19.6.08

Cómo elegir un libro por la portada, el título y la sinopsis

La verdad es que este artiulillo lo tenía medio escrito y preparado desde hacía un par de semanas, pero curiosamente ha coincidido con lo de la Feria del Libro y otras cosas que contaré y... ¿y por qué puñetas os tengo yo que dar explicaciones de nada?

La metodología es sencilla: se aposta uno frente al escaparate de una tienda de libros o librería, activa todas las potencias del espíritu y utilizando la fenomenología accede al ser noético de la novela a través de la contemplación de su portada y la reflexión interna sobre el significado de la sinopsis.


Las Legiones malditas, de Santiago Posteguillo.

"Publio Cornelio Escipión, conocido por el apodo de Africanus, era considerado por muchos el heredero de las cualidades militares atribuidas a su padre y a su tío. Pero de ellos no sólo había recibido estos magníficos atributos, sino también algunos enemigos, entre otros Asdrúbal, el hermano de Aníbal, y el general púnico Giscón, quienes harían lo posible por acabar con su enemigo y masacrar sus ejércitos. Los enemigos también acechaban en Roma, donde el senador Quinto Fabio Máximo, en una jugada maestra, obliga a Escipión a aceptar la demencial tarea de liderar las legiones V y VI que permanecían desde hacía tiempo olvidadas en Sicilia. Así, según creía el senador, lograría deshacerse del último de los Escipiones. Pero otro era el destino de las legiones malditas que, de la mano de Africanus, lograrían cambiar un capítulo de la historia."

Hombre, tanto como malditas... Bueno, lo importante es que el título tiene gancho. Lo que me parece de juzgado de guardia es lo de Africanus. Vale que las modas pijoteras se extienden como el virus de la gripe, y mucho idiota llama Maximus al protagonista de Gladiéitor y cree que el personaje que interpretó Brad Pitt en español se escribe Achiles, o que el malo de 300 es Xerxes, lo que no demuestra sino una ignorancia que deja corta la fosa de las Marianas, pero al menos se puede pedir un poco de coherencia, ¿no? No sólo me niego a aceptar que todos los libros de historia hasta la fecha estén equivocados al llamar a ese señor "el Africano", sino que si se le quiere llamar Africanus, qué menos que referirse entonces a él como Publius Cornelius Scipio. Si sois seguidores de la serie Roma veréis que Titus Pullus se transforma, como está mandando, en Tito Pulo, y Lucius Vorenus es Lucio Voreno.

Pues... no tiene mala pinta, pero entre que lo de la novela histórica lo tengo un poco cruzado y sólo le hinco el diente cuando lo veo muy claro... va a ser que no. Además es la segunda parte de una trilogía, así que me da pereza, pero nunca se sabe. Además, ¿"el Africano" no se lo empezaron a llamar precisamente después de la campaña de África?

El laberinto de la rosa, Titania
Hardie

"Antes de su muerte en 1609, el brillante espía, astrólogo y matemático isabelino John Dee esconde muchos de sus documentos pensando que el mundo no estaba aún preparado para las ideas que éstos contenían. En la primavera de 2003, la última heredera y guardiana del secreto debe pasar el enigmático legado a uno de sus dos hijos. Diana, pocos días antes de morir, elige a su apasionado hijo menor Will, dejándole una pequeña llave de plata con una nota: 'Para Will, cuando sea algo o alguien que no es ahora'.

Pocos meses después, mientras Lucy King, gravemente enferma, espera un trasplante de corazón en Londres, Will, el hijo de Diana, recorre Europa en su moto intentando descifrar las pistas del antiguo documento y encontrar el cofre que abre la llave. Es una búsqueda que lo dejará inextricablemente unido a Lucy, pero Will no es el único que trata de encontrar la verdad en el corazón del Laberinto de la Rosa. "



La verdad es que el libro chulo por fuera lo es un rato, viene en una especie de estuche, y trae unos mapas o no sé qué coño más. Lo del laberinto de la rosa, aparte de que cante a El nombre de la rosa, donde precisamente había un laberinto, pues como mínimo es curioso. He visto varias críticas y no es que la pongan demasiado bien que digamos, pues dicen que es muy ñoña y que la misma trama esotérica al estilo de El código da Vinci no se sostiene muy allá.

