me divierto tanto al leer que la gente intenta traducir "slice of life" como "rodaja de vida", "rebanada de vida" o "tajada de vida", y que pocos llegan al más lógico "porción de vida". Lo malo es que quizá desconocemos que el origen es francés, tranche de vie (tranchete de vida, por seguir la coña), y que eso ya hace mucho que en español se llamaba de toda la vida de diso "estampas / momentos / retazos de la vida cotidiana", o simplemente "estampas cotidianas" o "retazo de vida". Ah, es que yo no lo sabía; bueno, ya da igual, ahora me quedo con "slice of life". (También conocido como Defensa Cazurra: la propia ignorancia como excusa.) Claro que sí, hombre, que mola más. Ahora resulta que hemos reinventado... ¡el cochino costumbrismo de toda la puta vida! La reflexión secundaria a esto es concluir que cómo mola la cultura que nos viene de fuera, sobre todo si es en inglés, qué cortitos somos nosotros que no inventamos nada fresco y original y qué cosas más nuevas e interesantes nos descubre nuestra propia incultura e idiocia, cuando se nos presenta como nuevo y chachipiruli lo que cualquiera que haya leído unos cuantos libros sabe que es más viejo que andar a pie y que ya tiene nombre. Dentro de poco vamos a llamar forks a los tenedores y pensaremos que son algo nuevo, me lo estoy viendo.
Respecto a los grupos españoles como Sex Museum o Dover, que se empeñan en hacer el ridículo haciendo como que cantan en inglés, para pasmo de algunos y veneración de otros, están en su derecho de hacerlo, como los demás de reírnos si queremos de semejante soplapollez. Al menos el Rey Gitano aún tenía excusa, el pobre, pues no era sino una represalia de la interpretación de Guadalajara que hizo Elvis Presley. Además probad a buscar "misheard lyrics" en Googel o en Youtube y pasmaos de lo que puede salir ahí. Aunque eso tampoco significa nada: Soraya con sus "poyeya" y David Bisbal han demostrado de sobra que cantando en el propio idioma puede ser uno completamente incomprensible, y en inglés Pearl Jam también ha dejado el listón muy alto. Eso sin contar que en el caso de las letras en inglés, sean ésta incluso de origen autóctono, se aplica la Ley de Sturgeon Agravada, que dice que "El porcentaje de la mierda tiende asintóticamente al 100%".
Es que no me canso de escucharlo.
Pero en inglés mola más. Ya, luego siempre viene algún gilipollas que cree haber inventado la pólvora y que argumenta que "no es exactamente lo mismo", y que hay que incorporar el término nuevo de todos modos, y aunque sea a calzador. Claro: como accesar, que de largo es mejor que acceder, dónde va a parar, la de matices que aporta, empezando con "no tengo ni puta idea". Ahí hay que darles toda la razón: slice of life no es lo mismo que "estampas cotidianas", sino que es "estampas cotidianas" dicho en inglés, y como somos unos mierdas queremos decirlo en inglés pase lo que pase y llevándonos por delante lo que sea, porque en inglés mola más. Ese bonus semántico existe, no se puede negar. Y si no, la declaración ideológica pura y dura en toda su crudeza, sin excusas de ningún tipo: "Tiene que ser slice of life porque todo en inglés es mejor, y punto, coño ya".