Pues va a ser que no, pero no lo descarto como documentación para El mundo es irrisorio.

El Arca de la Alianza, Tudor
Parfitt

"La apasionante historia de cómo se encontró la legendaria Arca perdida.. Esta es la historia real de una búsqueda notable que ha emprendido el «Indiana Jones inglés», el profesor Tudor Parfitt, de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres. Parfitt ha recorrido el mundo con la firme intención de encontrar la verdadera Arca de la Alianza, el artefacto mágico que desapareció del Templo en Jerusalén y que contuvo las tablas de la ley sagrada para el Judaísmo, el cristianismo y el Islam. Y lo que es más sorprendente: ¡la ha encontrado! En este libro explica su investigación y dónde está el tesoro arqueológico más buscado de todos los tiempos."



Ein? Una supuesta investigación real de un tipo que se ha puesto a buscar el Arca de la Alianza y publica el libro el mismo año que sale la nueva película de Indiana Jones. Pues vale. Seguro que Javier Sierra e Íker Jiménez ya lo han leído, así que sobra que lo haga yo.



Contrato con Dios, de Juan Gómez-Jurado

"Un misterioso multimillonario financia una expedición al desierto de Jordania cuyo objetivo hará historia: el descubrimiento del Arca de la Alianza, en cuyo interior se guardan las Tablas de la Ley. Andrea, una periodista española, acompaña al grupo y tendrá la exclusiva de un reportaje sensacional. Pero en la "Expedición Moisés" se han infiltrado el Mossad, el servicio secreto del Vaticano y un terrorista islámico en cuyo espíritu anida el odio aniquilador."

Ahh... que la novela
es ésta. Publicada también el mismo año que vuelve Indiana Jones, cómo no. Por cierto: ¿ese título no lo había utilizado ya Will Eisner? Por cierto: el autor posa de miedo.


El pacto de los lobos, de Dorothy Hearst


"El día que nació Kaala cambió para siempre el curso de la historia de la manada del Río Rápido.

La camada de Kaala son hijos de Nissa y un lobo desconocido que no pertenece al Valle, y por lo tanto tienen sangre prohibida. Muy a su pesar, ya que los lobos son animales que raramente sacrifican a su propia especie, Ruuqo, líder de la manada del Río Rápido, se ve obligado por una de las leyes que gobiernan los lobos (nunca dejarás vivir un lobo de sangre mixta), a matar a la camada. Tras asesinar a todos sus hermanas y hermanos, y ya dispuesto a eliminar a Kaala, aparecen repentinamente los Grandes lobos, aquéllos que están en contacto con los Antiguos.

El pacto de los lobos, primer volumen de la trilogía Las crónicas del lobo es más que un cuento fantástico. Es un relato que transporta a los lectores a un mundo mitológico y a la vez real dónde las distancias se miden en cuerpos y los ciclos lunares determinan el tiempo. Un libro que contagia respecto, admiración y amor por los lobos, un animal temido y perseguido, pero al mismo tiempo siempre respetado y adorado por muchas culturas. "


¡¿Cómorlll?! ¿Pero eso no era el título de una peli franchute de alción que tenía gracia los primeros diez minutos y luego se despeñaba montaña abajo hasta un final de llorar de vergüenza ajena?

Ishhhh... Pues tampoco me lo pide el cuerpo, qué se le va a hacer.


Guerra Mundial Zombi, de Max Brooks"Max Brooks ha dedicado varios años a recorrer el mundo en busca de todos los testimonios que ahora reúne aquí sobre la guerra mundial zombi. Por insólito que parezca este libro, que algunos tildan de novela demasiado realista, es la parte censurada del informe que le encargó Naciones Unidas para que quedara memoria de «La Crisis», los «Años Oscuros» o la «Plaga Andante», principalmente conocida como Guerra Mundial Z. Al parecer había «demasiado factor humano». 

Este libro aclara realmente cómo el doctor Kwang Jingshu descubrió los primeros casos y se destaparon las pruebas ocultadas por el gobierno chino sobre el gran estallido. También cómo surgió y se propagó el controvertido Plan Naranja de supervivencia, fruto de un oscuro cerebro del apartheid sudafricano. Además contiene los testimonios directos de gentes de la posguerra: contrabandistas de Tíbet, oficiales de servicios secretos de medio mundo, militares, científicos, industriales, políticos, ecologistas, supermodelos, gentes de culturas alternativas tras el cataclismo y muchos otros que lucharon para defendernos de la amenaza de los zombis. También de aquellos que no lo hicieron tanto e incluso de aquellos que creen que la lucha continúa."

Ésta terminará cayendo, aunque igual me espero a que salga en bolsillo, que prisa no hay. Además me la han spoileado ya tanto...

La última concubina, de Lesley
Downer

"En las montañas del Japón rural de 1861, la piel pálida y las delicadas facciones de Sachi hacen que se sienta diferente. Y lo es. Cuando cumple once años, una princesa imperial se la lleva al palacio de las mujeres del castillo de Edo. Allí, en un ambiente de intrigas y rivalidades, conviven tres mil mujeres y el joven shogun, gobernador de Japón. Sachi será la elegida para convertirse en su concubina. Sus privilegios, sin embargo, pronto son sólo un recuerdo, ya que al estallar la guerra civil la joven debe huir para salvar su vida. En un Japón en pleno cambio,en el que no hay lugar para la pasión y ni siquiera existe la palabra «amor», Sachi se enamora de un joven guerrero. Pero antes de que pueda imaginar un futuro con él, debe resolver el misterio que subyace en sus orígenes y que amenaza con destruirla.


La última concubina es una intensa mezcla de aventura y romance, el relato de la lucha de una mujer memorable para encontrar su destino.Basada en hechos históricos y ambientada en una de las eras más turbulentas en la historia de Japón, ésta es una novela mágica y llena de fuerza, que nos abre las puertas a un mundo exótico y desconocido."

Jooooooder.

El pabellón de las peonias, de Lisa
See

"
En la China del siglo XVII, los manchúes se han alzado con el poder tras derrocar a la dinastía Ming. Ajena al cataclismo político, la joven Peonía vive con su próspera familia en una hermosa casa junto al Lago del Oeste de Hangzhou. Educada de forma exquisita para convertirse en una esposa dócil y culta, Peonía espera emocionada la celebración de su decimosexto cumpleaños. Numerosos invitados asistirán a la representación de la famosa ópera El pabellón de las peonías en el jardín de su casa y ella conocerá finalmente al joven que sus padres han elegido para desposarla. Sin embargo, la noche de la función, Peonía vislumbra entre los asistentes a un hombre apuesto y elegante, que despertará en ella una oleada de nuevas e irresistibles emociones.

Después de cautivar a cientos de miles de lectores con El abanico de seda —la fascinante historia del nu-shu, el lenguaje secreto de las mujeres—, Lisa See abre una ventana a un mundo asombroso, donde la riqueza de la vida cotidiana se mezcla con el lado más místico de la cultura china. Con tanta pasión como erudición, Lisa See invita al lector a sumergirse en un viaje inolvidable, dando vida no sólo a un personaje, sino también al ámbito íntimo de las mujeres, un rico mundo poblado de rituales y leyendas ancestrales."

Hala, en fila como las hormigas legionarias, e igual de devastadoras.


El monasterio de Yokohama, de Charles Haquet


"El monje Kodebu se encuentra en la Gran Pagoda de un monasterio de Kanazawa cuando un horrible grito rompe el silencio. Una silueta alada emerge del techo con el cuerpo de un monje entre sus garras y lo precipita al vacío ante la mirada horrorizada de los asistentes. ¿Quién es la misteriosa criatura? Kodebu solicita la ayuda de su amigo Tosode, un antiguo samurái que responde de inmediato a la llamada. La difícil investigación le conduce a un prostíbulo frecuentado por algunos monjes, y allí, a una enigmática y hermosa geisha que esconde terribles secretos."

Ayyyy... Cuánto daño ha hecho, y seguirá haciendo, el otakismo. A mí creo que de exotismo oriental me bastó con Viento del este, viento del oeste, de Pearl S Buck y Shogun de James Clavell, en esos tiempos de juventud en los que uno hace de todo y tiene ganas de experimentar.


Lady Pirata, de Mireille Calmel

"Ceculy Read al enviudar y verse rechazada por su familia política decide que su hija Mary no pasará por el mismo calvario. La viste de muchacho y le proporciona una completa educación. No obstante el destino no comparte sus mismos planes y en el transcurso de una viaje la joven Mary es capturada por unos piratas. Crecerá con ellos y se convertirá en la legendaria Mary Read."

Uh, ah, el pastafarismo tira de mí. ¿Será la hagiografía de uno de los elegidos del MVE? Y ese color de la portada, tan i-de-al. Hummm... lo dejaremos en la lista de los dudosos. Si algún día se ve de bolsillo, nunca se sabe lo que se puede llegar a hacer en un día tonto. Por cierto: ¿apostamos a que cualquier día los ingliburros empezarán a llamarlos paperbacks?

Ay de mí, ay infelice, ¿acaso no podré encontrar algo que comprar, y no tendré que darme una vez más a los clásicos, vicio vergonzante donde los haya?

Y entonces vi un título un poco más retirado en el escaparate, con una sobria encuadernación en blanco, una pequeña ilustración en el centro, y nada más. El título... El lado oscuro del amor, de Rafik Schami. Bueno, bueno, bueno... no me digas que han hecho una novela de los amores de Anakin y Amidala porque no me lo creo. Pues no, no va de eso, sino de esto:

"El lado oscuro del amor, de Rafik Schami Corre la década de los sesenta en Damasco cuando el joven Farid conoce a la hermosa e inteligente Rana. La atracción mutua es irresistible, pero, para su desgracia, pertenecen a familias cristianas que se odian a muerte: los Mushtak, católicos, y los Shahin, de tradición greco-ortodoxa. Desde el primer momento, la relación entre los jóvenes se convierte en un desafío inaceptable a la ley de los clanes rivales, un amor condenado a la clandestinidad y el exilio. La suerte de los amantes a lo largo de varias décadas concita una nutrida galería de personajes difíciles de olvidar. Y como formidable marco de esta historia está Damasco, ciudad misteriosa y fascinante, que palpita en estas páginas a través de una visión íntima pero certera de una cultura marcada por las convulsiones políticas y religiosas, y de un mundo en el que el valor del individuo queda relegado ante el poder omnipresente de la familia."

Bueno, bueno, bueno. Ese perfume... esa fragancia. ¿Acaso percibo el sutil aroma de una titanovela? ¿Y esa referencia shakespereana que recuerda a los Montesco y los Capuleto? Los otros títulos no iban mal dotados de páginas, pero este... ¡tiene 832! Además, es de un sirio que escribe en alemán. ¿Para qué hay que preguntar más? ¡Adjudicado! Como decimos los Maestros Pokémon: ¡Te elijo a ti!

Y cuando uno la tiene en sus manos, y se siente ese peso que recuerda a
la Colada, te das cuenta de otro precioso detalle, pues crees que dentro hay una postal promocional, o un marcador de páginas, ¡pero norl!

Es esto:


¡Para que no te pierdas y lo tengas siempre a mano! ¡Bwa-hahahahaha!


Si este artículo no te ha gustado probablemente tampoco disfrutes con Una buena novela para de leé y De compras por el páramo.

-SuperSantiEgo

17.6.08

El raid sobre la Feria del Libro de Madrid de 2008

Después de no sé ni cuántos años sin pasarme por la Feria del Libro de Madrid, he vuelto a recaer en el vicio, aprovechando que coincidía con tener que pasarme por la capital para otros menesteres. Recuerdo perfectamente la primera vez que acudí, justo el mismo día que hice una entrevista para mi primer trabajo en Madrid, y que coincidió a principios de junio. Hacía una solana... qué solana hacía, Virgen de las Angustias. Y allí estábamos un futuro compañero de curro y yo dando una vuelta a primera hora de la tarde, vestido yo con un impecable traje azul oscuro de invierno que absorbía con inusitada eficiencia la radiación solar. Tal era la intensidad del calor que sufría que me tomé un granizado de limón por el que me sacaron 400 púas, aunque sinceramente en ese momento ni me importó la clavada porque iba haciéndome poco a poco en mis propios fluidos vitales y el tocino se me estaba poniendo transparente.

La última vez que estuve fue hace cuatro años, y nuevamente recuerdo la experiencia por ocurrírseme la idea de acudir a ella con una camiseta negra a finales de junio. Craso error. Apenas llegué apareció por allí el que entonces no llevaba ni tres meses en el cargo, el ZP, que entre otras cosas protagonizó la anécdota de ir sin un duro y tener que pedir prestado para pagar los libros. Anda que... ya te vale, y luego apoyamos el canon, no te jode. También vi a Calvo Sotelo (q.e.p.d.), que mientras miraba los títulos era vigilado por dos tipos trajeados con gafas de sol mientras describían unas extrañas órbitas a su alrededor, se hacían los longuis y ponían cara de "nosotros no somos escoltas, de veras que no". La verdad es que siempre que fui a la Feria fue a horarios más bien intempestivos en los que anduve a mi aire sin problema, pero ir un sábado en plena hora punta de las doce del mediodía cuando está firmando todo quisque, no es demasiado inteligente, porque eso parece Metro Sol a las ocho de la mañana. Qué jartura de gente, por dió.

La cuestión es que yo estuve a punto de firmar libros dos veces en la Feria del Libro de Madrid. Una de ellas fue cuando salió publicada Het, así que supongo que debería haber sido en la de 2003, pero la pequeña editorial canaria dijo que no pensaba repetir la experiencia, pues con los viajes, las estancias y lo que haya que apoquinar por estar en el Retiro no les salía rentable. Así que pasó mi tren... y yo me quedé mirando desde el andén. La otra vez correspondería cuando un grupo de gamberros literarios decía desde Internet que pensaba apostarse con una mesa de merienda y dos sillas plegables en las inmediaciones de una de las casetas más importantes, para firmarte los libros que tú quisieras. He vuelto a buscar por la red a ver si seguían con su acción protesta, o si encontraba la antigua convocatoria, pero no ha podido ser. Pues tuve la idea de ofrecer mi seguro pulso de cirujano para firmar lo que fuese, pero al final no me atreví, no tenía ganas, o me olvidé, alguna de esas cosas pasaron al final.

La verdad... es que la idea me gusta. Ya desde aquí me ofrezco a firmar lo que sea de quien sea y al que quiera. ¿Que quieres la Suma Teológica firmada? Pues te la firmo, con mi nombre o con el de Santo Tomás, a elegir. Y diréis algunos: menuda parida, boludez o macana. Bueno, quizá, pero cosas más raras se han visto. Otros pensaréis: pues no va a colar que firmes un ejemplar de Rayuela como Cortázar impreso de 2007, cuando el buen hombre abandonó este mundo en 1984. Si pensáis esto, es que sois de una capacidad intelectual francamente limitada. A ver: ¿qué tiene más mérito? ¿Un libro firmado por Cortázar antes de que muriese, o uno firmado después de que muriese? El segundo, sin duda alguna. Y además por lo menos en el caso de Cortázar, tal como era el señor, seguro que hasta le habría hecho gracia la idea. Por eso ya desde aquí os animo a que os acerquéis a vuestras estanterías armados con bolígrafos y lápices surtidos y empecéis a haceros con una bonita colección de libros firmados. ¿Que si os van a pillar? Bueno, a no ser que vuestros amigos se pongan a realizar pruebas grafológicas o de carbono 14, lo dudo mucho, y si sois un poco juiciosos no hagáis cosas como que os firme Homero vuestro ejemplar traducido de La Odisea editado por Austral.

Por supuesto, aprovechando la coincidencia de fechas, me pasé a saludar a Mercediñas, Mercedes Castro para el resto del mundo y autora de la que ya se habló en éste vuestro blog familiar con motivo de la publicación de su primera novela, Y punto.

Aquí podemos verla en uno de los pocos momentos de descanso que le permitían los fans que le pedían personalizar el libro, y a pesar de mi inveterada impericia en todo lo que se trate de obtener daguerrotipos decentes, me las apañé para que saliese guapiña y además se lea el título del libro. Como también soy malvado, no me guardaré de decir que también asistí al momento en el que una señora la confundió con uno de los empleados de la librería y le preguntó por algún libro de Reverte o Ruiz Zafón. Inconvenientes de no ser todavía tan famosa como Carmen Posadas, qué quieres que te diga, hija.

Ya que estaba en el lugar más adecuado para ello, me decidí a inmortalizar a otros autores con la óptica de mi mierda de cámara que cualquier día de éstos he de jubilar, y me di cuenta de una cosa, sobre todo cuando los pobres quedan huérfanos de gente que les pida que les echen una rúbrica y permanecen de pie o sentados en su minúsculo espacio de la caseta, frente al género; entonces me di cuenta de a qué me recordaban: a los pescaderos o a los carniceros en el mercado, que están esperando resignadamente a que se les acerque un cliente mientras piensan en las musarañas. Ya, ya sé que es una imagen provocada por el resquemor y la envidia, pero si no lo digo reviento. Además si se aburren, ¿qué van a hacer? ¿Leer un libro, de otro autor, de la competencia? Márketing chungo. ¿Se van a poner a escuchar el mp3 como un adolescente cualquiera?

No muy lejos de donde se encontraba Mercediñas estaba firmando Sapkowski, el autor de la saga de Geralt de Rivia, y peor que mejor conseguí esta foto.

Y ahora hablando con sinceridad: mi verdadero objetivo era hacerme una foto con Dragó, pero en seguida me di cuenta de que no era posible, tanto por la peña que lo rodeaba como porque el buen hombre estaba literalmente atrincherado detrás de un parapeto de libros, aunque llegé a leer que en su camiseta no ponía el ya conocido "No soy Dragó", sino "Yo soy Dragoadicto".



Y justo en la caseta de al lado... estaba nada menos que Azpiri, así que tampoco era cuestión de dejar escapar la ocasión, digo yo.

Por último os preguntaréis: pero chiquillo, ¿al final te compraste algún libro? Pues sí, y me quité una espinita que tenía clavada, cuando en el 2001 me acerqué a una caseta y no me compré la edición que acababa de salir de Manuscrito encontrado en Zaragoza. La verdad es que ni me acordaba de qué editorial había cometido la osadía de editarla, pero cuando pasé por delante de la caseta de Pre-Textos me dije que por preguntar no se pierde nada, y como el pálpito fue el acertado apoquiné los 33 napos de rigor y me fui a casa con él más contento que unas castañuelas.

Por lo demás, me tomé apaciblemente un granizado de limón mientras me entregaban todo tipo de marcapáginas promocionales y folletitos varios, y visité algunas de las casetas menos concurridas. Sinceramente, mirar los libros de cualquier librería puede ser aburrido, a no ser de las especializadas, pero ver tranquilamente el catálogo de editoriales como Castalia, Gredos o la Biblioteca de Autores Cristianos es divertidísimo. También me pasé por delante de los chicos de Libros Libres (hay gente que abusa tanto de la palabrita que seguro que hasta querría tener una diarrea, si ésta llevare el marchamo de "libre"), que publican joyas como Las mentiras del cambio climático y los excelsos ensayos de Pío Moa, que igual te cuenta por qué son malos los izquierdosos o por qué los muchachos deberían hacer sano ejercicio físico al principio de la jornada escolar, ejerciendo de todólogo como su buen amigo César Vidal. Ya sé que es una crueldad por mi parte, pero sí: tenían los muchachos que estaban allí plantados con una seráfica sonrisa que da la tranquilidad de conciencia de saberse liberal unas pintas de Nuevas Generaciones con sus pantaloncitos planchados y sus camisas de rayas por dentro, que tiraban de espaldas. HazteOir les ha dado un premio a la mejor editorial o algo así.

Por lo demás, vi también a Ken Follet firmando libros, que según me dijo Mercediñas se limita a poner un lacónico "K.F." y nada más, lo que tiene su lógica porque si no podría acabar con artrosis en la mano derecha (quizá a algunos os suene eso de un chiste), y me reafirma en mi idea de que la subcontrata de firma de libros es el futuro. Por una pequeña tarifa yo podría ser un Ken Follet firmador autorizado con sello oficial, y dedicaría tiempo a los lectores, charlaría un momento con ellos y sobre todo les firmaría en su propio idioma. Lo de ponerme una peluca de pelo blanco ya me parecería exagerado, pero todo se puede negociar si hay suficientes lereles de por medio.

Y en definitiva eso fue todo, aunque nació en mí uno de mis descabellados planes que, como siempre, acaban en nada, y casi mejor eso que no que acaben en desastre. ¿Y si preparo el raid del año que viene y me planto en la feria con mi mochilita rellena de mis libros, y me instalo en uno de los bancos que se encuentren detrás de la caseta X? Ya, es muy de lumpenliteraturiado, pero es que yo estoy en la literatura del arroyo, en el lumpenliteraturiado más abyecto, y como cualquiera de sus integrantes he de pedir limosna para subsistir, o bien andar por ahí haciendo gracietas con la cabra y tocando la trompeta para llamar la atención. ¿Acaso para protestar contra el elitismo de ARCO, no hubo unos autores que inventaron FLECHA?

Por eso una imagen, unas palabras, acudieron a mi mente:

Feria del Lumpenliteraturiado 2009

Como suelo decir en estos casos, si nadie me disuade seguiré adelante.

-SuperSantiEgo

10.6.08

Que no me entere yo...

...de que nadie vuelve a decir que Paquirrín es un vago y un parásito que no le da un palo al agua, y que siendo como es el producto del experimento genético surgido al cruzar un matador de reses bravas y una tonadillera esto era inevitable.


Ahí lo tenéis, rebosando arte y poderío, arrimáááándose más que José Tomás a las dos chiquillas, y luciendo ese desparpajo que Dios le ha dado sin dejar de mostrar su natural sonrisa profidén. Sólo los más grandes, los más enormes, pueden mostrar tal majestuosidad luciendo el pijama: Paquirrín y Hugh Hefner, y además en ese orden.


Pero mal investigador social sería yo si me quedase en la pura superficie, cuando está claro que un folleto de compra de muebles que tiene la osadía estética de elegir a este GHrande de la estética moderna como musa de sus promociones, no puede sino ofrecernos un festival hermenéutico en la misma página.


Sin vaselina ni nada. Sofá cama de "alto diseño" y fácil apertura tapizado en dibujos Kandinsky. Yo ya he encargado el mío, y ardo en deseos de que llegue para aposentar majestuosamente el ojete sobre los diseños de Vasili Kandinsky.

Sólo unos genios capaces de comprender la altura estética de Paquirrí podrían ver esto:


y pensar: "Coño, eso como tapizado para un sofá quedaría ideal".

Y ahora decidme: ¿es o no es estupefaciente la realidad?

¿Y qué pensará Anxo Varela de todo esto?


-SuperSantiEgo

2.6.08

Fanzine Edda (1992-1995) - Nuevas oportunidades para conseguirlo

Sobre este fanzine ya hablé en su momento, y aunque lo puse en la mula fue hace tiempo, y ésta es una solución definitiva.

¿Que también queréis poder bajarlos directamente en pdf? De acuerdo, se puede intentar.




-SuperSantiEgo